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¿Qué gana realmente España si la Selección conquista el Mundial?

Más allá de la euforia y las celebraciones, un título mundial impulsa el consumo, beneficia a sectores como la hostelería y refuerza la imagen del país, aunque su impacto económico real está lejos de ser milagroso.

Ganar el Mundial puede traer beneficios para un país. / Jose A. Bernat Bacete

Bocinazos, plazas abarrotadas, banderas en los balcones y millones de personas celebrando al unísono. Ganar un Mundial de fútbol como el que está teniendo lugar estos días en EEUU, México y Canadá es uno de esos acontecimientos capaces de paralizar un país durante unas horas, incluso días, y de quedarse grabado para siempre en la memoria colectiva. Pero, una vez pasa la euforia, surge una pregunta inevitable: ¿esa victoria deja algo más que felicidad en los amantes del fútbol? O dicho de otra manera: ¿Puede un título mundial hacer que un país sea más rico?

La respuesta tiene muchos matices. Aunque cada vez que una selección levanta la Copa del Mundo reaparecen titulares sobre el supuesto impulso económico que genera el campeonato, los expertos coinciden en que los efectos son muy limitados y, sobre todo, efímeros. Al menos los que no afectan, claro esta, a las cuentas bancarias de los jugadores.

Bares a rebosar

Donde el impacto sí se nota casi de inmediato es en el consumo. Durante las semanas que dura el torneo, millones de personas se reúnen para ver los partidos en bares, terrazas y restaurantes, mientras aumentan las ventas de televisores, camisetas, banderas, bebidas o comida para compartir frente a la pantalla. La hostelería suele ser una de las grandes beneficiadas. De hecho, con motivo del Mundial de 2026, organismos como la Confederación Empresarial de Hostelería y Turismo de la Comunidad Valenciana (CONHOSTUR) calcula que una clasificación de España para la final supondría unos ingresos extraordinarios de 52 millones de euros solo en esa comunidad.

La hostelería es la gran beneficiada por el Mundial. / Hispanolistic

Cuando se habla del efecto sobre toda la economía conviene poner las cifras en contexto. En el caso de nuestro país, hay precedentes: tras la histórica victoria de España en Sudáfrica en 2010 se popularizó la idea de que el país campeón podía aumentar su PIB un 0,7 %. La cifra procedía de un estudio del banco holandés ABN Amro, que había observado una relación estadística entre conquistar el Mundial y un mayor crecimiento económico en algunos países.

Allgunos países campeones no experimentaron ningún impulso especial tras levantar el trofeo

El problema es que correlación no significa causalidad. Numerosos economistas recordaron entonces que ese estudio no demostraba que ganar el Mundial fuera la causa del crecimiento económico. De hecho, algunos países campeones no experimentaron ningún impulso especial tras levantar el trofeo. Fue el caso de Italia en 2006: la autoestima del país se disparó, pero no así el PIB, que no sufrió alteración alguna pese a la victoria de los Pirlo, Inzaghi, Buffon y compañía. Tampoco experimento cambios la economía de Alemania Federal al imponerse en los mundiales de 1974 y 1978.

La "marca país", la gran beneficiada

Más difícil de medir, pero igualmente importante, es el efecto sobre la llamada "marca país". Un éxito deportivo proyecta una imagen positiva, moderna y competitiva ante millones de espectadores de todo el mundo. Esa mayor visibilidad puede favorecer el turismo, las inversiones o incluso las exportaciones, aunque resulta prácticamente imposible calcular cuánto de ese beneficio responde realmente al fútbol y cuánto a otros factores.

Los grandes triunfos deportivos mejoran temporalmente el estado de ánimo y la confianza de la población

También existe un componente psicológico. Diversos estudios de economía conductual señalan que los grandes triunfos deportivos mejoran temporalmente el estado de ánimo y la confianza de la población. Y cuando la gente se siente más optimista suele gastar algo más, aunque ese efecto acostumbra a durar solo unas semanas.

El Mundial 2026 se sigue en todo el planeta. / Jon Feingersh Photography Inc

¿Y qué ocurrió tras el inolvidable Mundial de 2010? España seguía inmersa en plena crisis financiera, por lo que aislar el efecto del campeonato resulta muy complicado. Ese año el turismo internacional volvió a crecer tras varios ejercicios de descenso y aumentó el gasto de los visitantes, según los datos oficiales del Gobierno. Sin embargo, los especialistas consideran que esa recuperación respondió sobre todo a la mejora de la economía internacional y a otros factores, no únicamente al éxito de la selección.

En definitiva, ganar un Mundial deja algunos beneficios: aumenta el consumo, determinados sectores hacen caja, la selección y la federación reciben más ingresos por premios y patrocinios y el país vencedor mejora su imagen internacional. Pero no hay evidencias de que un título cambie por sí solo la economía de un país. El mayor premio sigue siendo otro: la ilusión compartida de millones de personas celebrando, durante unos días, que su equipo ha hecho historia en lo meramente deportivo.