¿Cómo se recupera la naturaleza de un país? España tiene un plan (pero hay un problema)
Ecologistas en Acción y Fridays For Future denuncian la falta de transparencia del Gobierno y consideran insuficientes las primeras cifras conocidas del Plan Nacional de Restauración de la Naturaleza.

El lago de Sant Maurici, en los Pirineos catalanes. / xavierarnau
España tiene un gran reto por delante: recuperar buena parte de los ecosistemas que se han deteriorado durante las últimas décadas. El problema es que, de momento, buena parte de la sociedad no puede saber cómo piensa hacerlo el Gobierno.
El Ministerio para la Transición Ecológica ha remitido a la Comisión Europea el proyecto de Plan Nacional de Restauración de la Naturaleza, el documento con el que España debe concretar cómo aplicará el Reglamento Europeo de Restauración de la Naturaleza. Sin embargo, el contenido del plan todavía no se ha hecho público, algo que Ecologistas en Acción y Fridays For Future–Juventud por el Clima consideran especialmente preocupante, tal y como han explicado en un comunicado.
Las organizaciones reclaman al Gobierno que publique el documento de inmediato y denuncian que el proceso de elaboración no ha contado, a su juicio, con suficiente transparencia ni con una participación real de la sociedad civil.
LOS40
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Pero, ¿qué es lo que se pretende hacer exactamente? El Reglamento Europeo de Restauración de la Naturaleza pretende revertir el deterioro de los ecosistemas europeos y establece objetivos concretos para recuperar hábitats terrestres, marinos y de agua dulce. La norma fija, entre otras metas, que los Estados miembros deben comenzar a restaurar al menos el 30 % de los hábitats que se encuentren en mal estado para 2030.

El Valle de Jalón, en Alicante. / Justin Paget

El Valle de Jalón, en Alicante. / Justin Paget
Para conseguirlo, cada país debe elaborar su propio plan y explicar qué zonas pretende restaurar, con qué medidas y en qué plazos. Es precisamente ese documento el que España ha enviado ya a Bruselas, pero cuyo contenido todavía no ha podido consultar públicamente la ciudadanía. La situación contrasta con la de otros países europeos, como Portugal o Países Bajos, que sí hicieron público su borrador antes del 31 de agosto de 2026. Las organizaciones ecologistas consideran especialmente importante conocer el contenido del plan porque los primeros datos que ha difundido el Ministerio apuntan, según ellas, a una ambición insuficiente.
Uno de los ejemplos está en el mar. El proyecto contempla actuaciones de restauración sobre unos 288 kilómetros cuadrados antes de 2030. Puede parecer una superficie considerable, pero representa menos del 1 % de las aguas marinas españolas. La cifra queda además muy lejos del objetivo europeo de comenzar a restaurar el 30 % de los hábitats marinos para ese mismo año.
El Gobierno plantea recuperar 65 kilómetros de cursos de agua de flujo libre, apenas el 2,2 % del total
En los ríos, las cifras también han generado críticas. El Gobierno plantea recuperar 65 kilómetros de cursos de agua de flujo libre antes de 2030. Según Ecologistas en Acción y Fridays For Future, esa cantidad representa apenas el 2,2 % de los 3.000 kilómetros que establece la propia Estrategia Nacional de Restauración de Ríos como objetivo para ese año.
¿Cuánto hay que restaurar?
La diferencia resulta todavía más llamativa si se compara con la referencia establecida por el Reglamento europeo para el conjunto de la Unión Europea: 25.000 kilómetros de ríos de flujo libre que deberán recuperarse antes de 2030.
Restaurar un río no significa simplemente plantar árboles junto a sus orillas. Los ecosistemas fluviales dependen de que el agua pueda circular de manera natural y de que exista una conexión entre el río, sus orillas y las zonas que lo rodean. Las presas, canalizaciones y otras infraestructuras pueden alterar ese funcionamiento y dificultar que los ecosistemas recuperen su estado natural.
Por eso, para las organizaciones, el problema no es únicamente cuánto se pretende restaurar, sino también cómo se han establecido esas prioridades. Ecologistas en Acción y Fridays For Future aseguran que durante la elaboración del plan se celebraron reuniones y procesos de consulta, pero sin que las organizaciones y colectivos participantes dispusieran de toda la información técnica necesaria para poder hacer aportaciones de fondo. También cuestionan que exista información suficiente sobre qué propuestas ciudadanas se han incorporado finalmente al documento.
Los ecologistas piden que se abra un proceso de participación
Las dos organizaciones consideran que todavía hay margen para modificar el rumbo antes de que el plan sea aprobado definitivamente, algo que está previsto para septiembre de 2027. Para ello reclaman que durante el próximo año se publique el documento, se completen los datos que faltan y se abra un proceso de participación en el que la sociedad civil pueda conocer las propuestas y tenga capacidad real de influir en ellas.
"El próximo año debe servir para corregir el rumbo hacia una restauración de la naturaleza que ponga en el centro la vida humana y no humana", señalan Ecologistas en Acción y Fridays For Future–Juventud por el Clima. Las organizaciones reclaman que el Plan se haga público de inmediato, que se solucionen las lagunas de conocimiento y que aumente su nivel de ambición.
La restauración de la naturaleza puede sonar como un concepto abstracto, pero sus efectos tienen una relación directa con la vida cotidiana. Recuperar ríos, bosques, humedales, suelos o ecosistemas marinos significa también mejorar la capacidad de los territorios para afrontar sequías, inundaciones, incendios y temperaturas cada vez más extremas, además de conservar espacios esenciales para la biodiversidad. En ese sentido, cabe recordar que España es uno de los países europeos con mayor diversidad de ecosistemas, pero también uno de los más expuestos a algunos de los efectos del cambio climático. Lo que está ahora sobre la mesa es cómo aprovechar esa oportunidad para recuperar parte de la naturaleza perdida y hacer que esos espacios sean más resistentes en el futuro.













