El padre de los hijos de Britney Spears, Kevin Federline, vuelve a señalar a la cantante: "Es imposible seguir pretendiendo que todo va bien"
Ha publicado unas memorias que reabrieron viejas heridas
Kevin Federline y Britney Spears el 14 de julio de 2004 en Los Ángeles, California. / Bauer-Griffin
Hay nombres que, por mucho que intenten construir una trayectoria propia, terminan siendo recordados por una relación concreta. Eso es exactamente lo que ha ocurrido con Kevin Federline. Han pasado más de veinte años desde que su historia sentimental con Britney Spears ocupó portadas en todo el mundo, pero su figura continúa asociada a aquel capítulo de la cultura popular que marcó los años 2000.
Lo paradójico es que Federline ya formaba parte de la industria del entretenimiento antes de convertirse en personaje habitual de la prensa rosa. Durante años trabajó como bailarín profesional y logró abrirse camino en un sector especialmente competitivo. Sobre los escenarios acompañó a artistas de primer nivel como Michael Jackson, Pink, Destiny's Child o Justin Timberlake, acumulando experiencia lejos de la exposición mediática que llegaría después.
El romance que lo cambió todo
El punto de inflexión llegó en 2004. Su relación con Britney Spears avanzó a gran velocidad y pronto se convirtió en uno de los asuntos favoritos de los medios de comunicación estadounidenses. La boda llegó pocos meses después del inicio del noviazgo y, entre 2005 y 2006, nacieron Sean Preston y Jayden James, los dos hijos que tuvieron en común.
Aquellos años estuvieron marcados por una atención constante. La pareja protagonizó el reality Britney & Kevin: Chaotic, un formato que permitió a los espectadores seguir parte de su vida cotidiana. Paralelamente, Federline intentó aprovechar aquella notoriedad para iniciar una carrera musical en solitario. El proyecto cristalizó en el álbum Playing with Fire, aunque la acogida fue mucho más discreta de lo esperado.
Kevin Federline y Britney Spears fotografiados el 23 de abril de 2004 en Los Ángeles, California. / Bauer-Griffin
El divorcio y los años de perfil bajo
La relación terminó en 2006. Tras la separación y el posterior divorcio, la situación personal de Spears acaparó gran parte de la atención pública. Cuando la artista atravesó la crisis que desembocó en la tutela judicial establecida en 2008, Federline pasó a tener la custodia principal de los hijos de ambos.
A partir de entonces desapareció progresivamente de los grandes titulares. Su presencia mediática quedó reducida a apariciones puntuales, trabajos esporádicos como DJ y algunas colaboraciones televisivas. Mientras tanto, reconstruyó su vida personal lejos del ruido que había acompañado su matrimonio.
En 2013 contrajo matrimonio con Victoria Prince, exjugadora de voleibol, y años más tarde ambos decidieron trasladarse a Hawái junto a su familia. El cambio representó una ruptura con la etapa de máxima exposición pública y consolidó un estilo de vida mucho más discreto.
El libro que reabrió la polémica
Durante mucho tiempo, Federline evitó conceder entrevistas de gran repercusión y apenas intervenía públicamente cuando surgían cuestiones relacionadas con sus hijos. Esa dinámica cambió en octubre de 2025 con la publicación de sus memorias, You Thought You Knew (Creías saberlo).
El volumen fue presentado como una oportunidad para ofrecer su visión de unos acontecimientos que, según defendía, habían sido narrados por terceros durante años. Sin embargo, el contenido provocó una inmediata controversia.
En sus páginas incluyó acusaciones dirigidas a Britney Spears, relató aspectos privados de la convivencia que compartieron durante su matrimonio y cuestionó algunas cuestiones relacionadas con la maternidad de la cantante: "Es imposible seguir pretendiendo que todo va bien". También sostuvo que el movimiento "#FreeBritney debería haberse convertido en un hipotético 'Save Britney'", una afirmación que generó una intensa reacción mediática.
La respuesta de Britney Spears
Las declaraciones recogidas en el libro no pasaron inadvertidas. Spears respondió públicamente y mostró su malestar por el contenido de las memorias. La artista calificó aquellas afirmaciones de "extremadamente dolorosas" y acusó a su exmarido de seguir recurriendo a su nombre para obtener repercusión pública y beneficios económicos.
Dos décadas después de aquella boda relámpago que ocupó portadas en medio mundo, Kevin Federline sigue siendo una figura reconocible. Sin embargo, la realidad apenas ha cambiado respecto a los años posteriores al divorcio. Su nombre continúa apareciendo en la actualidad cada vez que Britney Spears vuelve a convertirse en noticia. Y su regreso más reciente no ha hecho más que reforzar esa conexión que el tiempo, por ahora, no ha conseguido romper.
