Quevedo muestra el fondo de pantalla de su móvil a Pablo Vera y recoge uno de los momentos más importantes de su vida: “Me voy a morir con eso”
Los dos canarios pasan 24 horas juntos en la isla

Quevedo, artista canario / Taste The Floor
Muchos conocerán a Pablo Vera y su pasión por Quevedo, nuestro actual nº1 de LOS40 con su tema con Elvis Crespo. Pues bien, ha cumplido un sueño, pasar 24 horas con él en Canarias. Suponemos que lo de que el influencer sea canario habrá servido para que el músico aceptara la propuesta. El vídeo que resume su día comienza mostrando esos nervios de Pablo por conocer a su ídolo.
Comienzan la charla en el Parque de los Grillos, una especie de Quinto Escalón canario a donde iba Quevedo cuando tenía 17-19 años. “Aquí venía mucho porque está cerca de mi zona y la gente se juntaba aquí para rapear. Con mis amigos empecé a venir para acá, venía más gente. Aquí nos enseñábamos mucha música, improvisábamos y fue donde comenzamos a escribir. Veníamos a enseñar los temas que habíamos escrito en la semana”, explica.
Juntos repasan toda su trayectoria y los lugares donde comenzó a dar forma a su carrera. La cuarentena lo cambió todo. Estudiaba ADE pero no estaba contento y decidió sacar Planteamiento erróneo que llevaba años hecho, herencia de su época más rapera. “Recuerdo que era todo el mundo señalándome, partiéndose la p*lla. Gente que me cae bien, gente que no le tengo rencor, pero que sé quiénes son. Pero lo entiendo, es normal, impacta”, recuerda sobre aquellos inicios en los que, sí contó con el apoyo de su círculo más cercano.
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En la casita con Bad Bunny
Mucho ha cambiado desde entonces. De hecho, el pasado 15 de junio se subió a la casita de Bad Bunny en su último concierto en Madrid. Un junte que muchos esperaban y que supuso un sueño cumplido. Recordaban juntos ese momento. “Me avisaron pocos días antes, muy pocos, dos, tres días antes máximo. Flipé. Antes de eso estaba como, Dios mío, me llamarán, no me llamarán. Estaba como, a ver qué pasa”, relata.
Pasó, le llamaron y vivió aquella noche mágica para él y para todos los que estuvieron esa noche en el Metropolitano y pudieron ver a Bad Bunny cantar Columbia. “Me voy a morir con eso, de los momentos más importantes de mi vida pase lo que pase después”, asegura. Recuerda que pensaba que solo le tiraría unos coros, pero el puertorriqueño se lanzó a cantar la canción.
Para Quevedo fue un momento tan importante que en su fondo de pantalla lleva ahora la foto del abrazo que se dieron sobre el techo de esa casita que tanto ha dado que hablar.
“He soñado ese momento desde pequeño y literalmente como lo esperaba, una persona normal, crema, con una buena conversación”, admite sobre lo que percibió de Bad Bunny, “a mí me relajan esas cosas, ver a alguien tan grande es así”.
Una de las muchas cosas que hemos conocido de Quevedo en esta charla entre canarios. Por ejemplo, sabemos que se sabe las canciones de La Oreja de Van Gogh por su madre.

Habrá que ir a Canarias para charlar con Quevedo y seguir conociéndolo en su entorno donde más relajado se encuentra.















