El 94 % de los consumidores cambiaría de supermercado por este motivo, según un nuevo estudio
Cada vez más clientes valoran que las cadenas luchen contra el desperdicio alimentario, aunque muchos creen que todavía no hacen lo suficiente para demostrarlo.
Un supermercado en Madrid. / Cristina Arias
El precio sigue siendo uno de los factores más importantes a la hora de elegir dónde hacer la compra. Pero ya no es el único. La lucha contra el desperdicio alimentario se está convirtiendo en un criterio cada vez más decisivo para los consumidores, hasta el punto de que nueve de cada diez cambiarían de supermercado si encontraran otro más comprometido con este problema.
Así lo revela el informe 'Compromiso del sector de la Distribución con el desperdicio alimentario: una perspectiva del consumidor', elaborado por Too Good To Go (con quienes charlamos en su día en El Eco de LOS40) y la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged). El dato más llamativo es que el 94 % de los encuestados afirma que estaría dispuesto a abandonar su supermercado habitual por otro que aplicara medidas más eficaces para evitar que los alimentos acaben en la basura.
El desperdicio alimentario, un problema mayúsculo. / JohnnyGreig
La preocupación no es casual. Cada año se desperdician millones de toneladas de alimentos en todo el mundo, un problema que no solo supone un enorme coste económico, sino también un importante impacto ambiental. Gran parte de esa comida podría haberse consumido, pero termina convirtiéndose en un residuo, con las emisiones de gases de efecto invernadero y el consumo de recursos que eso implica.
El papel de las grandes superficies
El estudio también refleja que muchos consumidores consideran que los supermercados tienen un papel clave para cambiar esta situación. Un 64 % señala directamente a las cadenas de distribución como uno de los principales responsables de reducir el desperdicio alimentario.
Sin embargo, la percepción sobre sus esfuerzos está dividida. Dos de cada tres personas creen que los supermercados sí están adoptando medidas para evitar el despilfarro, pero un 33 % considera que todavía no hacen lo suficiente.
Uno de los principales problemas, según los autores del informe, no es solo lo que hacen las empresas, sino cómo lo comunican. El 41 % de los consumidores afirma que desconoce las políticas que aplican los supermercados para aprovechar los excedentes de alimentos, mientras que más de la mitad considera que las campañas de sensibilización aparecen únicamente de forma puntual y no forman parte de un compromiso continuado.
Para los responsables del estudio, reducir esta brecha de información resulta esencial. Dar a conocer las iniciativas puede aumentar la confianza de los clientes y animar a más personas a participar en acciones como la compra de productos próximos a su fecha de consumo preferente o el apoyo a programas de donación.
Precisamente para facilitar esa labor, Too Good To Go ha presentado una nueva herramienta llamada Donations+. Se trata de una plataforma digital que permite a los empleados de los supermercados registrar rápidamente los alimentos que van a donar a organizaciones benéficas mediante el escaneo de los productos.
Para los consumidores, combatir el desperdicio alimentario ya no es un simple gesto de responsabilidad social
El sistema automatiza gran parte del proceso, genera la documentación necesaria y permite realizar un seguimiento completo de las donaciones, reduciendo el trabajo administrativo y facilitando que más excedentes lleguen a quienes los necesitan en lugar de acabar en un contenedor.
El mensaje del informe es claro: para los consumidores, combatir el desperdicio alimentario ya no es un simple gesto de responsabilidad social, sino un aspecto que influye directamente en sus decisiones de compra. En un momento en el que la sostenibilidad pesa cada vez más en los hábitos de consumo, evitar que la comida termine en la basura se está convirtiendo también en una forma de ganar la confianza de los clientes.
