Xbox sube sus precios de forma histórica y es la que faltaba para certificar que jugar a la consola se va a convertir en un lujo
Playstation subió. Nintendo subió. Hoy le toca a Microsoft.

Olvídate de la vieja regla no escrita de la tecnología que decía que las consolas bajaban de precio con los años. Ese mundo ya no existe. Microsoft acaba de anunciar una subida de precios histórica para sus consolas de cara a agosto: un aumento de entre 100 y 150 dólares que dejará la Xbox Series X estándar rozando los 800 dólares y fulminará el modelo de 2TB.
Tener una máquina bajo la televisión y jugar a los grandes lanzamientos del año se está convirtiendo, paso a paso, en un capricho exclusivo para bolsillos holgados. Y lo peor es que no es un caso aislado.

Nuevas Xbox Series

Nuevas Xbox Series
¿Cuánto van a costar?
Afortunadamente para el consumidor, la subida no es inmediata: se aplicará a partir del 1 de agosto de 2026. Quien estuviera pensando en dar el salto a la nueva generación tiene un mes escaso de tregua para adquirir las máquinas a su precio actual.
LOS40
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Cuando llegue la fecha límite, la horquilla de precios (tomando como referencia el mercado norteamericano) quedará configurada con un doloroso salto hacia arriba:
| Modelo de Consola | Precio Original | Nuevo Precio (A partir del 1 de agosto) | Incremento |
|---|---|---|---|
| Xbox Series S (512GB) | $399.99 | $499.99 | +$100 |
| Xbox Series S (1TB) | $449.99 | $599.99 | +$150 |
| Xbox Series X (1TB Digital) | $599.99 | $749.99 | +$150 |
| Xbox Series X (1TB con disco) | $649.99 | $799.99 | +$150 |
La paradoja de las 48 horas de Xbox
El movimiento resulta especialmente impactante por cómo se ha gestionado de cara al público. Apenas un par de días antes del anuncio, Asha Sharma, la nueva CEO de Xbox, admitía en una entrevista un secreto a voces: el gaming se está volviendo inaccesible económicamente para el público masivo debido a la economía de la atención y a los costes de producción. Lo que parecía un baño de empatía y honestidad con el usuario era, en realidad, preparar el terreno para el golpe definitivo.
¿Por qué ocurre esto? La culpa de que tu próxima consola vaya a costar una fortuna la tiene la fiebre de la Inteligencia Artificial. Las fábricas de memoria DRAM y almacenamiento flash están priorizando los contratos millonarios con empresas de IA para construir macrocentros de datos en todo el mundo. Conseguir componentes para fabricar consolas cuesta hoy el doble o el triple que hace un año. El modelo tradicional de la industria —vender la consola barata (a veces perdiendo dinero) para recuperarlo con la venta de juegos— ha colapsado por completo.


Nadie tiene miedo a subir los precios: El nuevo estándar va camino de los 1.000€
Xbox solo es la última en sumarse a una huida hacia adelante donde la industria ha perdido por completo el miedo a castigar el bolsillo del consumidor:
- Sony ya abrió el camino subiendo el precio de PlayStation 5 en varias ocasiones durante esta generación, bajo la clásica excusa del panorama económico global y los costes de distribución.
- Steam acaba de dinamitar las expectativas con su esperada Steam Machine, situando el modelo base por encima de los 1.000 dólares tras confesar abiertamente que la imposibilidad de cerrar contratos fijos de memoria por el 'boom' de la IA les obligó a disparar el precio final de venta.
- Nintendo y la barrera de los 500€: Ni siquiera la gran N, históricamente el refugio del gaming familiar y asequible, se ha librado de la quema. La compañía ha confirmado que a partir del 1 de septiembre de 2026 la Nintendo Switch 2 sufrirá una subida oficial, pasando de los 469,99€ a los 499,99€ en Europa.
Si las consolas de esta generación cuestan hoy significativamente más que el día de su estreno hace años, el panorama para el futuro da auténtico pánico: los 1.000 euros amenazan con ser el nuevo suelo de entrada para la próxima generación de hardware.












