Cambio de horario en España: día oficial para el nuevo horario de invierno
Cuándo se cambia la hora en octubre, qué día hay que retrasar el reloj y por qué sigue vigente esta medida en España

Cambio horario / Kinga Krzeminska
El cambio de hora ya tiene fecha marcada en el calendario y, como cada otoño, millones de españoles tendrán que ajustar sus relojes para dar la bienvenida al horario de invierno. La modificación se realizará en la madrugada del sábado 24 al domingo 25 de octubre de 2026, momento en el que a las 03:00 horas los relojes se retrasarán hasta las 02:00 horas, lo que permitirá dormir una hora más.
La medida continúa vigente en España dentro de la normativa europea que regula los cambios estacionales de horario, aunque en los últimos años ha generado un intenso debate sobre su utilidad real.
¿Cuándo se cambia la hora en España en 2026?
La fecha oficial ya está confirmada. El horario de verano finalizará en la madrugada del sábado 24 al domingo 25 de octubre de 2026. Será entonces cuando los relojes deban retrasarse una hora. En la práctica, cuando sean las 03:00 horas pasarán a ser las 02:00 horas.
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Esto significa que esa noche tendrá 25 horas en lugar de las habituales 24. Una noticia que suele recibirse con alegría por quienes aprovechan para dormir un poco más, aunque también supone el inicio de unos meses en los que anochece antes.
A partir de ese momento, las mañanas tendrán más luz natural y el amanecer se adelantará, mientras que las tardes perderán horas de claridad. Es una de las señales más evidentes de que el otoño ya está plenamente instalado y de que el invierno comienza a acercarse.
¿Por qué se cambia la hora?
La idea de modificar el horario no es nueva. Aunque popularmente suele vincularse a Benjamin Franklin, la medida empezó a extenderse de forma más amplia durante el siglo XX, especialmente en momentos de crisis energética. El objetivo era aprovechar mejor las horas de luz solar y reducir el consumo de electricidad.
En España, el cambio horario se implantó oficialmente en 1918 y comenzó a aplicarse de forma regular a partir de 1974, coincidiendo con la crisis del petróleo. Desde entonces, los relojes se adelantan en primavera y se retrasan en otoño siguiendo una planificación coordinada con el resto de países de la Unión Europea.
Sin embargo, la realidad actual es muy distinta a la de hace varias décadas. Los sistemas de iluminación son más eficientes, los electrodomésticos consumen menos energía y los hábitos de vida han cambiado considerablemente. Por eso, cada vez son más los expertos que cuestionan si el ahorro energético que se consigue compensa las molestias que provoca el cambio horario.
Los efectos que puede tener en el organismo
Aunque retrasar el reloj una hora pueda parecer algo insignificante, el cuerpo humano funciona siguiendo lo que se conoce como ritmo circadiano, un mecanismo biológico influido por la luz natural y las rutinas diarias.
Por este motivo, algunas personas experimentan durante los días posteriores una sensación de cansancio, dificultades para dormir, falta de concentración o cambios de humor. Los especialistas señalan que estos síntomas suelen ser temporales y que, en la mayoría de los casos, desaparecen en cuestión de días o semanas.
¿Será este el último cambio de hora?
La pregunta lleva años sobre la mesa. En 2019, el Parlamento Europeo se mostró favorable a eliminar los cambios estacionales de horario y propuso que cada país eligiera con qué horario quedarse de manera permanente. Sin embargo, la medida nunca llegó a aplicarse debido a la falta de consenso entre los Estados miembros.
A día de hoy, la Unión Europea todavía no ha alcanzado un acuerdo definitivo y el sistema continúa vigente.













