The Offspring versiona 'Love Story' de Taylor Swift como nunca lo habíamos visto... ¡con pogo incluido!
La banda hizo una cover metalera del éxito de la estadounidense en plena gira de festivales
Dexter Holland (The Offspring), en el festival Tons of Rock de Oslo, Noruega, 24 de junio de 2026. / Per Ole Hagen
A quién no le gusta un buen crossover musical de vez en cuando. Redescubrir un éxito pop en clave metalera (o al revés) puede parecer una apuesta arriesgada, pero a menudo funciona. Y si no, que se lo pregunten a The Offspring.
La banda estadounidense ha aprovechado su gira de festivales por Europa para sorprender con una cover completamente inesperada dentro de su repertorio: Love Story, de Taylor Swift. El grupo liderado por Dexter Holland llevó el tema a su terreno, transformándolo con su característico sonido punk rock.
El momentazo tuvo lugar el pasado fin de semana en Hellfest, el macrofestival que se celebra en Clisson, cerca de Nantes (Francia), donde The Offspring actuó como uno de los cabezas de cartel.
La reinterpretación del superéxito de la autora de Lover fue tan contundente que incluso generó un mosh pit —o pogo— entre el público: una intensa oleada de saltos, choques y empujones (siempre bajo un código de respeto no escrito) habitual en conciertos de rock, metal o hardcore.
"Vamos a hacer el mayor pogo del mundo que se haya hecho nunca durante una canción de Taylor Swift y vosotros nos vais a ayudar: vamos a hacer historia con el mayor mosh pit a una canción de Taylor Swift", exclamó Holland.
Seguidamente, cantó el último estribillo del tema y el público, formado por 50.000 personas, se lanzó en masa al pogo mientras coreaba Love Story.
A pesar de todo, esta no es la primera vez que The Offspring se atreve a romper las barreras entre géneros en directo. Aunque su repertorio de versiones ha estado históricamente ligado al punk y al rock clásico, en los últimos años también han dejado espacio para guiños inesperados al pop más mainstream.
Sin ir más lejos, la banda llegó a interpretar en 2015, durante un set acústico, Story of My Life, uno de los grandes éxitos de One Direction, demostrando que no tienen problema en apropiarse —aunque sea puntualmente— de himnos alejados de su universo sonoro.
Este tipo de momentos no siempre se presentan como covers completas —a menudo son fragmentos, bromas o guiños improvisados—, pero forman parte del sello en vivo del grupo: sorprender, romper expectativas y demostrar que incluso los grandes hits del pop pueden encajar, por unos minutos, entre guitarras distorsionadas y pogos multitudinarios.
