Jorge López celebra el renacer de Tini: "Es un acto admirable desnudarte y decir: 'soy ser humano antes que artista'"
Desde Desalia, el actor repasa su carrera, sus aprendizajes y cómo ha cambiado su forma de mirar el éxito
Jorge López en el Desalia 2026. / Desalia
Entre música, piscinas y el ambiente vibrante de Desalia, Jorge López (1991) se mueve con naturalidad. El actor, cantante y bailarín —conocido por sus papeles en Soy Luna y Élite, entre otros— nos espera en la azotea donde hace menos de 24 horas estábamos dándolo todo. Lejos del ritmo frenético de la industria, se muestra reflexivo, cercano y, sobre todo, en una etapa de búsqueda personal.
"El verano es mi estación favorita", confiesa. "Todo florece: los amores, las amistades, las historias nuevas, poca ropa, bronceado, el olor a protector... todo es parte de una magia que me encanta". En ese entorno distendido, López se define como alguien en plena evolución: "Estoy en proceso de convertirme en un gran ser humano. Ese es mi principal propósito. Estar en mi foco y en mi coherencia. Me siento buen hijo, buen amigo y una persona verdadera", nos asegura, afirmando que cree que va por buen camino.
Sus primeros personajes que ya son historia
Su trayectoria ha estado marcada por personajes muy distintos que lo han acompañado en su crecimiento artístico. Ramiro, en Soy Luna, supuso un punto de inflexión: "Fue el primer conflicto que llegó a mi vida. Era un personaje entrañable, no fue un chico fácil, pero muy trascendental". En cambio, Valerio, en Élite, le dejó otro aprendizaje: "Era muy rápido, de pensamientos e impulsos".
Jorge López en el Desalia 2026. / Desalia
Ese salto de historias adolescentes a papeles más complejos llegó de forma clara con Marea Negra, su primer gran protagonista en España. "Fue de lo más difícil que me ha tocado después del Mago. Yo ahí no me reconocí, vi otro ser humano Nando ha sido el personaje más distinto a mí", explica.
En una industria marcada por la velocidad y la exigencia constante, López reconoce que ha aprendido a bajar el ritmo: “Siempre he sido muy impaciente. Ahora me estoy permitiendo posar mis decisiones, que las cosas se procesen... Hay que analizar, reírse, dejar un poco el drama... Es difícil, pero se puede y la vida es más liviana”.
También ha tenido que lidiar con ideas preconcebidas sobre él. "Existe el prejuicio de que soy muy chulo", admite, considerando que "eso dice más de la otra persona". "A veces nos podemos perder una gran oportunidad de conocer a alguien por tener etiquetado a una persona en una casilla", recalca.
Del éxito de Miguel Bernardeau a la valentía de Tini
Sobre sus compañeros de profesión, su discurso es generoso y honesto. Celebra el éxito de Miguel Bernardeau tras su paso por Cannes: "Me alegro muchísimo. Somos una familia. Cada uno toma sus decisiones y eso me hace feliz. Y creo que lo que está pasando con esa película es historia de España y me siento orgulloso de él”.
Y, al hablar de Tini, con quien compartió proyecto, destaca su valentía: "Es un acto admirable el hecho de desnudarte y decir: 'soy ser humano antes que artista y me pasa esto'. No obstante, hay algo que le parece más destacable todavía: el hecho de extrapolar el daño al arte a través de la música. "Siempre fue valiente, muy talentosa y puro amor. Una estrella".
Una mirada hacia el futuro
De cara al futuro, López ya tiene nuevos proyectos en camino. Acaba de rodar Fiesta pagana, una comedia basada en la improvisación: "Se van a reír muchísimo, van a cantar… ha sido un sueño".
Sobre su faceta musical, no descarta volver a meterse en un estudio, pero reconoce que eso ha sido algo que ha ido posponiendo: "Lo he ido dejando, también porque no he dejado de trabajar, y bueno, al final la música siempre florece".
Con un pie en Argentina y otro en España, no pierde de vista la evolución del panorama musical: menciona a Judeline, Sen Senra o Bad Gyal como referentes actuales y celebra el momento creativo que vive el país. De hecho, se permite el lujo de comparar a la catalana con la mismísima Britney Spears.
Cuando se le pregunta por el legado que quiere dejar, responde con humor: "Que todavía no nos hemos olvidado de ti", dice entre risas. Pero, tras esa broma, se percibe un fondo más profundo: el de alguien que, más allá del éxito, busca permanecer desde la autenticidad.