Zara Larsson hace autocrítica sobre el precio de las entradas de los conciertos
Un debate interesante sobre el precio de uno de sus shows: "No debe ser una experiencia superexclusiva"

Zara Larsson, en una imagen de archivo en 2017 / Timothy Hiatt/WireImage
Zara Larsson ha dado alas a una conversación que lleva tiempo flotando en el aire varios años: ¿se están volviendo los conciertos demasiado caros? La artista sueca, inmersa en su Midnight Sun Tour, ha hecho autocrítica pública tras recibir comentarios de fans que señalaban el elevado precio de las entradas para su concierto en Bangkok, el único de la gira que aún no ha agotado localidades.
Larsson no esquivó la cuestión. Al contrario, la afrontó con una sinceridad poco habitual en la industria. Hace unos meses El Último de la Fila daba ejemplo de esta limitación de premios ante la escalada de precios
"He visto a mucha gente decir que mis entradas para Bangkok, que es el único concierto del Midnight Sun Tour que no ha hecho sold out, son muy caras. Estoy de acuerdo. He visto que están más o menos en la línea de otros shows internacionales pero ojalá tuviéramos una tarifa de entrada más barata para que pudiera venir más gente, porque odio la idea de que haya gente que genuinamente quiera venir y no pueda por el precio" ha explicado la artista sueca en su perfil oficial de TikTok.
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Zara Larsson explica que la tendencia no le agrada demasiado: "Yo, personalmente, no creo que un concierto deba ser una experiencia superexclusiva o algo para lo que tengas que ahorrar durante meses. No creo que deban ser tan inaccesibles en general. Así que aprecio que me lo hayáis señalado porque es algo que de verdad me importa" reconoció.
A la solista le quedan pocos conciertos de esta gira pero ya ha tomado buena nota para su próxima tanda de eventos en directo: "No hay nada vergonzoso en promocionar mis shows y a mí misma. Se que ahora mismo no soy enormemente popular en Tailandia y esa es la razón por la que no he hecho sold out, no solo por los precios. Pero eso está bien porque puedo seguir creciendo y en las próximas giras quiero involucrarme más también a la hora de decidir los precios de las entradas".
Su postura conecta con una preocupación creciente entre los fans, que han visto cómo los costes de las giras, la demanda global y las políticas de precios dinámicos han disparado el valor de las entradas en los últimos años.
Con giras globales que baten récords de recaudación y fans que denuncian precios prohibitivos, la voz de Larsson se suma a una conversación necesaria: cómo garantizar que los conciertos sigan siendo un espacio de comunidad, emoción y cercanía, y no un lujo reservado para unos pocos.













