Maxi Iglesias y Margarida Corceiro, sobre ‘Todo lo que nunca fuimos’: “Es peor que no le guste a Alice Kellen que al público”
A un día del estreno de la adaptación, hablamos con los actores sobre el reto de llevar la novela a la gran pantalla

Imagen promocional de la película 'Todo lo que nunca fuimos' cedida por DYP Comunicación / Javier Tolosa Echepare
Hay historias que no solo se leen, sino que se quedan suspendidas en la memoria como una emoción persistente, difíciles de traducir a imágenes sin perder algo de su intimidad y esencia. El estreno este 5 de junio de la adaptación cinematográfica de Todo lo que nunca fuimos nace precisamente de ese desafío: el de dar forma visible a un enorme universo —el de Alice Kellen— ya habitado por la imaginación de miles de lectores.
En su llegada a la gran pantalla, la historia se abre paso entre la delicadeza y la intensidad de un relato marcado por el amor y el dolor, ahora encarnado por Maxi Iglesias (Axel) y Margarida Corceiro (Leah). La película, igual que el libro, propone un viaje emocional más que una simple narrativa romántica: un viaje en el que el pasado irrumpe, la culpa convive con el deseo y los vínculos se reconstruyen desde ese espacio frágil donde la vida, a veces, vuelve a empezar.

Pregunta (P): Cuando llegáis al set de rodaje de una adaptación como la de Todo lo que nunca fuimos, un best seller en nuestro país, ¿os generaba más presión la opinión los lectores o que Alice Kellen diera el visto bueno?
LOS40
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Margarida Corceiro: Más por Alice, yo estaba muy nerviosa. Recuerdo que vino al set la última semana de rodaje y pensé: “Si ahora no le gusta, tenemos un problema”. Creo que es peor que no le guste a la autora del libro que al público.
Maxi Iglesias: La imaginación es lo más poderoso. La imaginación de la creadora, de la persona que lo ha creado, pero también de los espectadores que vayan a ver la película, que tienen su composición y su película ya hecha. Que al principio Alice estuviera satisfecha, es como lanzar un suspiro y sentir que vas en el buen camino. Pero ya te digo, luchar contra la imaginación es lo más poderoso.
P: Muchas historias de amor empiezan con un flechazo. Aquí, el punto de partida es la pérdida. ¿Creéis que esto va a permitir a los espectadores conectar de otra forma con la historia?
Maxi Iglesias: Se sitúa la historia desde otro lado. No es chico conoce a chica, quedan y empiezan a conocerse; es chica ya conoce a chico y esta chica está en un momento de su vida muy complicado. Su aproximación ni siquiera es desde la voluntad, es casi algo impuesto, como un compromiso.
Margarida Corceiro: Por la parte de Leah, a ella le gusta Axel desde hace años, pero era un amor platónico porque es el mejor amigo de su hermano y es mayor que ella. Todo empieza siendo muy triste, pero ese amor de Leah hacia Alex ya estaba ahí.
Maxi Iglesias: La admiración es fundamental. Sin ella, los seres vivos, los humanos estamos muertos por dentro. Quién sabe, si no hubiese ocurrido este suceso tan trágico al inicio, a lo mejor la relación podría haber sido de otra manera y sería todo más idílico. Sin embargo, está esa cosa de culpa, de que están conviviendo y compartiendo espacio y actividades, pero desde otro lugar.
P: La trama también habla de segundas oportunidades en muchos sentidos. ¿Cuándo fue la última vez que vosotros tuvisteis que reconstruiros?
Maxi Iglesias: Yo me autoanalizo constantemente y trato de ser mejor en pequeñas cosas. No pretendo ser el mejor en mi profesión; solo busco tratar de poner remedio a lo que no me hace bien a través de capas y herramientas para ello.
Margarida Corceiro: Con nuestra profesión, tenemos que hacerlo constantemente. Por ejemplo, en mi caso, al rodar la película, tuve que mudarme a España, vivir aquí durante dos meses y reinventarme en todo ese tiempo. No tenemos una rutina, por lo que debemos adaptarnos constantemente.

Imagen promocional de la película 'Todo lo que nunca fuimos', cedida por DYP Comunicación / Javier Tolosa Echepare

Imagen promocional de la película 'Todo lo que nunca fuimos', cedida por DYP Comunicación / Javier Tolosa Echepare
Maxi Iglesias: Sí, no es solamente algo personal, sino también profesional. Terminamos un proyecto de dos meses y, en vez de hacer balance como otras personas que tienen un bagaje en una empresa de años, nosotros lo concentramos todo en una misma experiencia muy intensa en un periodo de tiempo muy breve.
Cada proyecto deja huella, tanto a nivel profesional como personal. Cuando lo termino y vuelvo a verlo tiempo después, me conecta con cómo estaba en ese momento de mi vida y con las cosas que estaba atravesando. Por eso me gusta hacer ese ejercicio de balance y análisis, porque me ayuda a entender mi evolución.
P: Si Leah y Axel acabaran en un concierto de Bad Bunny, ¿cuál de los dos creéis que tendría más posibilidades de acabar invitado a La Casita?
Margarida Corceiro: Yo pienso que Axel, que conoce a mucha gente. Es que Leah no sale mucho de fiesta, no sé. Además, es más mayor que ella.
Maxi Iglesias: Según los artículos que estoy leyendo, creo que Leah coincide bastante la descripción de chica guapa y bajo los cánones de belleza. Así que Leah sería que, por lo que estoy leyendo y no por lo que pienso porque es algo que no comparto, sería la elegida por el tema de llamar la atención y ser físicamente llamativa.













