Mon Laferte da un giro de guion a ‘La Perla’ en el confesionario de Rosalía
La artista chilena desafía todas las normas establecidas

Mon Laferte, en el MADO 2026. / Europa Press News
“No sé si ya estáis adivinando quién es, pero canta sobre el amor, el desamor, el deseo, el dolor, la rabia. En otras palabras, todo lo que toca, lo convierte en arte. Para mí, cuando la escuché por primera vez, pensé: ‘Su voz es simplemente única, la manera en que canta y la manera en que cuenta historias’. Y la admiro tanto, no podría admirarla más, joder. Así que, todos… por favor, dadle la bienvenida que se merece a la excepcional, la única e inigualable Mon Laferte”. Así presentaba Rosalía a la cantante chilena a su confesionario tomando el testigo de Kenia Os. Ambas mujeres potentes con historias de amor potentes. Pero Mon Laferte no es de las de seguir el camino trazado y cambió la dinámica del confe.
“Estamos en un lugar, tú y yo, para olvidarnos de todo y para, si hay algo que tú hoy quieras confesar, sacarte del pecho y que quede aquí entre nosotras, este es el momento, si te apetece”, le decía Rosalía ya con el confesionario entre medias.
“A ver Rosi, yo he sufrido mucho, pero yo soy una mujer muy fuerte. A mí me han engañado, me han mentido, me han traicionado, hasta he tenido que soportar una falta de querer muy grande”, empezaba diciendo Mon. “Ay Mon, que me matas cuando cantas ese tema”, aseguraba la catalana. “Me han dicho intensa, dramática, un poquito”, seguía Mon. “Pasional, yo te diría”, la corregía Rosalía.
LOS40
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“A nosotras, cuando amamos, cuando exigimos que nos traten como nosotras damos entonces nos dicen que somos intensas. Pues entonces sí, un poquito intensa, sí”, admitía la chilena. “Yo también Mon”, ratificaba la española. “Porque damos, amamos y sufrimos. Ahora, cuando venía aquí a hablar contigo, estaba muy emocionada y decía, ¿qué voy a contar? Porque claro, yo, nada. Y dije, ¿hablar de un varón? Yo, ya sufrí por hombres, yo ya les hice canciones, hasta discos enteros, ¿sabes qué? Yo ya no voy a ir a hablar de hombres. Yo, Rosi, voy a hablar de mí”, reivindicaba Mon, amiga de cambiar las cosas.
“Bien, me gusta. Este es un punto de vista que me gusta mucho, Mon. Me gusta mucho”, aseguraba Rosalía. “A mí me gustas tú, mamasita”, le correspondía su invitada generando murmullo entre el público.
“Hay que descentralizar a los hombres de la vida. Voy a hablar de mí y yo quiero contarte… dije, a ver, yo qué voy a confesar si yo no he cometido ningún pecado. Me porte razonablemente bien. Yo amo, yo sé amar mucho. He amado a muchos hombres, a mucha gente y también a muchos al mismo tiempo. Si amar es pecado, me declaro culpable, soy pecadora”, reconocía la cantante.
Mon Laferte y la nueva perla
“Tu música es genial, pero ¿dirías que la obra de tu vida es saber amar de esta manera?”, le preguntaba Rosalía. “Yo creo que sí, nadie saber amar como yo. Estaba pensando en algo mientras te veía cantar. Tú eres mágica y me recordaste a mi abuela. Mi abuela era mágica. Una mujer muy especial. Se llamaba Norma y cantaba precioso. Mi abuela recuerdo que le gustaba mucho peinarme, contarme historias y un día me estaba haciendo una trenza y me empieza a decir, ¿sabes qué, mija? Tú tienes un don, tú eres especial, tú eres distinta, tú serás una estrella, tú brillas, tú eres como una joya, como…una perla”, relataba Mon dejando a Rosalía con la boca abierta.
“No será que estás pensando, ¿y si la perla soy yo? Te voy a decir una cosa, tú dices que tu único delito fue amar. Pero no hermana, yo creo que tu delito fue dedicarles canciones demasiado buenas a hombres demasiado pendejos. Yo creo que tu abuela tenía razón porque, después de todo lo que tú has vivido, tú sigues brillando y los innombrables esos del pasado…”, reconocía Rosalía.
“Que chinguen a su madre”, terminaba la frase Mon. “Que se queden en malos recuerdos porque las canciones ya te las quedaste tú, cariño. Y qué canciones”, terminaba el confe Rosalía con ese plot twist final que ha cambiado las reglas del juego. Una perla a la que muchos adoran.
¿Quién será la siguiente? ¿O el siguiente?













