Aissa se sincera: "Hubo una época en la que me pedían fotos y yo dormía en la calle"
Hablamos con el artista tras su paso por la Urban Party XXL de Cornellà

Aissa en el Selvatic Festival / Pablo Gallardo
Está arrasando con su tema Muchacha, pero a Aissa nunca se lo pusieron fácil. El artista se ha convertido en uno de los grandes referentes de la escena de la música urbana de nuestro país. Su fusión de estilos le ha ayudado a colarse en la banda sonora diaria de miles y miles de personas cada día, formando así un ejército de seguidores cada vez más amplio. Ahora está preparado para dar el siguiente paso y lanzar su tercer álbum de estudio Isan. Precisamente sobre él ha hablado a Laia Partida tras su paso por la Urban Party XXL en Cornellà este 6 de junio.
El artista se muestra más emocionado que nunca con esta nueva etapa que está por estrenar. Además, en el disco reunirá los EPs que han ido viendo la luz y que representan una emoción diferente. Por supuesto, siempre honrando a sus raíces y recordando de dónde viene.
Pero eso no es todo. Como mencionamos en líneas anteriores, a Aissa nunca se lo pusieron fácil. Tuvo que luchar por cada logro que ha conseguido actualmente. De hecho, recuerda cuando en sus inicios visitaba Barcelona para grabar en algún estudio y no podía pagarse un hotel. "Cuando la gente me pedía fotos yo dormía en la calle", recuerda. "Ahora venir años después para cantar aquí en LOS40... muy loco", sonríe el artista.
LOS40 Urban
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Aissa Aslani nació en Madrid en 1997 y es de origen marroquí. Empezó a hacerse conocido en redes sociales, donde compartía sketches mientras trabajaba en Londres. Pero después llegó la música, su verdadera pasión, y con ella parece haberse quedado para siempre. Aissa empezó a transformar esa visibilidad en canciones en las que, además, dejaba claro el orgullo hacia sus raíces.
Su propuesta se ha movido siempre entre el urbano melódico, el reggaeton, el trap y una sensibilidad que le permite jugar tanto con temas de fiesta como con canciones más emocionales. Esa mezcla es una de las claves de su identidad: no se queda únicamente en el artista de barras ni en el cantante de estribillos pegadizos, sino que ha ido buscando un punto intermedio entre actitud, melodía y cercanía.
Ahora Aissa está listo para dar el siguiente salto.













