Hablan de retirarse a Raphael y él lo tiene claro: "He aprendido y vivido mucho"

El jienense tiene la vista puesta en nuevos proyectos

Raphael en concierto en Tarragona / SOPA Images

Si hay algo que Raphael ha demostrado a lo largo de todas estas décadas es que su amor y pasión por la música es incansable. El artista juega en otra liga dentro de la industria. A sus 83 años, después de tener que parar los pies temporalmente por un bache de salud, el de Linares ha dejado claro que la palabra "retirarse" no está en su vocabulario.

En una entrevista con The Huffington Post, asegura que tras su ingreso hospitalario a finales de 2024, tuvo claro que iba a volver. ¿Se planteó retirarse aún estando en el hospital? "No. Nunca", confiesa. "Siempre tuve la certeza de que iba a regresar a los escenarios. Evidentemente, había que seguir las indicaciones médicas y hacer las cosas bien, pero en ningún momento pensé en retirarme ni en alejarme durante mucho tiempo", declara el artista. Además, añade: "Mi lugar está sobre un escenario y tenía muy claro que volvería".

De hecho, el jienense mira positivamente hacia el pasado y recuerda aquella época como una lección. "Siempre he preferido mirar hacia adelante. He vivido mucho, he aprendido mucho y, naturalmente, he cometido errores como cualquier persona. Pero incluso de los errores se aprende. El mañana siempre me ha interesado más que el ayer", declara.

Tanto es así que menciona la idea de desarrollar nuevos proyectos: "Mientras haya ilusión, siempre habrá sueños por cumplir. Lo importante es no perder nunca la curiosidad ni las ganas de seguir creando. El trabajo, el esfuerzo y la vocación son los mejores aliados para cumplirlos".

Y es que este empeño por seguir al pie del cañón después de 64 años de carrera no es por una cuestión económica ni por orgullo, es algo mucho más sencillo que él resume en una sola palabra: "la vocación". Raphael ha visto cambiar el mundo de la música, empezando cuando se escuchaba en tocadiscos y que ahora ve cómo todo se mueve por clicks y pantallas. Pero a él lo que le da la vida es el directo, sentir el calor del público cara a cara. Por eso, pasar tiempo parado en casa se le hace cuesta arriba.