Crítica de 'Music, Fashion, Film' de Charli xcx: todos alimentamos el ego, pocos saben despedirse de él
El séptimo álbum de la británica reúne 11 canciones y culmina con la inesperada colaboración del cineasta David Cronenberg

Charli XCX en una fotografía oficial del videoclip 'SS26', de su disco 'Music, Fashion, Film'. / Warner Music España
Hay algo casi provocador en que el primer álbum de Charli xcx después del fenómeno BRAT no intente parecerse en nada a BRAT. Donde muchos habrían buscado otro eslogan generacional u otra estética capaz de colonizar TikTok, la británica hace exactamente lo contrario. Music, Fashion, Film, publicado a través de Atlantic Records, es un disco que baja el volumen del ruido mediático para subir el de las guitarras. La portada ya anticipa esa intención: Charli desaparece del encuadre y deja que tres iconos —John Cale, Marc Jacobs y Martin Scorsese— representen las tres disciplinas que dan título al álbum. Es una declaración de principios bastante eficaz. La estrella del pop cede el foco a la obra. En apenas media hora, la artista entrega uno de los discos más estimulantes de 2026.

John Cale, Marc Jacobs y Martin Scorsese protagonizan la portada del nuevo álbum de Charli XCX, un guiño a la música, la moda y el cine que dan título a su disco

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La tentación es vender Music, Fashion, Film como el "disco rock" de Charli xcx, pero sería una simplificación injusta. Hay guitarras por todas partes, sí, aunque rara vez se comportan como uno espera. A veces rugen y, en más de una ocasión, parecen sintetizadores disfrazados. El ADN hiperpop sigue ahí, solo que vestido con otra ropa. Suena como música electrónica interpretada con instrumentos tradicionales. Charli no abandona el pop; simplemente cambia las herramientas con las que lo construye.

Charli XCX lanza 'Camera'. / Imagen cedida por la discográfica

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La producción de Music, Fashion, Film de Charli xcx
Gran parte del mérito vuelve a recaer en A. G. Cook y Finn Keane (Easyfun), dos nombres imprescindibles para entender la evolución sonora de Charli durante la última década. Aquí las guitarras nunca buscan sonar nostálgicas. No hay una reconstrucción reverencial del britpop. Más bien ocurre lo contrario. El rock entra en el estudio para aprender a hablar el idioma de PC Music.
LOS40
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Las guitarras funcionan como si fueran un sintetizador con complejo de identidad. Se retuercen y se cortan en seco. En Rock Music, el primer adelanto, acompañan una de las frases más comentadas del disco: "Creo que la pista de baile está muerta". Puedes leerla como una declaración de guerra al pop electrónico. Aunque no parece una sentencia. Charli lleva demasiado tiempo desafiando las etiquetas como para querer instalarse ahora en una nueva.
El álbum, además, tiene un ritmo impaciente. Ninguna canción se acomoda demasiado en una idea. Cuando un estribillo parece preparado para crecer, desaparece. Cuando un puente promete abrir una nueva dirección, la canción ya ha terminado. Es una decisión que mantiene la escucha en tensión constante, aunque también deja una pequeña sensación de hambre. Resulta difícil no pensar que Music, Fashion, Film habría soportado perfectamente dos o tres canciones más. O incluso versiones más largas de temas como Yeah o 2007. Si existe material descartado de estas sesiones, uno no puede evitar desear que algún día vea la luz.
La propia Charli ha explicado que este es un disco "sobre el proceso creativo", y esa idea atraviesa toda la producción.
Las letras de Music, Fashion, Film de Charli xcx
Si BRAT giraba alrededor de la rivalidad entre mujeres y las inseguridades, aquí la conversación cambia por completo. Music, Fashion, Film habla de identidad en una época obsesionada con construir personajes. Es un tema especialmente pertinente en un momento en el que buena parte de nuestra vida pasa por redes sociales donde todos editamos una versión de nosotros mismos.
Canciones como Card Declined o Camera se preguntan hasta qué punto una persona puede reconocerse cuando lleva demasiado tiempo interpretándose. La incursión de la artista en el cine añade otra capa a esa reflexión. Actuar para dejar de ser uno mismo y descubrir, paradójicamente, una versión más auténtica.
También hay espacio para la vulnerabilidad. Magic Metal Montana funciona como una inesperada carta de amor creativo a A. G. Cook. I'm Afraid, por su parte, rebaja cualquier escudo para hablar de la ausencia paterna, del matrimonio o del miedo constante a no estar a la altura de las expectativas.
Lo interesante es que Charli nunca intenta resolver esas contradicciones. En vez de escribir para ofrecer respuestas, lo hace para dejar constancia del conflicto. Más que confesiones cerradas, las canciones parecen pensamientos capturados a mitad de camino, cuando todavía no han decidido en qué dirección van a terminar.
Lo mejor del álbum
Si hay un momento que justifica por sí solo Music, Fashion, Film es el cierre con No One Lasts Forever de la mano de David Cronenberg . Hasta entonces, Charli ha dedicado el álbum a preguntarse quién es cuando se apagan los focos... ¿La estrella, la mujer recién casada, la mejor amiga del mundo...? Canción tras canción construye identidades para, en los últimos minutos, desmontarlas todas de un solo golpe. "Nada dura para siempre" deja de ser un estribillo para convertirse en la tesis definitiva del disco.
La aparición de David Cronenberg termina de elevar una canción que ya era extraordinaria. Su intervención introduce una calma después de un álbum lleno de guitarras y dudas. Mientras reflexiona sobre la muerte, desmonta una de las grandes obsesiones de cualquier estrella del pop. La necesidad de permanecer. Su conclusión —que el olvido también puede ser una forma de libertad— convierte el final del disco en algo mucho más profundo que una despedida.
Lo fascinante es que Charli no plantea esta idea desde el derrotismo. El disco trata de aceptar que incluso esa identidad es pasajera. Es una idea muy propia de Cronenberg y, al mismo tiempo, una forma muy inteligente de cerrar el capítulo de BRAT sin renegar de él. Además, convierte el último corte en algo más que una buena canción, en la lectura de todo el álbum.













