María Becerra se confiesa en ‘Cara C’: “Con todo lo que me ha pasado, yo no doy por sentado estar viva”
La Nena de Argentina se sincera en el podcast de Cris Regatero recordando sus inicios o su cercanía con Trueno, Tini, Bad Gyal o Lola Índigo

María Becerra va a pasar el verano por España con una gira que la llevará por distintos festivales. Antes se ha pasado por el Cara C de Cris Regatero para explicar lo mucho que le gusta el público de nuestro país por la pasión con la que vive sus conciertos. Pero no solo eso, han charlado con sinceridad, sin tabúes y de una manera que nos ha permitido conocer mejor a la nena de Argentina.
Desde que empezó a crear contenido en redes, tuvo la música muy presente y ahora se ha convertido en uno de los grandes referentes de la escena urbana y entre medias hay muchas historias que ha querido compartir en el podcast. También ha hablado de otros compañeros como Trueno, que la dejó un mensajito cuando fue él el invitado de Cara C.
“Hace poco estuvimos grabándole el vídeo a la canción y por eso estuvimos haciendo varios TikToks, es tremendo videoclip, la verdad me encantó. Todo el álbum de él tiene un concepto muy copado, un videoclip y un concepto de videoclip que nunca había hecho, algo muy distinto muy innovador y estoy ansiosa porque la gente lo vea”, adelantaba sobre lo último que han hecho juntos.
LOS40
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De momento, solo ha adelantado que es un videoclip sin color que refleja aquellos ideales 90s de los que habla la canción. “Siento que es como esto bueno de imaginar e idealizar algunas cosas de ciertas épocas. También hablábamos de que en los 90s el machismo o lo que sea era terrible, y tampoco lo vivimos, pero uno se imagina y sabe que fueron así. También siento que hubo una etapa ahí por los 90s, que me cuenta mi mamá, mis tías, que sí vivieron esa etapa, que el amor era muy romántico. Es un poco lo que habla la canción, esos detalles de llevar flores, que es lo que dice Trueno en la canción, llevarte flores como en los tiempos de los 90s, escribir cartas, esperar a ir a la casa a pedirle permiso a la mamá y el padre para ver a la hija. Esas cosas muy románticas, muy lindas las siento”, expresaba sobre esa época.
También tiene pendiente otra colaboración con Abraham Mateo que él mismo nos adelantó que tenía pendientes dos colaboraciones con artistas argentinas, una de ellas, con María. “La cosa es que está difícil encontrar el hueco para grabar el videoclip, vamos a ver si lo podemos grabar ahora pero no es fácil porque le están apostando mucho, es una canción muy importante y entiendo que obviamente quieren hacer muy buen trabajo y lleva su tiempo, entonces, en mi opinión, que se tarde lo que se tenga que tardar siempre y cuando el resultado sea bueno. Yo apuro no tengo”, desvelaba la cantante. Seguiremos esperando.
XRoss, la otra mitad de los proyectos de María Becerra
María y Cris también hablan de Quimera, ese álbum que nació de un duelo y contiene varias personalidades de la cantante. Un trabajo que lleva su nombre, pero también el de su media naranja cuando se trata de hacer un disco, su productor XRoss que lleva tatuado en su brazo.
Conectan muy bien y tiene claro por qué. “Yo siempre fui muy fanática de Whitney Houston, Mariah Carey, Ariana Grande, Rihanna y en cuanto a lo vocal, de Ariana Grande y de Rihanna. El productor vocal de Rihanna era Quincy Jones y yo admiro mucho el laburo vocal que tiene él y más allá de que me gustó la música, me gustó sus vídeos donde muestra cómo preparaban la canción, las armonías que hacían, todos esos vídeos que habían dado vueltas a Michael Jackson, las armonías, también con Quincy, y entonces es como que yo era muy fanática de eso”, reconoce, “encontré cosas con muchos productores, pero no a todo el mundo le gusta eso porque es un trabajo muy tedioso la producción vocal”. Pero XRoss tiene ese mismo gusto que ella por esa producción vocal y eso les ha unido mucho.
La adolescencia rebelde de María Becerra
Los orígenes familiares de María son humildes y ella mantenía cierta rebeldía. “A los 14 hacía cualquier cosa, me juntaba en la esquina y hacía cualquier cosa con cualquier grupito de amigos, me sentaba con los del fondo, era de las que repetía, repetía de año, digo. Realmente era más inconsciente que otra cosa, como que no le tenía miedo a nada y viví en un barrio que veía todas las realidades. Y tengo una familia con diferentes clases sociales y viví todas las situaciones que te puedas imaginar”, explicaba.
“No quiero decir que un barrio de clase media o un colegio público sea igual a violencia, no tiene por qué y en muchas ocasiones no lo es, pero en mi caso sí lo era, y yo me juntaba con amigos que eran violentos”, admitía y tal vez esa realidad la hizo convivir con un ambiente violento, “a lo mejor me juntaba con un amigo de la esquina y a los dos años no lo veía más y, de repente, fue porque le metieron un tiro porque salió a robar y estaba muerto. Esas cosas pasaban. Siento que yo de chica era muy violenta y por eso tenía relaciones violentas, tóxicas, controlaba, era muy posesiva, era como de reaccionar con bronca, ‘¿qué me dijiste? la concha de tu madre’, como ir al choque. Me costó mucho, terapia, pasar por personas a las que lastimé lamentablemente y que me lastimaron también y crecer”.
Pero fue aprendiendo, yendo a terapia, y ahora vive las cosas desde otro punto.
Una lucha con la maternidad
Quimera nació de un momento de duelo de María que ha pasado por varios abortos que casi le cuestan la vida. “Es algo sobre lo que hay mucho tabú, que se vive muy sola, que se tiene mucha vergüenza y que no se cuenta. De repente, lo conté, me costó mucho contarlo, recuerdo que salía de las entrevistas con ataques de ansiedad, lo pasaba muy mal, y justo ahí me tuve que empezar a medicar porque todo eso me desencadenó un estrés post traumático”, relataba sobre aquellos malos momentos.
Pero decidió contarlo porque hay otra forma de mirar las cosas, “hay muchas minas que me mandaban mensajes que estaban atravesando por lo mismo, no me sentí sola. El otro día en el aeropuerto, una chica de la aerolínea le dijo a mi manager, decíle a María que yo también pasé por lo mismo, que me sirvió mucho que ella hablara de cómo se sentía porque yo me sentía igual y me gustó saber que no era la única y cuando lo quería hablar con los demás, los demás sentían pena por mí, no me querían hablar, no querían ni tocar el tema. Hay mucho tabú y se atraviesa muy sola y a veces es muy duro”.
Duro para ella y duro para su chico. “Estamos muy felices y aprendimos a sentirnos plenos y realizados con lo que tenemos, porque también siento que está el mandato social”, aseguraba, “nosotros estamos prometidos, vivimos juntos, tenemos 8 perros, 4 gatos, ¿qué nos falta? Un bebé. Es como que nos amamos tanto que lo queremos todo y, de repente, ya lo tenemos todo y nos amamos y ahora estamos más plenos que nunca. Y cualquier decisión que tomemos ahora va a ser desde una sensación de lo elijo, no lo necesito”.
Ailín, su hermana cantante
No es la única que siente pasión por la música. Su hermana pequeña, Ailín, está preparando su lanzamiento. María tiene claro su papel, “porque sea mi hermana yo no quiero darle nada fácil y porque sí. Siempre esperé a que su deseo sea tan grande que ella realmente se esfuerce y venga y me diga, hice 20 canciones, ya pensé la imagen y pensé lo que me quiero poner y tengo un Pinterest. Que ella realmente tuviera ilusión y llegó”.
Ahora ya están trabajando con ella, tanto María como XCross, aunque no tienen nada que ver en cuanto a estilo. “Es muy culta con lo que escribe, con los estilos de música que quiere cantar y yo estoy ahí bancándola con Ross, más que nada produciendo y ayudando con alguna cosa de letra, pero es ella más que nada y es su esencia que eso es lo que quiero que sea, que seas vos”, aseguraba.
María Becerra, en la industria
La escena urbana empezó siendo mayoritariamente masculina, pero ella ha logrado hacerse un hueco importante. “Siento que llegué en un momento en el que eso ya estaba bastante más disuelto y que había muchas otras que habían corrido para que nosotras camináramos, básicamente, desde Ivy Queen, Cazzu, en Argentina, una locura, Lali, Tini, un montón de grandes artistas increíbles”, admitía.
Además, cuando ella llegó ya había una marea feminista que la ayudó, “al menos en Argentina, creo que también en el mundo, cuando yo salí estábamos en un momento muy del auge del feminismo, era 2018-2019, con todo lo que se hablaba que volvió el debate del aborto legal en Argentina, por esa época si mal no recuerdo nació el ‘Ni una menos’ en Argentina, mucha información que se necesitaba desde hace mucho tiempo salió disparada en esa época, en pandemia y demás y siento que yo, comencé a lanzar música en un momento donde estaba muy protegida en el contexto social por mis propias mujeres y muy respetada por los propios varones muy deconstruídos”.
Algo que no notaba en todos los países latinos. “Si me pasaba que notaba la diferencia cuando iba a otros países. Por ejemplo, más Puerto Rico y Colombia y así, notaba un poco más esa diferencia bastante abismal con los artistas, como que era más de una posición más macho, y un poco mirarte como que fueras un par de tetas caminando nada más, eso pasaba mucho”.
“No sé si llegaron a ser malas, sí fueron momentos de qué desagradable este tipo cómo me mira o este, que se acerca y me habla de que quiere hacer una canción conmigo y dos días antes respondiéndome una historia, ‘qué rica que estás’. Una soltura para hablarle a la gente tremenda, una soltura para decirle a la gente qué rica que estás, a mí me parece muy tremendo, yo no me manejo así”.
La escena femenina en Argentina
Ella es una figura en la escena urbana femenina en Argentina y es muy amiga de Tini, otra de las grandes. “La amo. cómo describirlo, es como que es una relación en la que yo siento que la quiero cuidar mucho. Como yo la conozco y sé lo sensible que es, a veces, me molesta mucho que el mundo sea tan cruel con ella, que el mundo diga cosas que no son así. No quiero hablar de más, pero me da mucha bronca que a veces lleven todo a un lugar que no porque es más fácil decir que una pop star tiene problemas súper superficiales y es todo una pelotudez superficial cuando en realidad todo es muchísimo más profundo que eso”.
Pero no con todas sus compañeras argentinas se lleva tan bien. Ha tenido sus desencuentros con Emilia que se han hecho públicos y, aunque no habla de ella, lo deja claro. “Lo que pasa con las mujeres en Argentina, en un punto está exagerado, en un punto hay versiones dando vueltas que vos dices, es un cuento de fantasía. Pero sí, hay una realidad, que hay ciertas personas que estamos divididas, tenemos formas muy diferentes de pensar, de encarar la vida. Yo hay cosas no las pongo en duda, hay formas de actuar que no las cambio, no las pongo en juego. Yo soy de una forma y soy de una forma y si no comparto las formas de ser de alguien más, no compro y ciao, es como que hay gente con la que no compro y se lo digo a la cara. Toda la gente que a mí no me caen bien lo saben, lo he hablado con ellos, con ellas y no tengo ningún drama. Es la secue que es, y yo con vos no compro, no me gusta cómo actúas, cómo te manejas, como sos o lo que le hiciste a tal persona y yo por esta persona, me paro de lado de esta persona”, admitía.
Relación con artistas de España
Aparte de la buenísima relación que tiene con Lola Índigo, también se lleva muy bien con Bad Gyal. “Es una baddy, la amo. Me pasa con ella que siempre que la veo en persona es tan dulce. Tiene una sonrisa enorme. Es una divina, pero a la vez tiene su lado súper baddy que me encanta, dice lo que piensa y amo eso de ella y la banco mucho porque es regenuina y lo que dice en sus canciones de que se fuma un porro y lo está rolando con las uñas que se acaba de hacer de 10 centímetros es verdad porque yo la he visto en el estudio rolar un porro con las uñas así. Es que tía, no puedo. Es una locura”, contaba sobre la catalana.
También coincidió con Enrique Iglesias que pensó en ella para una de sus canciones. “Cuando me dijeron, Enrique Iglesias envió una canción que quiere hacer con vos, ¿qué? ¿estás seguro? ¿la quiere hacer conmigo? Sí, sí, sí. Me enamoré a la primera, yo amo la bachata y me volví loca con la canción. Sí, de una, contad conmigo. La grabé de bien pude y a los pocos días estaba en Miami o Los Ángeles y grabamos el videoclip. Fue una gran experiencia. Él pensó en mí, no es que alguien se lo dijo. Me imagino la voz de María Becerra en esta canción”, recordaba.

A quien no conoce todavía, pero le gustaría, es C. Tangana con quien le gustaría trabajar. “No lo conozco de nada, en absoluto. No lo vi nunca, pero la música de él me encanta. Me parece una flashada, el estilo que tiene me parece que tiene mucho flow y a la vez las letras también, lo que dice, la música está bien hecha”, expresaba.
De todo esto y mucho más ha hablado en este nuevo episodio que nos descubre a una María Becerra tierna pero aguerrida.














