¿Qué hacer si te sorprende una tormenta eléctrica?
Rayos, truenos, lluvia intensa y fuertes rachas de viento pueden aparecer de repente. Saber cómo actuar es clave para evitar riesgos.

Ante una tormenta eléctrica hay que tomar precauciones. / Alberto Menendez Cervero
El verano es tiempo de vacaciones, de amigos, de noches inolvidables… y de tormentas eléctricas. Un fenómeno que puede llegar acompañadas de lluvias torrenciales, granizo, fuertes rachas de viento y, sobre todo, rayos. Y aunque la mayoría pasan rápidamente y sin consecuencias, cuando nos sorprenden al aire libre conviene saber cómo reaccionar.
La regla principal es sencilla: si hay rayos, hay que buscar refugio. No merece la pena esperar a que la tormenta esté justo encima de nosotros. De hecho, si podemos escuchar los truenos, significa que los rayos están lo suficientemente cerca como para que exista riesgo.
Busca un lugar seguro
El lugar más seguro durante una tormenta eléctrica es el interior de un edificio. Una casa, un comercio, un restaurante o cualquier construcción cerrada ofrecen mucha más protección que permanecer al aire libre. Si estamos fuera y vemos que se acerca una tormenta, lo mejor es no esperar a que empiece a llover con fuerza: hay que buscar refugio cuanto antes y permanecer allí hasta que haya pasado la actividad eléctrica.
LOS40
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En verano las tormentas eléctricas son frecuentes. / Sergio Formoso

En verano las tormentas eléctricas son frecuentes. / Sergio Formoso
¿Y si estamos en medio del campo? Uno de los errores más habituales es refugiarse debajo de un árbol. Puede parecer una solución lógica para protegerse de la lluvia, pero durante una tormenta eléctrica es precisamente lo que debemos evitar. Los árboles altos y aislados pueden convertirse en un punto de impacto de un rayo. También conviene mantenerse alejado de postes, torres, vallas metálicas y otras estructuras expuestas.
Otro error muy habitual es tumbarnos en el suelo para protegernos. Si no existe un refugio cercano, lo recomendable es reducir al mínimo el tiempo que permanecemos expuestos y alejarnos de los puntos elevados y de los objetos conductores.
Si la tormenta nos sorprende en la playa o en una piscina, hay que salir inmediatamente del agua y abandonar también las zonas próximas a lagos o ríos. No conviene quedarse esperando a que pase ni buscar refugio bajo una sombrilla. Lo adecuado es dirigirse a un edificio cerrado o, si es posible, a un vehículo.
¿Y dentro de casa?
Estar bajo techo reduce mucho el riesgo, pero durante una tormenta fuerte también podemos tomar algunas precauciones. Es aconsejable mantenerse alejado de ventanas, puertas y balcones, especialmente si hay fuertes rachas de viento. También conviene evitar el contacto con grifos, duchas y tuberías, ya que una descarga eléctrica puede transmitirse a través de las instalaciones.
Si la tormenta es intensa, podemos desenchufar aquellos dispositivos que no necesitemos utilizar
Los aparatos eléctricos y electrónicos pueden verse afectados por las sobretensiones provocadas por los rayos. Si la tormenta es intensa, podemos desenchufar aquellos dispositivos que no necesitemos utilizar, siempre que podamos hacerlo con seguridad y antes de que la tormenta esté encima.
El interior de un coche también puede ser un buen refugio, siempre que tenga techo rígido y permanezcamos en su interior con las ventanillas cerradas. Si la tormenta nos sorprende mientras conducimos, debemos extremar además la precaución: la lluvia intensa puede reducir mucho la visibilidad y provocar acumulaciones de agua en la carretera. Si las condiciones empeoran, lo más prudente es detenerse en un lugar seguro y esperar.
Que deje de llover no significa necesariamente que la tormenta haya terminado. Los rayos pueden seguir produciéndose aunque el episodio de lluvia haya disminuido. Una regla sencilla es esperar al menos 30 minutos después del último trueno antes de volver a salir al exterior. Si seguimos escuchando truenos, todavía existe riesgo y lo mejor es permanecer a cubierto.













