Crítica del nuevo disco de Olivia Rodrigo: 'You Seem Pretty Sad for a Girl So in Love' pone filtro 2026 al sonido pop de los noventa
Olivia demuestra en su tercer álbum de estudio que es la mejor poniendo palabras a las relaciones de su generación

Olivia Rodrigo, en una imagen promocional para The Unraveled Tour 2026.
Olivia Rodrigo lo ha vuelto a hacer. Si en SOUR nos enseñó cómo es el amor en la adolescencia; en GUTS, el desamor de una joven; en You Seem Pretty Sad for a Girl So in Love nos cuenta su primera relación adulta de principio a fin. Con lo bueno y lo malo. Y con un claro protagonista: Louis Partridge, con quien estuvo saliendo desde 2023 hasta finales de 2025. Una relación de casi tres años que, por suerte para sus oyentes, ha inspirado a Olivia en las 13 canciones de esta nueva era.
La cantante vuelve a juntarse con su mano derecha, Dan Nigro, para abrirnos su diario. Pero esta vez, al igual que su relación, el sonido se transforma en algo más maduro que, como ella, crece hacia un nuevo lugar. ¡Y bendito lugar!
Olivia no solo se inspira claramente en el pop rock de los noventa, en aquellas bandas que tanto admira, rescatando sintetizadores y apostando fuertemente por las baterías y las guitarras eléctricas, sino que también recupera lo que mejor le ha funcionado en sus dos anteriores discos para llevarlo a una nueva dimensión. Los puentes —uno de los recursos favoritos de sus fans— y las referencias a su vida están servidos.
LOS40
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Eso sí, se nota que Olivia compone pensando en los directos. Cada una de las canciones puedes imaginártela siendo cantada por la artista.

Olivia Rodrigo, en el Primavera Sound 2026. / Xavi Torrent

Olivia Rodrigo, en el Primavera Sound 2026. / Xavi Torrent
El enamoramiento de una chica
Olivia Rodrigo empieza con uno de sus puntos fuertes: un crescendo en Stupid Song con el que demuestra que sigue siendo esa chica de la que nos enamoramos en el puente de Drivers License. Pero también en esa letra. De hecho, me atrevería a decir que es la versión adulta de aquella canción que escribió con 17 años. Y ese guiño a aquel coche que ya puede conducir: I'm the car speeding down the boulevard without a brake / And I want you more than any stupid song could ever say (Soy el coche que va a toda velocidad por el bulevar sin freno / Y te deseo más de lo que cualquier canción estúpida podría decir).
A partir de ahí, Olivia se permite explorar un territorio prácticamente desconocido en su discografía: la felicidad de estar enamorada. Honeybee empieza con una melodía de cuento que te envuelve, donde el piano y las cuerdas crean un ambiente que recuerda directamente a Disney (aunque ella terminó un poco harta de ser chica High School Musical). Parece sacada de un libro de Jane Austen, pero la letra te atrapa como un dardo. Es una de las pocas canciones de su carrera que habla abiertamente del amor correspondido, y lo hace con una dulzura que atrapa: ese mote cariñoso, ese honeybee que le encanta que le mire. Una cara de Olivia que no conocíamos hasta ahora y que nos lleva a los mejores meses de relación con Louis Partridge. Los inicios, como el de todas las relaciones.
En Maggots for Brains vuelve a aparecer esa faceta más pop rock que recuerda a Traitor o Deja Vu. Olivia vuelve a ser esa chica que suspira por amor, que se siente como un zombi contando las horas hasta volver a encontrarse con su pareja. Un sentimiento que, aunque a muchos y muchas nos cuesta reconocer, ocurre más de lo que nos gustaría admitir.

Olivia Rodrigo y Louis Partridge acuden juntos a Wimbledon 2025. / Mike Egerton - PA Images

Olivia Rodrigo y Louis Partridge acuden juntos a Wimbledon 2025. / Mike Egerton - PA Images
You and Me sigue esa línea más guitarrera y vuelve a llenar el álbum de easter eggs sobre su vida. Entre ellos, una referencia a Issie Partridge, la hermana mayor de su expareja, de quien dice que le encanta su pelo. Obviamente he tenido que ir a googlear cómo lo lleva. Y sí, reconozco que la chica mola todo. ¿Sentirá pena de que ya no sea su cuñada?
My Way arranca con unos buenos samples que nos llevan directamente al pop de principios de los 2000. El ritmo, la producción y la actitud remiten inevitablemente a Avril Lavigne y a la energía de Sk8er Boi.
Purple, por su parte, vuelve a hablar del amor desde una melodía pop más tranquila. Olivia retrata cómo se siente una relación ya afianzada después de años juntos: desde los momentos en casa de la madre de él enseñándole fotos hasta las conversaciones cotidianas. Esta Olivia no la conocíamos y es todo un descubrimiento. Por desgracia, spoiler, esta sensación le va adurar poco...
Las grietas
Pero no todo va a ser coser y cantar. Bueno cantar, en este caso, sí. Olivia Rodrigo no deja de ser Olivia, con todo lo que ello conlleva. Y tenemos que inventarnos drama, como diría las Meninas de Velázquez. Y sí, las dudas siempre están presentes.
Las vemos en The Cure y Begged, donde, acompañada casi únicamente por guitarras, se desgarra para contarnos sus inseguridades. Algo que también explora junto a Robert Smith en What's Wrong with Me, una de las joyas del disco. Un tema donde Olivia demuestra que no sigue tendencias, sino que explora sus propios sonidos, investigando el pasado y juntándose con sus ídolos.

Olivia Rodrigo actúa con Robert Smith de The Cure en Glastonbury 2025. / Samir Hussein

Olivia Rodrigo actúa con Robert Smith de The Cure en Glastonbury 2025. / Samir Hussein
La canción explica la sensación de no poder quitarte de la cabeza a otra persona. De la angustia y la ansiedad de no saber nada de ella y no reactivar tu vida hasta que vuelve a aparecer, prefiriendo quedarte en la cama hasta que aparece. Sí, lo reconocemos: hemos sido esa persona.
Esa inseguridad termina desembocando en Less, una balada de piano que le queda como un guante. Rodrigo vuelve a hablar de la angustia que siente ante el deterioro de la relación y sus crecientes inseguridades. Aquí ya no se trata del enamoramiento, sino de asumir que algo se está rompiendo. Habla, directamente, del final de una relación.
Después del amor no llega la calma
Con Expectations llega el cambio de etapa. Olivia juega con los amplificadores para darnos una de las canciones más ochenteras del disco. Deja atrás la relación anterior y empieza una nueva era como soltera. Reconoce que vuelve a pensar en un futuro con alguien, pero lo hace de manera divertida, con las expectativas como protagonistas. Poniendo, una vez más, palabras a miles de girls and gays que viven con la idea de encontrar al hombre ideal. Lo mejor llega al final, cuando unas voces masculinas empiezan a sonar a coro poniendo voz a esos pensamientos intrusivos de Olivia.
Y entonces llega Cigarette Smoke, el final perfecto del disco. Olivia vuelve al punto de partida en el que sus fans la conocieron: destrozada tras una relación. La Olivia enamorada con la que empieza el álbum encuentra aquí su reflejo opuesto. Porque el amor, tal y como lo presenta Rodrigo, tiene dos caras: una llena de emoción, ilusión y luz; y otra marcada por la tristeza cuando todo termina. Como ella misma dice: “Los recuerdos se oscurecen”.

CL - Olivia Rodrigo / Michael Le Brecht

CL - Olivia Rodrigo / Michael Le Brecht
Una Olivia más madura que cierra otro capítulo
You Seem Pretty Sad for a Girl So in Love es la muerte anunciada de una historia de amor: un diario que inicia en el primer enamoramiento y termina en lo que pudo haber sido. Olivia sigue siendo la artista que mejor refleja los sentimientos y emociones de su generación a través de sus letras. Lo hace mirando al pasado para el sonido, trayendo aquellas músicas nacidas de garajes y salas londinenses para ponerles un filtro 2026 y hacer suyo el sonido.
Rodrigo, con su tercer álbum, demuestra que es una de las cantantes más interesantes de su generación: una artista capaz de virar los sonidos mainstream hacia un sonido más noventero. Porque Olivia puede lucir muy triste para ser una chica enamorada, pero qué bien le sienta a su sonido.













