Paul McCartney y Wings recuperaron su magia en ‘Band on the run’ después de afrontar toda una serie de eventos desafortunados
En plena sesión de grabación, Paul se desplomó, le costaba respirar, jadeaba. Espasmos bronquiales, le pronosticaron
Paul McCartney, Linda McCartney y Denny Laine del grupo Wings en 1974 / Michael Putland
Hubo una estampida y los Wings se redujeron a la mitad. Fue solo el primero de los numerosos contratiempos que Paul McCartney tuvo que afrontar para grabar ‘Band on the run’. En el otoño de 1973, se le ocurrió irse a Lagos, Nigeria, para registrar el disco con el que se lo jugaba todo. “Tengo que hacerlo”, recordaba Linda que le confesó. “O abandono y me corto la garganta o recupero mi magia”. Decidido a ganarse el favor de crítica y público, tuvo que enfrentarse a turbulentas sesiones, a un robo a punta de cuchillo de las demos del disco (solo recuperaron las canciones ‘echando mano’ a la memoria) o a su propia enfermedad. Al final, valió la pena. ‘Band on the run’ sigue siendo, a día de hoy, el álbum más exitoso de Paul McCartney.
“La palabra ‘banda’ en el título de esta canción se refiere principalmente a un grupo de gente que se ha escapado de la cárcel. Una banda de desesperados. Ciertos aspectos me recuerdan a ‘Dos hombres y un destino’. Así definía Paul en su web oficial el significado de ‘Band on the run’, la canción que dio título al quinto álbum de Paul tras la ruptura de The Beatles, el tercero con Wings. En el Mail on Sunday añadió: "La escribí como una historia que resume la transición desde el cautiverio y la libertad”.
El 8 de Junio de 1974, llegaba al nº1 en Billboard Hot 100
En Reino Unido, se convirtió en el álbum de estudio más vendido de 1974 y permaneció 124 semanas en la lista. Fue nº1, tanto en UK como en USA. Teniendo en cuenta todas las dificultades que la banda tuvo que afrontar y las turbulentas sesiones de grabación, el éxito fue más dulce.
Para Paul suponía un reto. Después de una serie de proyectos no muy bien recibidos, tenía que recuperar su credibilidad artística y conseguir el favor de la crítica. Su mujer, Linda, declaró en la revista Sounds: “Paul pensó, ‘Tengo que hacerlo. O abandono y me corto la garganta o recupero mi magia”.
‘Band on the run’ se grabó en Lagos, Nigeria, en el otoño de 1973 (entre septiembre y octubre). Ya antes de emprender viaje, surgieron los primeros obstáculos. La víspera, el batería Denny Seiwell decidió, inesperadamente, que esa aventura no era para él y abandonó a la banda. Justo una semana antes, el guitarrista Henry McCullough había hecho lo mismo tras una disputa durante los ensayos en la granja de McCartney en Escocia.
La banda quedó reducida a tres miembros: Paul, Linda y Denny Laine. Sin tiempo para ‘reclutar’ sustitutos, y sin desanimarse, decidieron seguir con sus planes de grabación. Paul adoptaría el papel de batería. Les acompañó el ingeniero de sonido Geoff Emerick.
Paul había elegido Lagos porque sentía que era un lugar glamuroso, una exótica localización para tomar el sol en la playa durante el día y grabar por la noche; la realidad, fue diferente. La situación en Nigeria era tensa.
Llegaron el 30 de Agosto de 1973. El estudio de EMI, en el suburbio de Apapa, estaba destartalado y mal equipado. Tampoco había cabina de aislamiento ni divisiones. Todos trabajaron para crear paneles de separación… hasta Paul y la banda aserraron las piezas de madera. A continuación, empezaron a trabajar en 'Mamunia', la primera canción que grabaron. Coincidió con una enorme tormenta tropical.
Durante las tres semanas siguientes, trabajaron de lunes a viernes en el estudio y los fines de semana salían a dar una vuelta y conocer un poco la cultura local, incluidas bandas de la zona. Fela Kuti acusó a Paul de haber ido para robar su música y aireó su queja en la radio. Ambos tuvieron una agria confrontación que acabó cuando McCartney le invitó al estudio para demostrarle que no era así. En realidad, el único músico africano que aparece en el álbum es Remy Kabaka – a quien habían conocido en Londres y, casualmente, era de Lagos - que toca los bongos en ‘Bluebird’.
Una tarde, a última hora, un coche se detuvo junto a Paul y Linda cuando iban caminando hacia casa. Después de admitir que eran turistas, cinco hombres emergieron del coche y demandaron sus pertenencias a punta de cuchillo. Les dieron joyas y dinero, pero también una bolsa que contenía las maquetas del álbum y letras de canciones. Al parecer, estas cintas nunca aparecieron.
Afortunadamente, recordaban las canciones y terminaron siendo grabadas en diferentes estudios de Lagos.
Para rematar las continuas adversidades, en medio de una grabación, Paul se desplomó. Un 18 de Septiembre de 1973. Había empezado a sentirse mal y salió a tomar el fresco, pero la humedad empeoró los síntomas. Cuando regresó, le dolía el pecho y le costaba respirar. "Paul estaba de pie, frente al micrófono, poniendo voces con su habitual aplomo cuando de repente empezó a jadear. En cuestión de segundos, se puso blanco como una sábana", escribe el ingeniero en su libro 'Here, there and everywhere'. Y sigue: "Linda empezó a gritar histéricamente. Estaba convencida de que estaba teniendo un infarto"
Rápidamente le llevaron al hospital. Lo que había tenido era un espasmo bronquial, supuestamente causado por fumar demasiado.
McCartney pasó dos días recuperándose, pero el incidente - que llegaba tras su enfrentamiento con Kuti o después de ser desvalijados en plena calle - había sido suficiente para escribir el final de sus sesiones de grabación nigerianas que, contra todo pronóstico, produjeron casi 2/3 partes del total de ‘Band on the run’. Siete, de las diez canciones del repertorio, se grabaron en Lagos. Una vez en Londres, se completó el disco, principalmente en AIR Studios. Paul contó con la ayuda de George Martin y Tony Visconti.
‘Band on the run’ cuenta con una famosa portada. Una fotografía de Clive Arrowsmith, tomada en Osterley Park, West London, en la que aparecen los McCartney y Laine junto a seis celebridades (incluidos los actores James Coburn o Christopher Lee), vestidos de presos, posando como si les hubieran pillado, escapándose de la cárcel, con un reflector sobre ellos.
El 30 de Noviembre de 1973 el álbum fue publicado y marcó un punto de inflexión en la carrera de McCartney. Recibió un estupendo recibimiento. Al principio, las ventas fueron lentas porque Paul no quería que se lanzaran singles. Finalmente, cambió de opinión y ‘Jet’ y ‘Band on the run’ catapultaron el disco al top y revitalizó la carrera del artista. Fue el álbum de Paul que mejores críticas recibió tras la ruptura de los Beatles.
