Nacon RIG R5 Pro HS: Rendimiento de gama alta a precio de clase media
Destripamos un periférico contracultural que ignora las modas del mercado para obsesionarse con lo único que importa: una distorsión cero y una claridad cristalina.
Nacon RIG R5 Pro HS: Audio de calidad con cable a precio de auricular mediocre. / Luis J. Merino
El mercado de los auriculares para gaming se ha vuelto predecible. La gama media actual (entre los 60 y los 100 euros) suele ser un terreno de compromisos: plástico mundano, conectividad inalámbrica de gama baja con latencias a veces perceptibles y drivers estándar de neodimio ecualizados artificialmente para saturar los graves y ocultar sus carencias.
Con los nuevos RIG R5 Pro HS, Nacon rompe este ciclo mediante una jugada de ingeniería inversa sumamente inteligente: eliminar cualquier rastro de electrónica, baterías o conectividad inalámbrica para poner toda la carne en el asador en los componentes acústicos. Por unos 70 euros, la marca ofrece drivers de grafeno, una tecnología tradicionalmente confinada a la gama alta premium. El resultado es un periférico purista, analógico y con un rendimiento sonoro que golpea muy por encima de su categoría de precio.
Nacon RIG R5 Pro HS: Audio de calidad con cable a precio de auricular mediocre. / Luis J. Merino
Diseño y ergonomía: El "Exoesqueleto" se vuelve modular
Visualmente, los R5 Pro HS mantienen el ADN inconfundible de la gama RIG: una estética industrial, agresiva y de aspecto ligero. Sin embargo, Nacon ha refinado las líneas hacia algo más sobrio y, sobre todo, funcional.
Nacon RIG R5 Pro HS: Audio de calidad con cable a precio de auricular mediocre. / Luis J. Merino
La gran novedad de este modelo es el sistema Snap+Lock. Tanto las almohadillas de espuma viscoelástica como las placas exteriores de las copas son magnéticas y completamente extraíbles. Esto no solo abre la puerta a la personalización futura con accesorios, sino que permite aliviar aún más el peso del conjunto si decidimos jugar en "chasis abierto".
Nacon RIG R5 Pro HS: Audio de calidad con cable a precio de auricular mediocre. / Luis J. Merino
La ligereza es sobresaliente, lo que mitiga la fatiga tras varias horas de sesión. No obstante, el rango de extensión de la diadema es algo más compacto de lo habitual; los usuarios con un tamaño de cabeza generoso podrían notar más justa la presión lateral inicial, y las almohadillas de stock priorizan el aislamiento térmico sobre un sellado masivo.
Al ser un dispositivo estrictamente analógico (Jack de 3.5 mm), el cable no es desmontable de las copas. Aunque el grosor y el alivio de tensión parecen robustos, un cable desconectable habría sido el broche de oro para garantizar una durabilidad infinita frente a tirones accidentales.
Nacon RIG R5 Pro HS: Audio de calidad con cable a precio de auricular mediocre. / Luis J. Merino
Rendimiento acústico: La revelación del grafeno
Donde los RIG R5 Pro justifican cada céntimo —y de paso avergüenzan a rivales más caros— es en su respuesta de frecuencia. El grafeno, al ser un material increíblemente rígido pero sumamente ligero, reduce la distorsión armónica total a niveles prácticamente imperceptibles (<0,5%).
En la práctica, la escena sonora es de una claridad cristalina. El perfil de audio está claramente afinado para el posicionamiento táctico en videojuegos.
Nacon RIG R5 Pro HS: Audio de calidad con cable a precio de auricular mediocre. / Luis J. Merino
El rango medio-alto goza de una nitidez impecable. En títulos competitivos, la detección de pasos, las recargas de los rivales y las sutilezas ambientales se perciben con una separación instrumental propia de auriculares de monitorización de estudio. La espacialidad nativa —ya sea usando el audio 3D de PS5 o Dolby Atmos en Xbox/PC— funciona a la perfección sin necesidad de procesamientos digitales que alteren la señal.
La respuesta en las frecuencias bajas es el punto más debatible del conjunto. Los graves son extraordinariamente limpios y rápidos; no emborronan en absoluto el resto de frecuencias ni saturan la mezcla durante las explosiones. Sin embargo, se echa en falta algo más de pegada y sub-bajo. Los amantes del sonido retumbante e inmersivo podrían encontrar la zona baja un punto sobria, aunque técnicamente sea mucho más fiel y precisa que la de sus competidores directos.
Micrófono y experiencia de uso
El micrófono sigue la línea notable de la marca. Montado sobre un brazo flexible, cuenta con el cómodo sistema Flip-to-Mute (levantar para silenciar). La cancelación pasiva del ruido ambiental es sumamente eficiente, aislando la voz de ruidos como el tecleo mecánico o ventiladores de fondo, entregando una señal limpia y nítida para el chat de voz.
Nacon RIG R5 Pro HS: Audio de calidad con cable a precio de auricular mediocre. / Luis J. Merino
La cruz de la moneda analógica es la ausencia total de software. No hay ecualizadores propietarios, no hay perfiles integrados ni control de volumen independiente para el chat y el juego desde el propio auricular. Todo el procesado depende de la tarjeta de sonido de la consola (a través del mando) o del PC. Además, su cable de 1.5 metros es ideal para conectar al gamepad, pero puede quedarse algo corto si pretendes conectarlo a la parte trasera de una torre de PC situada en el suelo.
Nacon RIG R5 Pro HS: Audio de calidad con cable a precio de auricular mediocre. / Luis J. Merino
Conclusiones y Veredicto
Los Nacon RIG R5 Pro son una anomalía refrescante en el mercado actual. Al renunciar a la conectividad inalámbrica y a los fuegos de artificio del software digital, Nacon ha creado unos auriculares donde el 100% de la inversión se nota en los oídos.
Su calidad de sonido, definición y ausencia de distorsión están muy por encima de la barrera de los 70 euros gracias al excelente uso de los drivers de grafeno. Si no te importa mantenerte atado al cable analógico y buscas la máxima ventaja competitiva y fidelidad pura, es probablemente la opción con mejor relación calidad-precio del año.