Alice Kellen, sobre ‘Todo lo que nunca fuimos’: “Los lectores entienden que es imposible que la adaptación sea tal cual”

El 'best seller' literario de romance llega a los cines este 5 de junio protagonizado por Maxi Iglesias y Margarida Corceiro

Maxi Iglesias, Alice Kellen, Margarida Corceiro y Jorge Alonso en la premier 'Todo lo que nunca fuimos', junio de 2026 / Carlos Alvarez

Siete años han pasado desde que un surfista y una joven amante de la pintura enamoraban al mundo literario, y con The Beatles sonando como banda sonora. Ahora, tanto tiempo después, Todo lo que nunca fuimos, la primera parte de la bilogía Deja que ocurra escrita por Alice Kellen, ha encontrado su lugar en la industria audiovisual para dar vida a dos personajes muy queridos por miles de lectores.

Dirigida por Jorge Alonso y protagonizada por Maxi Iglesias y Margarida Corceiro, la película llega a los cines el próximo 5 de junio con el reto de agradar todas esas miradas que la cuestionarán desde los ojos de haber leído antes este best seller romántico. Un romance que, si bien explora las dinámicas habituales de una historia etiquetada dentro de este género, va más allá al dar cabida a la oscuridad y al dolor desde la pérdida y el duelo. Porque Axel y Leah, los protagonistas, no solo se enamoran: también aprenden a reconstruirse después de que una tragedia cambie para siempre sus vidas.

Todo lo que nunca fuimos | Tráiler Oficial

La difícil tarea de adaptar un fenómeno literario

Cuando una novela cuenta con una comunidad de lectores tan fiel como la de Alice Kellen, cualquier adaptación está condenada a ser comparada con el material original. Tanto la autora como el director son conscientes de ello y apelan a la comprensión de quienes llegarán al cine con el libro todavía muy presente.

“Esperemos que sean generosos, compasivos y, sobre todo, comprensivos”, señala Alice Kellen. “La mayoría de los lectores entiende que es imposible que la adaptación sea tal cual. Hay cosas que a veces son cuestión de presupuesto y de que se hace lo mejor que se puede para que esté la esencia de la novela”, continúa diciendo.

La palabra "esencia” aparece constantemente en el discurso de ambos. Para Jorge Alonso, ese ha sido precisamente el objetivo principal desde que comenzó a trabajar en el proyecto. “He intentado coger la esencia y llevarla ahí. No entra todo, pero sí lo mejor”, afirma. Y, desde los ojos de cualquier lector, esto lo logran a la perfección.

Imagen promocional de la película 'Todo lo que nunca fuimos' cedida por DYP Comunicación / Javier Tolosa Echepare

La relación entre la escritora y el director también contribuyó a que el proceso resultara más sencillo de lo habitual. Tras años de reuniones virtuales y desarrollo del proyecto, ambos destacan la facilidad con la que encontraron un punto común. “No hemos discutido. Todo ha ido muy fluido y normal”, recuerda él. Alice coincide y destaca que apenas tuvo observaciones sobre el primer guion: “Jorge ha conseguido mantener un mismo tono y hacer que la novela y la película vayan por un mismo camino”.

Maxi Iglesias y Margarida Corceiro: “Son Axel y Leah”

Ante cualquier adaptación, hay un aspecto especialmente delicado para los seguidores del libro: la elección de los actores encargados de dar vida a los protagonistas. Sin embargo, esto probablemente sea uno de los puntos fuertes de esta adaptación porque, más allá de Maxi Iglesias y Margarida Corceiro, ver la película es como observar la novela cobrar vida ante tus ojos.

“Ha habido mucha unanimidad entre las lectoras porque les ha gustado esta selección de actores. Son ellos, son Axel y Leah”, asegura Alice Kellen. Esta respuesta positiva de su comunidad literaria ha reforzado esa sensación de que los personajes han encontrado un rostro capaz de conectar con quienes los conocieron primero en papel. Jorge Alonso tampoco oculta su entusiasmo por los intérpretes. “Sí, es fácil que te conquisten”, responde cuando le pregunto por la primera vez que vio a Maxi Iglesias y Margarida Corceiro convertidos en Axel y Leah.

Más allá del parecido físico, ambos defienden que los actores han sabido capturar la química y la evolución emocional que sostiene la historia. Una cuestión fundamental en una trama donde los silencios, las heridas y el crecimiento personal tienen tanto peso como el propio romance.

Imagen promocional de la película 'Todo lo que nunca fuimos', cedida por DYP Comunicación / Javier Tolosa Echepare

Del dolor al amor: la verdadera esencia de la historia

Aunque Todo lo que nunca fuimos suele definirse como una novela romántica, Jorge Alonso considera que el corazón de la historia está en otro lugar. Para el director, lo que ha conectado con tantos lectores no es únicamente la relación entre los protagonistas, sino el modo en que ambos aprenden a convivir con el dolor y a ayudarse mutuamente.

“La clave del libro no es que sea una historia de amor; es una historia de superación gracias al amor”, explica. “Son dos personas que se quieren, que se enamoran, pero lo que están viendo los lectores, en el fondo, es cómo dos personas se ayudan”.

Esa evolución emocional es precisamente uno de los elementos que la película ha querido reforzar. El final de la película —y con una segunda parte en camino— es diferente respecto al primer libro de la bilogía, pero la autora valencia afirma que dicho cambio es esencial para sentir que la historia, en estos siete años que han pasado desde su publicación, ha crecido y madurado. “Muchas lectoras coincidían al agradecer esa evolución, esa adaptación a una relación más sana y madura”, dice, y añade: “Hay cosas que se han mejorado”.

Por eso, aunque algunas escenas hayan quedado fuera y otras se hayan transformado para adaptarse al lenguaje cinematográfico, tanto escritora como director confían en que los espectadores encuentren aquello que convirtió la novela en un éxito: una historia sobre el amor, el crecimiento personal y la esperanza. “Ese paso de la oscuridad a la luz”, resume Jorge Alonso, “lo encontrarán seguro”.