Un jurado popular decidirá si Duane "Keffe D" Davis asesinó a Tupac en el año 1996
La Fiscalía lo señala como el organizador del crimen
Duane "Keffe D" Davis acusado de organizar el asesinato en 1996 del icono del hip-hop Tupac Shakur, espera a comparecer ante el tribunal en el Centro Regional de Justicia de Las Vegas. / Las Vegas Review-Journal
La noche del 7 de septiembre de 1996 Tupac Shakur salió de un combate de Mike Tyson en Las Vegas y terminó dentro de un coche con varios impactos de bala. Tenía 25 años. Seis días después moriría en el hospital.
El rapero Tupac Shakur posa para un retrato en el Club Amazon el 23 de julio de 1993 en Nueva York, Nueva York. / Al Pereira
Ahora, casi tres décadas después, aquella secuencia vuelve a escucharse ante un jurado de Las Vegas. Duane "Keffe D" Davis, antiguo dirigente de los South Side Compton Crips, está acusado de haber organizado el ataque. El juicio acaba de comenzar y la Fiscalía ha puesto sobre la mesa una historia de declaraciones realizadas por el propio acusado a lo largo de los años.
Davis se ha declarado inocente. Su defensa sostiene que las autoridades tardaron demasiado tiempo en construir el caso y que buena parte de las pruebas dependen de testimonios que han cambiado con los años.
La pelea que habría desencadenado el ataque
La explicación de los fiscales comienza varias horas antes de los disparos. Orlando Anderson, sobrino de Davis, se vio envuelto en una pelea con Tupac en Las Vegas. Para la acusación, aquel enfrentamiento proporcionó el motivo que habría llevado posteriormente a organizar el ataque.
Según la versión presentada ante el jurado, Davis y otros hombres se encontraban desplazándose por la ciudad cuando localizaron el vehículo en el que viajaban Tupac y Marion "Suge" Knight, una de las figuras fundamentales de Death Row Records.
El grupo viajaba en un Cadillac blanco. La noche, que hasta entonces transcurría entre planes para continuar la fiesta, cambió cuando reconocieron a Shakur y Knight. Los fiscales sostienen que decidieron seguirles y regresar para enfrentarse a ellos.
Davis ocupaba el asiento del copiloto. La acusación afirma que desde allí entregó un arma a Anderson. Poco después comenzaron los disparos contra el vehículo de Tupac.
"Se desató el caos" dentro de otro coche
Ingrid Stokes se encontraba aquella noche en Las Vegas con unas amigas. Su recorrido terminó cruzándose con el de Tupac y Knight después de que una de sus acompañantes, que conocía a Knight, les propusiera seguirles hasta un club.
La situación empezó a resultar extraña cuando otro automóvil comenzó a circular detrás de ellas. Stokes explicó que el vehículo trataba de adelantarles y que aquello provocó cierta inquietud entre las ocupantes.
En un semáforo decidieron parar para cambiar de conductor. Mientras se preparaban para hacerlo, escucharon las detonaciones.
"Íbamos con la cabeza agachada, quitándonos los cinturones de seguridad, cuando oímos los disparos", declaró Stokes. "Se desató el caos".
Lo que dijo Tupac después de recibir los disparos
Garry Dale formaba parte del Departamento de Policía Metropolitana de Las Vegas cuando ocurrió el tiroteo. Fue uno de los primeros agentes relacionados con la atención a Shakur y explicó ante el jurado que viajó con él en una ambulancia.
El rapero, según su testimonio, no quiso proporcionar detalles sobre lo sucedido. Tampoco identificó a quienes habían disparado. "Nosotros nos encargaremos", dijo Shakur, según recordó el agente.
En el entorno de las bandas callejeras, colaborar con la Policía podía tener consecuencias. La investigación quedó atrapada en un escenario donde muchos sabían algo, pero muy pocos estaban dispuestos a contarlo.
Las guerras de bandas que rodeaban al hip-hop
Para comprender por qué el asesinato de Tupac se convirtió en uno de los grandes misterios de la música popular hay que volver al ambiente de mediados de los noventa.
La escena del rap estadounidense estaba marcada por la rivalidad entre artistas y sellos de la Costa Este y la Costa Oeste. A esa disputa se sumaban las confrontaciones entre Bloods y Crips, dos organizaciones cuyos enfrentamientos formaban parte del paisaje de las calles de Los Ángeles.
Tupac estaba profundamente integrado en ese mundo. Death Row Records representaba una de las grandes fuerzas de la Costa Oeste y la tensión con otros sectores de la industria había alcanzado niveles extraordinarios.
En ese contexto, el asesinato dejó de ser únicamente un crimen contra una estrella de la música. Se convirtió en un episodio alrededor del cual crecieron teorías y versiones enfrentadas.
El asesino según las memorias de Duane Davis
El caso permaneció durante años sin una acusación por asesinato. La situación empezó a cambiar con las declaraciones públicas de Davis y, especialmente, con la publicación de sus memorias en 2019.
En ese libro, Davis reconoció que había viajado en el vehículo utilizado durante el ataque. También afirmó que entregó el arma a su sobrino, Orlando Anderson, a quien situó como la persona que efectuó los disparos.
La Fiscalía considera relevantes esas afirmaciones. La defensa, en cambio, intenta restarles valor. Davis ha explicado que no escribió personalmente todo el contenido de las memorias y que determinadas partes fueron modificadas o dramatizadas con intención comercial.
El juez permitió que el libro pudiera utilizarse durante el proceso, convirtiendo un relato publicado décadas después de los hechos en una de las piezas alrededor de las cuales gira el juicio.
Una investigación cuestionada durante 30 años
Los abogados de Davis han insistido en el tiempo transcurrido desde el asesinato. También han puesto en duda la fiabilidad de algunas personas que han declarado sobre el caso y han señalado posibles contradicciones en sus versiones.
La defensa sostiene que algunos testigos tenían antecedentes penales o intereses económicos y que sus relatos pudieron verse afectados por la cobertura mediática o por la información que recibieron de los investigadores.
La Fiscalía ofrece una lectura muy diferente. Según su planteamiento, el silencio que rodeó durante años al asesinato explica por qué la investigación avanzó tan lentamente. Los fiscales sostienen que en el mundo de las bandas existía una regla tácita: "el silencio significa supervivencia".
También apuntan a las declaraciones realizadas por Davis entre 1998 y 2003 como una de las razones por las que su papel terminó siendo relevante para reconstruir lo ocurrido.
El jurado tendrá que decidir qué ocurrió aquella noche
El proceso se encuentra todavía en sus primeras jornadas. La selección del jurado terminó después de aproximadamente una semana y los primeros testimonios ya han comenzado a reconstruir los movimientos de las personas implicadas aquella noche.
Durante las próximas semanas pasarán por el tribunal testigos y expertos. También existe la posibilidad de que declaren personas conocidas vinculadas al entorno de Tupac y a la industria musical de aquella época.
Tres décadas después, la historia sigue teniendo los mismos nombres y la misma fecha. Las versiones que durante años circularon entre entrevistas y conversaciones sobre uno de los asesinatos más famosos del hip-hop ahora tendrán que enfrentarse a las preguntas de un jurado.
