Si solo tienes dinero para un cómic este mes, tiene que ser ‘Blanco Humano’
Tom King y Greg Smallwood rescatan a un secundario olvidado de DC para firmar una obra maestra imprescindible. Panini Comics reedita ahora esta joya en un formato a la altura de su apartado artístico.
Tom King y Greg Smallwood rescatan a un secundario olvidado de DC para firmar una obra maestra imprescindible.
Estaréis de acuerdo conmigo en que hay cómics que destacan por su guion y otros que compramos como si fueran un libro de arte: entran directamente por los ojos.
Luego están las raras ocasiones en las que dos talentos en estado de gracia se alinean para firmar una obra redonda. Blanco Humano no solo fue uno de los cómics más rotundos de los últimos años, sino una demostración de hasta dónde puede llegar el género negro cuando se cruza con el universo superheroico. Ahora que Panini Comics recupera este trabajo en un formato de mayor tamaño que la anterior edición de ECC, no hay excusas: si este mes solo puedes hacerte con un cómic, tiene que ser este.
Tom King y Greg Smallwood rescatan a un secundario olvidado de DC para firmar una obra maestra imprescindible. / Luis J. Merino
Un misterio a contrarreloj con aroma a noir clásico
La premisa de Tom King es tan impecable como fascinante. Christopher Chance se gana la vida de una forma bastante particular: suplantando a personas amenazadas de muerte para que los asesinos disparen contra él. Es, literalmente, un blanco humano. Sin embargo, su último encargo —proteger a Lex Luthor— sale trágicamente mal. Chance es envenenado con una sustancia letal de efecto retardado y solo le quedan 12 días de vida para descubrir a su propio asesino.
¿Los principales sospechosos? Nada menos que los integrantes de la clásica Liga de la Justicia Internacional (Guy Gardner, Hielo, Fuego, Booster Gold y compañía).
Tom King y Greg Smallwood rescatan a un secundario olvidado de DC para firmar una obra maestra imprescindible.
Es aquí donde King despliega lo que mejor sabe hacer: llevar al mito superheroico al terreno del espionaje. Formado en las tripas de la CIA como analista de operaciones de contraterrorismo, el guionista aprovecha su experiencia para despojar a los héroes de sus adornos sobrenaturales y obligarlos a jugar bajo las reglas del género negro. Los personajes de DC ya no luchan por salvar el cosmos; se mueven en habitaciones de motel llenas de secretos, pasiones podridas y sospechas cruzadas.
Tom King y Greg Smallwood rescatan a un secundario olvidado de DC para firmar una obra maestra imprescindible.
El arte de Greg Smallwood: Una lección visual que exigía más tamaño
Si el guion de King funcionaría incluso dibujado con los pies, la labor de Greg Smallwood eleva el álbum a la categoría de obra de arte. Smallwood demuestra una capacidad descomunal para la caracterización y la narrativa visual. Blanco Humana es una especie de fotonovela abocetada. Aunque el proceso de Smallwood se apoya en herramientas digitales (como ocurre con la inmensa mayoría de los artistas contemporáneos), su trazo conserva una textura orgánica, rústica y viva, con el peso y la calidez del lápiz tradicional.
Mención aparte merece el uso del color. Con una paleta audaz pero elegantemente contenida en saturación, Smallwood juega con iluminaciones expresionistas y contrastes dramáticos que no siempre responden a fuentes de luz realistas, sino al estado emocional de la escena. El resultado evoca el glamour moderno de los años 60, el pop art y el diseño gráfico clásico.
Tom King y Greg Smallwood rescatan a un secundario olvidado de DC para firmar una obra maestra imprescindible.
Y es en este apartado artístico donde tenemos que dar la medalla a la nueva edición de Panini: al publicarse en un formato sensiblemente mayor a la conocida de ECC, las viñetas de Smallwood respiran como merecen, permitiéndonos disfrutar mucho más de su narrativa y apreciar los matices de su proceso.
Tom King y Greg Smallwood rescatan a un secundario olvidado de DC para firmar una obra maestra imprescindible.
Un imprescindible que no puedes dejar pasar
Blanco Humano no es solo una historia de detectives apasionante o un recital de ilustración; es la confirmación de que Tom King sigue teniendo una vista privilegiada para elegir a sus parejas artísticas para dar con ellos en la tecla exacta.
Tanto si en su momento se te escapó como si buscas la versión definitiva para lucir en la estantería y disfrutar del dibujo a gran tamaño, este tomo recopilatorio reeditado por Panini es una compra obligada. Una novela gráfica indispensable que merece un lugar de honor en cualquier biblioteca.
Tom King y Greg Smallwood rescatan a un secundario olvidado de DC para firmar una obra maestra imprescindible.