Este país europeo ha batido el récord de personas veganas
Se trata del mayor porcentaje de población vegana desde que existen registros: un 3,2 %. Al mismo tiempo, crece con fuerza el rechazo a la explotación de los animales, aunque los hábitos alimentarios siguen teniendo una importante presencia de productos ultraprocesados.

El veganismo gana peso entre la ciudadanía. / Aamulya
Italia acaba de alcanzar un récord sorprendente: el 3,2 % de su población se declara vegana. Es el porcentaje más alto registrado hasta ahora por Eurispes, el instituto de investigación italiano que lleva años analizando los hábitos y opiniones de la sociedad del país. La cifra supone además multiplicar por más de cinco el porcentaje registrado en 2014, cuando los veganos representaban apenas el 0,6 % de la población.
Los datos forman parte del informe Eurispes 2026 y dibujan un panorama curioso. Porque mientras el número de personas que se identifican como veganas aumenta, el de vegetarianas ha seguido el camino contrario. El porcentaje de vegetarianos ha pasado del 6,6 % al 5,3 % en un solo año. Como consecuencia, la suma de vegetarianos y veganos baja del 9,5 % al 8,5 % de la población italiana.
También aumenta el rechazo a la utilización de animales para fabricar pieles, que alcanza el 81,9 %
Esto significa que no necesariamente hay cada vez más italianos que eliminan completamente los productos de origen animal, pero sí que el veganismo ha alcanzado su mayor nivel histórico en el país. Y hay otro dato que ayuda a entender el fenómeno: el rechazo a diferentes formas de explotación animal está creciendo incluso entre quienes no siguen una dieta vegana o vegetariana.
LOS40
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Por ejemplo, el 79,1 % de los italianos se opone a la ganadería industrial, frente al 71,4 % del año anterior. También aumenta el rechazo a la utilización de animales para fabricar pieles, que alcanza el 81,9 %, mientras que un 80,5 % está en contra de su explotación en circos. La oposición a la caza llega al 70 % y la relacionada con la experimentación con animales se mantiene en el 78,7 %.
Mucho más que una dieta
Es decir, el informe muestra una realidad algo más compleja que la simple evolución de las dietas. Puede que una persona no sea vegana, pero eso no significa necesariamente que considere aceptables todas las formas de utilización de los animales. La distancia entre lo que comemos y lo que pensamos sobre los animales parece estar cambiando.

Cada vez más personas optan por una dieta 100 % vegetal. / Alexander Spatari

Cada vez más personas optan por una dieta 100 % vegetal. / Alexander Spatari
También hay margen para que aumente el número de personas que reducen el consumo de productos animales. Un 20,5 % de los italianos asegura que estaría dispuesto a adoptar una alimentación vegetariana, aunque reconoce que tiene dudas sobre su capacidad para mantenerla en el tiempo.
Y el mercado también está recogiendo algunos de estos cambios. El consumo de productos «free-from», es decir, alimentos que prescinden de determinados ingredientes, continúa creciendo. En 2026, el 19 % de los consumidores italianos compra productos sin huevo, frente al 15,4 % del año anterior.
El veganismo convive con otros cambios en los hábitos alimentarios que no necesariamente tienen que ver con una alimentación más saludable
Pero el retrato de la alimentación italiana que ofrece el estudio está lejos de ser completamente saludable o vegetal. Los productos ultraprocesados siguen teniendo una enorme presencia: el 62,6 % de los italianos los compra. Y el 64,4 % consume bebidas gaseosas, energéticas o zumos industriales.
Entre los jóvenes de 18 a 24 años, además, las cifras son todavía mayores. El 72,9 % compra alimentos ultraprocesados y el 75,7 % consume este tipo de bebidas. El veganismo, por tanto, convive con otros cambios en los hábitos alimentarios que no necesariamente tienen que ver con una alimentación más saludable.
Sí hay, en cambio, un creciente interés por determinados productos asociados al bienestar y la nutrición. El 68,3 % de los italianos compra mezclas de frutos secos y semillas; el 62,1 % utiliza complementos alimenticios; el 57 % opta por alimentos ricos en proteínas; y casi la mitad compra probióticos o prebióticos. A la hora de informarse sobre alimentación, además, un 36,6 % recurre a profesionales sanitarios, nutricionistas o páginas web de carácter científico para tomar decisiones sobre su dieta.













