Vanessa Díaz, profesora e investigadora norteamericana, sobre el compromiso de Bad Bunny: “Nos dio una banda sonora, pero él no es la revolución”
Las autoras de 'PFKNR. Bad Bunny y la música como un acto de resistencia' nos descubren la otra cara del personaje

Bad Bunny, en su primer concierto en Madrid 2026. / Foto de Edwin Rodríguez
Bad Bunny domina la conversación en nuestro país durante estos días en los que tan solo el Papa León XIV puede hacerle sombra. Lleva ya cuatro conciertos en Madrid, pero todavía le quedan otros seis. Entre canciones exclusivas e invitados en su casita, cada día hay debate sobre lo que ocurre en sus conciertos. Hasta en televisión las tertulias de actualidad versan sobre él.
Es un personaje global que despierta el interés de muchos, tanto de los que siguen criticando sus letras machistas, como de los que han visto el valor y el mensaje de muchas de sus letras que tienen un compromiso social y político con su Puerto Rico natal.
Quienes le conocen bien porque llevan tiempo estudiándolo son Vanessa Díaz y Petra R. Rivera-Rideau, dos profesoras universitarias norteamericanas que han publicado PFKNR. Bad Bunny y la música como un acto de resistencia. Una investigación que nos ayuda a comprender la situación política y social de Puerto Rico y lo que la música de Bad Bunny ha influido en su lugar de origen por su compromiso constante y que recoge una larga tradición puertorriqueña que sabe combinar la celebración con la denuncia.
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Las autoras han estado de visita por España para hablar de su estudio, han pasado por el Metropolitano para constatar las diferencias entre el concierto que el cantante ofreció en su residencia en El Choli y la de este estadio español y han hablado con LOS40 para mostrarnos a un Bad Bunny más profundo que va más allá de las críticas a sus letras machistas.
P: En los últimos días se está criticando mucho la selección de chicas normativas que está subiendo a su casita. En vuestro libro desmontáis ese machismo y misoginia que muchos adjudican a su música, ¿qué os parece este debate sobre el público escogido?
Petra: Una cosa que escribimos en el libro es que todo es una contradicción. Es verdad que el reguetón es misógino, pero también tiene espacio para las mujeres, para contar historias de diferentes de mujeres. Y Bad Bunny es maestro en eso con canciones como Solo de mí, Andrea, La Difícil. En cuanto a cómo escoges a la gente de la casita, yo no sé.
Vanesa: Yo no sé cómo se escogen y me gustaría entenderlo mejor porque en Puerto Rico era diferente. Yo tuve una estudiante mía que estaba en la casita, estaba con sus amigas en una parte de El Choli y le dijeron, ‘ven para acá’ y no fue tan así. No lo entiendo bien, pero igual, para mí es difícil saber quiénes son bailarines, quiénes son parte del público. Yo vi una cantidad de jóvenes antes de entrar que si los pones en la casita se ven como todos los que se ven en la casita. Es un poco difícil si es una contradicción porque no entiendo bien lo que está pasando. Pero siempre hay espacio para más diversidad y espero que podamos ver más diversidad en los shows que le quedan aquí en Madrid.
P: Leyendo vuestro libro uno tiene la sensación de que se nos escapan muchas cosas de la narrativa de Bad Bunny porque no conocemos su relación con Puerto Rico ni la situación que existe allí. Y me preguntaba, ¿Cómo hablando de cosas tan centralizadas ha logrado ser tan global?
Petra: Él habla de cosas que afectan a gente en todo el mundo. Durante esta gira de presentación del libro estuvimos en Estados Unidos vino a uno de los encuentros una mujer de Irán que se identifica con esos mensajes de gentrificación, con el desplazamiento a causa de la guerra que está sufriendo Irán. Creo que, aunque sus mensajes, sus letras y sus símbolos son muy particulares de Puerto Rico, el mensaje más grande resuena con mucha gente que también pasa por eso. Una cosa de interesantes de Bad Bunny es que muchos artistas cuando tienen más fama dejan de ser tan políticos, dejan de dar críticas políticas y lo interesante es que él, cuanta más fama tiene, más habla de política. Eso es algo bien interesante. Hay mucha gente que quiere un portavoz para hablar de esos asuntos y lo local y lo global está muy vinculado.
Vanessa: Creo que una cosa muy importante, que él ha dicho en varias ocasiones es que habla de su experiencia. Él ha dicho en ocasiones de que no habla de lo general, sino que él ha vivido la experiencia de ser puertorriqueño, ha vivido bajo el colonialismo, ha vivido una crisis financiera, ha vivido las consecuencias del huracán María, ha vivido el Verano Boricua de 2019. Cuando él está hablando de eso tan particular le da fuerza a lo que está diciendo porque es real, no es hablar en términos vagos de problemas mundiales. Eso le da la posibilidad de que se sienta auténtico porque lo ha experimentado, sino que también vemos que la raíz de esos problemas son las mismas cosas: el capitalismo, el colonialismo, desigualdad de raza, de género, de clase. Si él no hablara de algo tan particular, no resonaría igual. Es alguien que está frustrado, triste, enojado y en ciertas canciones, como en La Mudanza, está hablando fuerte, tiene emoción. No puedes inventar esa emoción.
Petra: Yo creo que él también usa cosas y desafíos cotidianos para conseguir esto. La canción Bokete, es una canción de desamor, pero el problema de los boketes en Puerto Rico es algo bien fuerte, no puedes conducir por ningún lado sin encontrar un bokete grande y me imagino que los boketes también son un problema son problemas en muchos lugares, especialmente en algunas comunidades. No habla de cosas abstractas y usa cosas que son accesibles para la gente, un bokete que todos sabemos lo que es y tenemos problemas con ellos. O se fue la luz. En mi país se va la luz todos los días también. Son cosas cotidianas. Canciones no políticas, como Bokete, también son políticas.
P: Vuestro libro, de hecho, está muy posicionado políticamente, no sé si eso os ha acarreado algún tipo de consecuencia.
Petra: Todavía no. Las dos somos de familias con padres muy políticos. Mi papá era como un comunity organizer en una comunidad puertorriqueña en Ohio. Como escritora y profesora, siento esa responsabilidad de hablar de cosas que a mí me importan y afectan a mi comunidad. No lo vi como un riesgo en términos políticos.
Vanesa: Es casi al revés. Lo político no es tanto lo que puede afectarnos profesionalmente, es más que la gente no se toma en serio la cultura popular. ¿Por qué estás hablando de Bad Bunny? Estamos hablando de mucho más que Bad Bunny, pero la gente no se da cuenta y piensa que solo hablamos de cosas básicas. Para nosotras, la cultura popular ese el camino para hablar de todo, para entender el mundo. Eso, por una parte, y por otra, en lo político, siento que hay gente que cree que hay una contradicción entre verle en la casita, en la Super Bowl con considerarle resistencia. Y dicen que no somos suficientemente radicales si le tenemos como figura de resistencia y que no sabemos lo que realmente es la resistencia. Hay algún académico que está diciendo que somos incoherentes porque estamos tratando de usarle para decir algo que no está diciendo. Lo que estamos haciendo, realmente, es un trabajo de corazón y la investigación está ahí. Si alguien piensa que estamos haciendo algo que no es serio, o que creen que lo saben todo en lo político, decirles que es muy importante tener el contexto y el análisis que ofrecemos en el libro. No importa la opinión política de cada uno, hay algo que aprender.
P: ¿Qué fue lo primero que os llamó la atención de Bad Bunny para centraros en una investigación sobre él y su música?
Petra: Mi primer libro se llama Remexing Reguetón y salió en 2015 y es un libro sobre la historia y la política racial del reguetón en Puerto Rico. Enseño clases en una universidad sobre música latina en Estados Unidos. Mi hermana era fanática de Bad Bunny desde el principio y me enseñó varias canciones y las incorporé a mis clases. Mis estudiantes, había un momento en el que todos escribieron sobre Bad Bunny, aunque también estudiamos sobre música mexicana, salsa, pero todos querían investigar a Bad Bunny. Esto ocurrió al mismo tiempo que yo quería crear una clase sobre la historia de Puerto Rico y la obra de Bad Bunny cuenta esta historia. Empecé mi clase en 2022/23 y Vanessa me contactó porque ella estaba organizando su propia clase y esta colaboración nos llevó a crear una página web, Syllabus, que ofrece recursos educativos sobre los temas que tocamos en clase: tenemos una sección sobre el huracán María, sobre la crisis de la deuda, la historia del reguetón, la comunidad queer en el reguetón y el activismo en Puerto Rico. Cosas así. Después llegó la idea de hacer un libro, muy similar a esas clases en términos de usar su música, su arte y su personaje como gancho para hablar de la historia de Puerto Rico.
P: Preparasteis unos cursos sobre él. Se ha convertido en objeto de estudio en Harvard, ¿os costó mucho que os tomaran en serio en los ámbitos académicos hablando de un personaje como él?
Petra: Resuena mucho con los estudiantes que vienen a clase por Bad Bunny y conocer las cosas sobre política de Puerto Rico que no conocían. En estados Unidos no aprendemos nada de la historia de Puerto Rico en las escuelas. Los mismos puertorriqueños que crecieron en Puerto Rico y vienen a clase, aseguran que aprendieron más de Puerto Rico en estas clases que en la escuela en Puerto Rico. Hay colegas que todavía piensan que esto no es importante y no tiene valor, pero no me importa. Cuando yo publiqué mi primer libro sobre reguetón, todo el mundo pensaba que estaba loca hablando de esa música que no iba a durar y ahora estamos aquí viendo a un exponente del reguetón cantando en un estadio ante 50.000 personas. Millones de personas van a ver a Bad Bunny en todo el mundo.
P: Decías que no estamos acostumbrados a que los artistas adquieren este compromiso social y político, ¿creéis que después de Bad Bunny se vienen más así o que va a costar seguir posicionándose?
Vanessa: Creo que todos estamos esperando para ver hasta qué nivel llega. Vamos a hablar de los músicos que están con él ahora, Chuwi. es un grupo de jóvenes que han estado en toda la gira con él. Estaban en cada noche de la residencia con él. Tiene la canción Weltita con él. Son de un pueblo, Isabela, de Puerto Rico, donde hay mucho problema de destrucción de medio ambiente y son muy activistas. Tienen muchas canciones políticas y son muy buenos músicos. Él está tratando de apoyarlos en todos los sentidos y están creciendo en términos de popularidad. Vamos a ver hasta dónde van a llegar. Tenemos Los Sobrinos, los músicos que están con él. Los pleneros de la crestta. Son grupos de músicos que tienen una conciencia política, una agenda política que están tratando de compartir y él los está apoyando. Lo que queda por ver es hasta dónde pueden llegar. En los próximos años vamos a ver si la puerta está abierta o es solamente o solo es algo de Bad Bunny. Pero yo creo que él está haciendo un esfuerzo grandísimo para que no sea algo suyo. Él sabe que no es el personaje central, que todo tiene que ver con Puerto Rico y su cultura, con el mantenimiento de la música puertorriqueña. Él está invirtiendo en ese futuro con esos músicos. Yo espero que funcione.
Petra: El libro trata de Bad Bunny, pero, sobre todo, de Puerto Rico y todas esas personas que crearon la posibilidad de que tengamos ahora un Bad Bunny. Él no es el primer artista que hace canciones sobre la independencia de Puerto Rico. Residente es una figura importante en el libro porque es mentor de Bad Bunny. Es consciente de que muchos le han abierto la puerta y ahora él lo hace para otros. Me impresionó mucho cuando fuimos al concierto que Chuwi, que canta a las 7 de la tarde, e hicieron un discursito sobre cuestiones de la gentrificación de Puerto Rico y cantaban su canción Tierra que trata de esa pena que se siente cuando la persona tiene que moverse por las cosas que están pasando en la isla. Ver a esa gente jovencita tocando esa canción en un estadio grande, es algo que impresiona. A los que vayan al concierto les recomiendo que lleguen temprano para escucharles. Él es la persona que escogió a Chuwi para hacer esto, quería incluir a un grupo que no tiene ninguna canción que sea política. No hay un Soy Peor o un Diles con Chuwi.
P: Bad Bunny se ha convertido ahora mismo en una de las personas más reconocidas del planeta y con mayor influencia. Aun así, no ha conseguido el cambio político en Puerto Rico. ¿La música no puede llegar a tanto?
Vanessa: Yo creo que la música tiene un papel muy importante alrededor de eso para dar ánimo a la gente para decir las cosas muy claras en las letras. Pero que él mismo o la música vaya a ser la que cause la revolución, no creo. Creo que tiene un papel muy importante, pero él mismo hizo una oración de casi una hora en el Festival de la Esperanza en 2024, en las elecciones del gobernador de Puerto Rico cuando ganó Jennifer González, que ahora está en el poder, pero donde el candidato independentista, Juan Dalmau recibió más del 30% del voto que fue histórico. En el evento que cerró la campaña de Dalmau, Bad Bunny, dijo que es algo del pueblo. Bad Bunny, Residente, Ricky Martin estaban ahí, pero fue el pueblo el que votó al gobernador. Es el pueblo el que tiene que hacer su propia revolución para alcanzar la independencia y creo que la música va a ser una parte, pero él no es un dios, no es un gobernador, no es un presidente, no es un político. Es una figura popular de la música, nos dio una banda sonora, pero él no es la revolución.
P: Con todo mi desconocimiento del contexto social y político de Puerto Rico, me llamaba la atención cómo relatáis todo el episodio del Verano Boricua con protestas en un entorno muy de fiesta y de perreo. ¿Creéis que eso se entiende fuera de la idiosincrasia de Puerto Rico o muchos pueden restarle credibilidad porque no lo entienden en ese contexto?
Vanessa: Creo que es algo particular de Puerto Rico que llega de siglos de colonialismo, de siglos de tener que inventar y reinventar cómo resistir. La gente se cansa de resistir, pero lo sigue haciendo porque no hay otra opción. ¿Y qué hacen? Ser innovadores respecto a cómo resistir. Tienen que cuidarse a ellos mismos como comunidad y se tiene que mezclar el dolor con alegría. Cuando yo estuve en las manifestaciones de 2019 fue impresionante, bello, fuerte, triste, frustrante, todo. Es la vida bajo el colonialismo. Mira Puerto Rico qué bello y precioso, es increíble y es terrible. Vemos todo eso en la forma de resistencia en Puerto Rico. En otros lugares creo que es un poco diferente y por eso lo de la Super Bowl, para algunas personas se perdió el mensaje. Fue un ejemplo de que la fiesta era la manifestación también.
P: Ya que mencionas la Super Bowl. Cerrasteis el libro antes de que ocurriera, ¿qué valor le dais a este evento?
Petra: El libro salió unas semanas antes de la Super Bowl, pero estaba muy relacionado. Terminamos el libro antes de que saliera Debí Tirar Más Fotos, en diciembre del 24 y el disco salió en enero del 25. Pensamos que había que incorporar este disco tan innovador y revolucionario. Fue fácil porque, aunque fusiona sonidos de otras maneras, ha cambiado su look y todo eso, su mensaje siempre ha sido el mismo. Incorporamos el disco al principio y al final del libro. La Super Bowl sería lo mismo, es otra manera que utiliza para dar un mensaje de resistencia en forma de fiesta que va en consonancia con lo que él siempre ha hecho. Lo distinto de la Super Bowl fue la plataforma. En Estados Unidos no es un día de feria, pero funciona como si fuera una feria. Tenemos fiesta, todo el mundo está viendo el partido, es como la Champions League de París de hace unos días. Es la plataforma más grande que ha tenido.
P: Bad Bunny ha reconocido a los pioneros del género y ahorra él se ha convertido en uno. Supongo que él ha tenido mucho que ver en la tendencia del sampling o de la vuelta a los orígenes que hay ahora en la escena. ¿Es cosa suya o simplemente una huida de la globalización que impera?
Petra: Yo también lo pienso. Como investigadora de la música popular normalmente no tengo acceso a las personas que han trabajado en los discos. Pero hemos conocido a MAG, a Tainy y a varias personas de la industria musical que nos cuentan el back story de esas canciones. En Puerto Rico estaban Chuwi, Los Pleneros de la cresta o Rauw Alejandro que estaban haciendo eso al mismo tiempo. Pero ahora, tenemos los discos de Anitta, de Maluma… todo el mundo quiere hacer un disco de tradición. Todos tienen el mismo discurso de honrar a sus países y devolverles lo que les han dado. No sé si es porque ven el éxito de Bad Bunny y quiere replicarlo o por qué, pero es un tema que me interesa.
Vanessa: Creo que también en Estados Unidos, como estamos viviendo ese momento en el que hay tanto ataque a los hispanohablantes, se reivindica un orgullo de pertenencia. La cultura latina se representa como algo feo, peligroso, algo que no pertenece a los Estados Unidos.
P: Mencionabas a dos personajes clave en su carrera: Tainy y MAG, ¿hubiera sido lo mismo sin ellos?
Petra: Absolutamente.
Vanessa: Tendríamos un Bad Bunny, pero no sería lo mismo. Aunque, como dicen en el libro, él marca la dirección y produce también, la fusión y la historia…
Petra: En el libro tenemos un capítulo entero de MAG que es puertorriqueño y dominicano de los Estados Unidos. Trabajaba en música pop en inglés, pero durante la pandemia tenía en su computadora varias carpetas por artistas. Si trabajar con Bad Bunny me gustaría hacer esta canción. En la pandemia mandó un paquete con todas esas pistas al manager de Bad Bunny y de ahí salió el disco El Último Tour del Mundo que creo que no entraba en los planes de Bad Bunny, pero se inspiró con el paquete que mandó MAG y fue el primer disco en español que llegó al nº1. Canciones como Debí Tirar Más Fotos o X100to con Grupo Frontera, NuevaYol, no existirían sin su participación. La sociedad se enfoca mucho en las celebridades, que son como superhéroes, personas únicas, pero todo lo que hacen es un proyecto en equipo. Cuando hacen un disco viven juntos en un lugar trabajando todo el tiempo. Bad Bunny entiende los proyectos como algo comunitario, aunque los fans lo veamos como algo individual. Por eso Tainy, MAG o La Paciencia, que ha sido amigo desde el instituto, son arquitectos de su sonido. En el primero disco no estaba MAG porque no se conocían todavía, pero desde el momento en el que se conocieron MAG está en cada proyecto.
P: ¿Y hubiera sido lo mismo sin el huracán María?
Vanessa: No. Es como decir si hubiera sido igual Puerto Rico si no hubiese sido una colonia. El desgaste del huracán María fue tan grave por ser una colonia. La respuesta del gobierno fue inhumana porque los puertorriqueños no son ciudadanos reales, son sujetos del colonialismo y todo lo que pasó tras el huracán fue una representación del colonialismo estadounidense. Canciones como Estamos bien, salen a raíz de todo lo que sentía después del huracán y es algo que después ha seguido recordando. Su primera vez en la televisión americana de Estados Unidos fue con Jimmy Fallon, en 2018, cantando esta canción y mostrando vídeos de la destrucción del huracán y hablando a Trump diciendo que estaba negando la realidad de la crisis.
P: Hablábamos de MAG y Tainy, como parte del equipo que ha ayudado a construir al personaje que es Bad Bunny. Pero luego hay otros, que han hecho todo lo contrario como es Kendall Jenner que no fue bien vista por muchos. ¿Hasta qué punto su vida personal influye en toda esta construcción?
Vanessa: En Puerto Rico a nadie le importaba lo de Kendall Jenner. Allí importaba que siguiera apoyando a Puerto Rico, pero ese sentimiento fue algo particular de los latinos de Estados Unidos porque la relación con la familia Jenner-Kardashian también es particular allá. Representan algo en el contexto estadounidense que para los portorriqueños no resonaba ni causaba la misma frustración. Creo que al final no cambió su trabajo.
Petra: Él estaba trabajando en Debí Tirar Más Fotos mientras estaba con ella. Debemos recordar que Bad Bunny también es humano, es un hombre joven.
Vanessa: Y va a tomar decisiones malas.
Petra: Pero a la vez, esa frustración que enojó tanto a los latinos, nuestros estudiantes se enojaron y eso significa que su mensaje es importante. Lo respetan tanto y creen tanto en su mensaje, que Kendall es como la casita, es una contradicción. ¿Cómo que nuestro héroe, nuestro revolucionario puede salir con esa mujer? Es otra prueba de la importancia de lo que hace. Yo lo comparto siempre con Justin Bieber que sale con la mejor amiga de Kendall Jenner, pero nadie dice nada porque él no ha dicho nada de la inmigración y es emigrante de Canadá, pero nadie le cuestiona que no esté hablando de esos temas. Con Bad Bunny hay otras expectativas.
P: Todavía hay gente que sigue hablando de machismo cuando se refiere a Bad Bunny. ¿Cuál sería el argumento principal para desmontar ese cliché?
Vanessa: Depende de con quién hablemos. En Estados Unidos los que no le querían en la Sluper Bowl estaban a favor de Kid Rock cuando él habla de pedofilia, de estar con niñas chiquitas. Todo eso no tiene que ver con machismo, sino con racismo, con ser anti portorriqueño, anti latino. ¿Con quién hablamos? Mucha gente puede decir que no le gusta porque es machista, pero realmente es un código para no decir que es racista. Depende de con quién hablemos, cambia el argumento.
P: Para una madre que sus hijos escuchan reguetón.
Petra: Pero eso es una realidad. Él tiene letras machistas. Una canción como Yo perreo sola mi mamá la ve como algo machista, porque es una canción de una mujer bailando sexy para un hombre, pero también es una canción que empodera a las mujeres que también son humanos sexuales que se pueden expresar de una manera de seguridad en sí mismas. Eso fue parte de mi primer libro, había varios momentos en los que trataron de censurar el reguetón en Puerto Rico. En 2002 ese proyecto se enfocó en los vídeos musicales y la representación que había de ellos de la mujer. Identificaron al reguetón como un espacio único de machismo. Pero hay un artículo de un académico de Puerto Rico que pone ese reguetón en el contexto de la historia musical de Puerto Rico y vemos machismo en salsa, en bolero, en bachata, en todos los géneros porque el machismo viene de un sistema, no de una persona o una comunidad. Es importante reconocer que tiene letras machistas, pero también tiene otro tipo de letras que también el sexismo, la discriminación con la mujer, la violencia de género, son cosas sistémicas.
P: Me consta Petra, porque así lo cuentas en el libro, que has tenido la oportunidad de estar con él y me gustaría saber si esa figura que tenemos endiosada es igual en las distancias cortas.
Petra: Coincidí con él en 2019, antes de todo, en un evento especial en Harvard que organizaron los estudiantes. Como escribí este libro de reguetón me invitaron para ser la moderadora de la charla, pero no lo entrevistamos para el libro. Lo mandamos a la discográfica y Tainy, sí, pero no sé si él lo tiene. Estoy esperando que me mande un mensaje por Instagram, jajajaja.
P: Para acabar, ahora Bad Bunny tiene el listón muy alto y pocos le superan en la escena global. ¿Qué puede hacer ahora?
Vanessa: Es lo que tiene Bad Bunny que siempre nos deja con la incertidumbre de qué puede hacer. Debí Tirar Más Fotos fue innovador y no podemos saber qué esperar porque él tiene una visión que, probablemente ya sabe lo que va a estar haciendo durante un tiempo, pero nadie más sabe. Me imagino que vamos a tener un disco dentro de poco que va a incorporar a los músicos que tiene en el escenario con él, pero no sé cómo va a sonar. Quizás música tradicional portorriqueña, tal vez hip hop instrumental, no sé. Sé que va a ser algo diferente porque él nunca hace la misa cosa dos veces.
Petra: y siempre está trabajando. Una cosa interesante de Bad Bunny es que siempre pensamos que ha alcanzado su cima. Coachella era la cima. Debí Tirar Más Fotos era la cima. Super Bowl era la cima. No sé qué más puede hacer.
P: Gobernador en Puerto Rico.
Petra: Esa es la única cosa que creo que no va a pasar. Sabemos que está trabajando en la película de Residente. Y estará en Toy Story 5.
Vanessa: ¿Sabes de dónde viene eso? Del vídeo de Estamos bien donde hay una imagen de eso.















