Linkin Park en Madrid, día 2: From Zero to Hero y gracias, Emily
La banda de California se despide de España con un show demoledor
Emily Armstrong, de Linkin Park, durante su concierto en el Auditorio Miguel Rios el pasado 24 de junio de 2026 en Madrid / Aldara Zarraoa
Han pasado nueve años desde que, en 2017, la banda norteamericana pisara suelo madrileño en el Download Festival. Nueve años en los que la banda, después de la pérdida de su frontman Chester Bennington, ha tenido que sanar y renacer como bien dice su nuevo disco, From Zero.
La banda pasó por O Son do Camiño el pasado fin de semana y había ganas de volver a verlos. Y es que si, ayer, a pesar del calor y de los problemas de sonido del día anterior en Madrid, teníamos ganas de ver a la nueva voz del grupo: Emily Armstrong, una apuesta arriesgada que a muchos (sobre todo fans de Chester) nos dejó sorprendidos para bien.
La cuenta atrás protagonizada por Quédate de Quevedo, sacó las sonrisas de los asistentes del Auditorio Miguel Ríos de Rivas-Vaciamadrid, y a las 22.00 en punto, todo retumbó con Lying from you que nos transportó a uno de sus discos más importantes: Meteora (2003).
Lo de Linkin Park fue un viaje por 5 actos que nos haría saltar en el tiempo repasando casi toda su discografía
Y así comenzó un viaje por 5 actos que nos haría saltar en el tiempo repasando casi toda su discografía. Desde temas de su primer disco Hybrid Theory (2000) que fueron coreados hasta dejar las voces rotas como Crawling,One Step Closer, Papercut o In The End, pasando por The Catalyst (A Thousand Suns, 2010) o What I’ve Done (Minutes to Midnight, 2007) hasta los temas de su último álbum.
Dave Farrell, "Phoenix", bajista de Linkin Park, duranteo su show en Madrid el pasado 24 de junio dentro de su gira From Zero World Tour. / Mariano Regidor
El reto que ha tenido Emily con los temas anteriores a su llegada ha sido monumental, y creo que, pese a no llegar a algunos registros de Chester (porque no es baladí) lo compensa en el momento que te canta un Two Faced o Heavy is the Crown sin pestañear.
Está claro que Emily Armstrong ha sido un gran acierto para el renacer de la banda, pero también tengo que mencionar a Mike Shinoda, el cerebro en cuestión y culpable de que Linkin Park exista.
Mike Shinoda, de Linkin Park, durante su concierto en el Auditorio Miguel Rios el pasado 24 de junio de 2026. / Aldara Zarraoa
Mike (permitidme que le llame así, en confianza, porque le invitaría a unas croquetas), sabe cómo ganarse a los fans. Ya no sólo interactuando con ellos, sino regalando temas como “Where’d you go” de su proyecto en solitario Fort Minor.
Emily y Mike está claro que podrían ser los protagonistas de la noche, pero el trabajo en equipo que hicieron con Joe Hahn y Dave Farrel (DJ y bajista e integrantes del grupo desde los comienzos) junto con Colin Brittain (Baterista que se incorporó en 2024) y Alex Feder (Guitarrista que se ha unido a esta gira en sustitución a Brad Delson) se reflejó con un intercambio de instrumentos en WTCFM/RTN.
Linkin Park es una banda que no pretende ser nada que no es, van en chándal, sonríen (menos Joe Hahn) y no fingen ser los más duros
Si hay algo que solo puede regalarnos una banda con más de 25 años de carrera, es su intergeneracionalidad. Linkin Park une a padres y madres con sus hijxs para disfrutar de uno de los mayores privilegios que existen a día de hoy: vivir la música en directo.
Linkin Park es una banda que no pretende ser nada que no es, van en chándal, sonríen (menos Joe Hahn, que siempre está concentrado), no fingen ser los más duros y tienen una complicidad entre ellos que echo en falta en otras bandas o artistas.
Hoy he venido a la oficina con resaca emocional y sintiéndome 20 años más joven (chúpate esa, ácido hialurónico), así que solo puedo decir: Bienvenida Emily, y gracias.