Taylor Swift reivindica sus raíces country: ¿prepara su regreso al género que la vio nacer?
La artista ha dejado las primeras pistas sobre su nueva era
La cantante Taylor Swift durante la 43.ª edición de los Premios CMA, celebrada en el Sommet Center el 11 de noviembre de 2009 en Nashville, Tennessee. / Tony R. Phipps
Taylor Swift lleva dos décadas de carrera y, a estas alturas, parece difícil encontrar un rincón de la música popular que no haya pisado. Sin embargo, antes de convertirse en una de las mayores estrellas del pop, fue una adolescente de 16 años que llegó a Nashville con una guitarra y canciones sobre su propia vida. Allí comenzó una historia que, veinte años después, sigue teniendo una parte importante en su identidad artística.
La cantante aprovechó su encuentro con Harvey Mason Jr., director ejecutivo de la Recording Academy, en el Grammy Museum para echar la vista atrás y hablar de aquellos primeros años. La conversación tuvo lugar el pasado 18 de agosto, dentro de los actos organizados para repasar las dos décadas transcurridas desde su debut.
Y entre recuerdos sobre sus primeros pasos hubo una idea que Swift quiso dejar especialmente clara. Y es que el country continúa siendo una parte fundamental de su identidad como artista: "Cuanto más avanzo por este camino, más amo mis raíces country y quiero honrarlas cada vez más. Me siento muy vinculada a ellas y más leal a las personas que han moldeado quién soy como artista y como escritora".
La afirmación llega después de una trayectoria en la que Swift ha recorrido una distancia considerable desde aquel primer álbum. Su evolución hacia el pop comenzó a hacerse especialmente evidente con Red, publicado en 2012, y con los años su música ha incorporado influencias y sonidos cada vez más diversos.
Pero cambiar de género no ha borrado el origen. Para Swift, Nashville sigue siendo el lugar en el que empezó a descubrir qué quería hacer con sus canciones.
Los primeros años de Taylor Swift en Nashville
La cantante recuerda aquella etapa con la perspectiva que solo puede proporcionar una carrera de veinte años. Cuando publicó su primer disco era todavía una estudiante y escribía sobre situaciones que conocía de primera mano.
El problema estaba en que la industria musical no terminaba de ver claro que aquella propuesta tuviera un hueco dentro del country. Las discográficas consideraban que su perfil no encajaba con el público que tradicionalmente asociaban al género, algo que Swift recuerda como uno de los obstáculos de sus comienzos.
Ella siguió adelante pese a esas dudas: "Si miro hacia atrás y pienso en por qué todo esto funcionó, fue porque no escuché a la gente que me decía que no tenía una visión válida de la vida porque no encajaba en un rango demográfico".
La decisión acabaría siendo determinante. Tim McGraw fue el primer sencillo de Taylor Swift y se publicó en junio de 2006, dando el pistoletazo de salida a una carrera que terminaría llevándola mucho más allá del country.
Taylor Swift y su evolución como compositora
La música ha cambiado, pero hay una característica que se ha mantenido durante estas dos décadas, su interés por contar historias a través de las canciones.
Swift explicó que el storytelling fue una de las razones que la empujaron a escribir desde pequeña. Esa manera de construir relatos se ha transformado con el tiempo y ha dado lugar a canciones muy diferentes entre sí.
La propia artista sabe que esa evolución puede resultar llamativa para quienes han seguido toda su carrera: "A veces los fans dicen: No me puedo creer que la misma persona que escribió esto haya escrito aquello. Porque una es muy simplista y tonta, y la otra es muy detallada y profunda… Pero creo que la contradicción humana es divertida; creo que es divertido componer canciones juguetonas, y también lo es componer canciones que sean desoladoras, solitarias y con letras desaliñadas".
Taylor Swift: "No basta con gritar cualquier locura"
La conversación también permitió conocer mejor una de las características que más se han asociado a su manera de escribir. Nos referimos a la utilización de detalles personales para construir canciones con las que el público pueda identificarse.
Sus letras suelen incluir situaciones concretas y elementos aparentemente pequeños que hacen que muchas de sus canciones tengan un aire casi autobiográfico. Sin embargo, Swift considera que ser una compositora confesional implica bastante más que introducir una historia llamativa en una canción: "El mero hecho de decir algo dramático, impactante y descabellado no significa que vaya a calar en la gente [...] Tenemos que actuar con un propósito; no basta con gritar cualquier locura y decir: Soy un compositor confesional".
Veinte años después de Tim McGraw, Taylor Swift puede mirar aquella primera etapa desde un lugar completamente diferente. Ha publicado doce álbumes y ha construido una carrera que poco tiene que ver con las expectativas que existían sobre aquella adolescente de Nashville. Ahora, sus palabras dejan abierta una posibilidad que hará las delicias de sus seguidores, que el country tenga un papel protagonista en su próximo álbum. Por el momento, Swift no ha confirmado que vaya a regresar al género, pero su reivindicación de estas raíces vuelve a alimentar las especulaciones sobre un posible reencuentro musical con el sonido con el que empezó su carrera.
