El auge de las miniseries, a examen: "El espectador no elige lo que ve, elige entre lo que le dejan"
Borja Terán y Paula Hergar analizan las claves de un fenómeno en crecimiento
Imagen promocional de 'Oasis', la serie de Netflix / Manuel Fernandez-Valdes
Las miniseries se han convertido en uno de los formatos más presentes en las plataformas de streaming. Sin embargo, detrás de su éxito no hay una única explicación. Para los periodistas especializados en televisión Borja Terán y Paula Hergar, este fenómeno responde a los nuevos hábitos de consumo, a la estrategia de las plataformas y a la búsqueda de historias que ofrezcan un final cerrado sin exigir hacer varias temporadas.
De espectadores a consumidores
Borja Terán sitúa uno de los grandes cambios en la forma de consumir ficción desde la llegada del streaming. "Desde que Netflix nos excitó la ansiedad colectiva del visionario de series, permitiendo consumir toda una temporada de una ficción de golpe, esto ha cargado un problema, porque la inversión en una serie se agota tan rápido como se ve", explica Terán.
Aitana Sánchez Gijón como Pilar junto a parte del elenco de 'Respira' en el rodaje de la serie. / Carla Oset/Netflix © 2023 / CARLA OSET/NETFLIX
Para el periodista, el binge watching (maratón de series de forma continuada) ha cambiado por completo la relación con las series. "Antes no éramos consumidores de series, éramos espectadores", afirma. Paula Hergar coincide en que los hábitos han cambiado aunque pone el foco en otro aspecto: el tiempo que los espectadores están dispuestos a dedicar a una historia, ya sea en una serie o película. "Te prometen una historia corta dentro de que va a ser un poco más larga que una película", señala. Esa duración, explica, permite ver una ficción con la pareja o la familia sin comprometerse con cinco temporadas.
¿Son realmente tan cortas?
Hergar considera que el concepto de miniserie también se ha convertido en una herramienta de marketing, ya que, "ahora tienen siete u ocho capítulos y te las venden como miniseries", apunta la periodista. Aun así, cree que el público entra en ese juego porque busca contenidos que parezcan rápidos de consumir, aunque finalmente acaben dedicándoles varias horas: "Todos entramos al final en ese juego de que quiero ver algo cortito porque me quiero ir a dormir, pero después sí que ocupa ese tanto tiempo".
Terán añade otro elemento a esa ecuación. En un contexto con una oferta audiovisual inmensa y un espectador acostumbrado al consumo rápido de contenidos, las miniseries resultan atractivas porque prometen una historia con principio y final. Además, critica que muchas plataformas dejen las series abiertas por si funcionan y pueden renovarlas, una decisión que, cuando no hay continuidad, termina generando frustación entre los espectadores.
Enric Auquer, protagonista de la serie 'Ravalear' (HBO España)
El papel de las plataformas
Ambos expertos coinciden en que las plataformas han impulsado este formato, aunque desde perspectivas diferentes. Para Terán "el espectador no elige lo que ve, el espectador elige entre lo que le dejan". Por tanto, según el periodista, una miniserie permite convertir una historia concreta en un acontecimiento televisivo con un riesgo económico más limitado. Hergar, por su parte, destaca que también ofrece ventajas desde la producción ya que se trata de una historia cerrada y eso evita problemas como cancelaciones o la marcha de actores y actrices durante el rodaje. Eso sí, reconoce que cuando una miniserie funciona, muchas veces acaba ampliándose con nuevas temporadas. Este es el caso de "Se tiene que morir mucha gente", nacida como una miniserie y ahora la han ampliado a una segunda temporada (más larga aún) en Movistar Plus.
¿Son las miniseries el futuro?
Es en este punto donde aparecen los matices. Terán rechaza hablar de un "boom" porque, recuerda, las miniseries siempre han existido. Lo que ha cambiado, sostiene, es el contexto de consumo y la forma en que las plataformas presentan estos títulos como acontecimientos. Por otra parte, Hergar sí aprecia una tendencia, aunque considera que la duración de una ficción debería responder a las necesidades de la historia y no a una moda. En cualquier caso, ambos coinciden en una idea: las miniseries convivirán con las series de varias temporadas, porque seguirá habiendo espectadores para ambos formatos.
Lo que está claro es que vivimos en un momento en el que cada vez hay más contenido para ver y menos tiempo para hacerlo, sin embargo, las miniseries se han hecho un hueco entre los espectadores. Borja Terán y Paula Hergar coinciden en que su éxito tiene mucho que ver con la forma en la que consumimos ficción hoy en día y con la apuesta de las plataformas por este formato. Los dos coinciden en que las historias cerradas son uno de sus grandes atractivos para triunfar.
