Claudia Lobatón, sexóloga, sobre por qué ‘Off Campus’ está cambiando la conversación sobre sexualidad: “El placer no debería seguir siendo tabú”

La serie se ha analizado desde su acercamiento a la sexualidad de la manera más sana

Créditos: Off Campus - Prime Video

Que levante la mano quién no esté obsesionado con Off Campus y más concretamente con la relación de sus dos protagonistas, Garrett Graham (Belmont Cameli) y Ella Bright (Hannah Wells), que se han convertido en los actores del momento. Muchas parejas jóvenes se han sentido identificadas y han encontrado en ellos un referente. Y muchos se preguntarán si el ejemplo de relación que ofrecen es el mejor referente para los espectadores. Hasta Jennifer Lopez ha caído rendida ante este fenómeno.

Los expertos aseguran que sí, que esta serie, a diferencia de otras, ha puesto la conversación en temas como la violencia sexual, la masturbación, la dificultad de orgasmo, el consentimiento, la conexión emocional y la sexualidad femenina sin tabúes, prejuicios y de una manera bastante cercana.

“Hoy, una nueva generación está dejando atrás las narrativas tóxicas y apostando por relaciones donde la comunicación, el deseo y el placer femenino sí importan. Esto conecta directamente con algo que en Platanomelón llevamos años impulsando: hacer de la sexualidad una conversación mucho más abierta, natural y libre de culpa. Porque el placer no debería seguir siendo tabú”, comenta Claudia Lobatón, sexóloga de Platanomelón.

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Y eso es lo que encontramos en Off Campus es una adaptación de las novelas de Elle Kennedy cuyo objetivo con la historia de Ella es conseguir que, pese a haber sufrido una violación, no caiga exclusivamente en el papel de víctima. Como define esta marca de sex positive, “en lugar de definir a su protagonista, exclusivamente por su trauma de abuso, la narrativa la empodera dándole agencia, ambición académica y mostrando cómo el proceso terapéutico es algo que puede realmente reparar. Otro de los grandes aciertos es que no se muestra en ningún momento la escena en cuestión y habla de lo difícil que es denunciar una violación a nivel social, sobretodo, si la persona que ejerce la violación es un chico joven, hijo de y líder en un deporte de prestigio”.

Pero no es el único tema que pone sobre la mesa la serie, en realidad son muchos.

Los inhibidores del orgasmo

Los protagonistas tratan el tema del orgasmo con naturalidad. “Lo más importante para conseguirlo es conseguir que la otra persona se sienta segura, y que no puede consentir si no se siente segura”, le explica Dean a su amigo Garrett. “Aunque la seguridad no es la única clave para tener un orgasmo, sí es un aspecto importante para una persona que ha sufrido un abuso o una violación, ya que la confianza en el sexo compartido se ha corrompido absolutamente. En el momento de la cita, ocurren muchas cosas que hacen que Hannah pueda regular su sistema nervioso (que es lo que está provocando su estrés e impidiendo el orgasmo) y encontrarse cada vez más en un estado de seguridad: le propone cambiarse de ropa porque su vestido es visiblemente incómodo y le ofrece una camiseta, le propone poner una canción que le guste para ‘preparar el ambiente’ y luego se ponen a bailar, como para quitar la presión, la expectativa y la rigidez de la situación”, comentan desde Platanomelón.

“La idea de Hannah de querer tener un orgasmo es muy racional, como si tener un orgasmo fuera como apretar un botón, pero lo guay de la escena es que gracias a la propuesta de probar la masturbación compartida se crea un contexto que facilita el orgasmo. Se pasa de un plano racional a un plano de excitación, atracción y placer”, explica la también sexóloga, Alex Segura.

Análisis desde el Female Gaze: Personajes, valores e ideales

Esta serie ha supuesto una novedad porque a diferencia de la mirada masculina que suelen mostrar este tipo de series, en esta ocasión, toma las riendas la mirada femenina. Rompe con los clichés sobre los deportistas y su forma de enfrentarse al sexo.

“Los protagonistas masculinos rompen con el viejo tropiezo del ‘bad boy’ inalcanzable y machista. Son atletas populares, pero sus valores principales se centran en la responsabilidad afectiva, la empatía, la vulnerabilidad y el consentimiento. No temen expresar sus emociones ni buscar apoyo psicológico. Por su parte, las protagonistas femeninas son mujeres independientes, ambiciosas y con agencia sobre sus cuerpos y decisiones. El ideal de la serie no es el control ni la posesividad, sino la equidad, el apoyo mutuo en el crecimiento profesional y el respeto hacia los límites del otro”, analiza Platanomelón.

Del ‘guilty pleasure’ al placer sin culpa

Aunque muchas veces se ha considerado la literatura romántica erótica como algo de chicas, en su tono más despectivo, en esta ocasión, su acercamiento a estos temas es tan natural que se siente como real y se ha eliminado esa culpa que algunos sentían sumergiéndose en estas historias.

Esto se materializa en escenas íntimas que no ocurren como impulso agresivo sino tras conversaciones explícitas que ponen sobre la mesa el análisis del consentimiento y la negociación. También se desmonta la idea del orgasmo simultáneo. “Normalizan que la satisfacción femenina puede requerir estimulación específica (como el clítoris) o el uso de juguetes, alejándose del coitocentrismo tradicional”, analizan desde la marca.

La relación plantea una sexualidad como forma de conexión emocional y deja claro que el sexo no empieza en la cama, empieza en sentirte segura contigo misma y la persona que elegiste.