Muere Cassandra Wilson a los 70 años, la artista que reinventó el jazz mezclándolo con otros géneros
La artista estadounidense falleció a los 70 años dejando un legado que transformó el jazz al combinarlo con blues, folk, country y pop
Cassandra Wilson en un retrato. / Anthony Barboza
El mundo de la música despide a una de sus voces más singulares. La cantante, compositora y productora estadounidense Cassandra Wilson ha fallecido a los 70 años en Jackson (Misisipi), su ciudad natal, según confirmó The New York Times. Por el momento, no han trascendido las causas de su muerte. Considerada una de las artistas más influyentes del jazz contemporáneo, Wilson deja tras de sí una trayectoria que cambió para siempre los límites del género.
Dueña de una inconfundible voz grave y envolvente, Wilson construyó una carrera marcada por la libertad creativa. Aunque siempre estuvo vinculada al jazz, nunca aceptó encasillarse en una única etiqueta musical. Su obra incorporó elementos del blues, el folk, el country, el soul, el R&B e incluso el pop, convirtiéndose en una pionera de la fusión de estilos mucho antes de que esta práctica se popularizara.
De Mississippi a convertirse en una referencia mundial
Nacida el 4 de diciembre de 1955 en Jackson, Mississippi, Cassandra Fowlkes creció en un entorno muy ligado a la música. Su padre era bajista y guitarrista, mientras que su madre ejercía como profesora. Desde pequeña estudió piano y guitarra, desarrollando una pasión por artistas como Miles Davis o Thelonious Monk.
A comienzos de los años 80 se trasladó a Nueva York para perseguir su sueño musical y pronto se integró en el influyente colectivo M-Base, liderado por el saxofonista Steve Coleman. Aquella experiencia fue clave para moldear su visión artística y ampliar las posibilidades del jazz desde una perspectiva mucho más experimental.
La cantante que derribó las fronteras del jazz
Su debut en solitario llegó con Point of View (1986), pero el gran punto de inflexión de su carrera se produjo durante los años 90, especialmente tras fichar por Blue Note Records. Álbumes como Blue Light 'Til Dawn (1993) y New Moon Daughter (1995) redefinieron el jazz vocal contemporáneo al incorporar versiones de artistas tan dispares como Joni Mitchell, Neil Young, U2, Hank Williams o The Monkees.
Aquella apuesta arriesgada conectó con el público y la crítica. New Moon Daughter le otorgó su primer Grammy, mientras que años después volvería a alzarse con otro galardón gracias a Loverly (2008). A lo largo de su carrera también colaboró con figuras como Wynton Marsalis, The Roots, Angélique Kidjo o Luther Vandross.
Su último álbum de estudio, Coming Forth by Day (2015), fue un homenaje a Billie Holiday, otra de las grandes influencias de su trayectoria. En 2022 recibió además el prestigioso reconocimiento NEA Jazz Master, una de las mayores distinciones que puede recibir un músico de jazz en Estados Unidos.
Con su fallecimiento desaparece una de las voces más influyentes de las últimas cuatro décadas. Sin embargo, su legado permanece intacto: el de una artista que demostró que el jazz podía dialogar con cualquier género sin perder su esencia.
