¿Cuándo acaba el verano? Aunque hayamos vuelto la rutina, la etapa estival aún no ha terminado
Septiembre huela a rutina, pero la estación más querida del año todavía no se despide
Atardecer en una playa / Levente Bodo
Septiembre tiene algo de punto y aparte. Las alarmas vuelven a sonar temprano, los niños regresan a las aulas, las agendas se llenan de compromisos y las familias empiezan a reorganizarse después de semanas de desconexión. Y es entonces cuando muchos pronuncian la misma frase: "se acabó el verano". Sin embargo, aunque prácticamente pueda parecer así, las estaciones no dicen lo mismo.
Porque una cosa es el final de las vacaciones y otra muy distinta el final del verano. Mientras los bañadores empiezan a quedarse en el cajón y los días marcados en rojo en el calendario son cada vez menos frecuentes, el verano sigue oficialmente entre nosotros durante varias semanas más.
De hecho, septiembre suele regalar algunas de las jornadas más agradables del año. Las temperaturas continúan siendo suaves en gran parte de España, las playas se vacían, el ritmo frenético de agosto desaparece y muchos aprovechan para disfrutar de una especie de 'segunda oportunidad' estival lejos de las aglomeraciones.
Por eso, aunque la sensación general sea que el otoño llama a la puerta en cuanto termina agosto, la realidad astronómica cuenta una historia diferente. El verano todavía tiene mucho que decir antes de despedirse definitivamente.
¿Cuándo acaba realmente el verano?
Desde el punto de vista astronómico, el verano de 2026 finalizará el próximo 23 de septiembre, coincidiendo con la llegada del equinoccio de otoño. Ese momento marcará oficialmente el inicio de la nueva estación en el hemisferio norte. En España, el equinoccio tendrá lugar durante la madrugada del 23 de septiembre, cuando el Sol cruce el ecuador celeste y el día y la noche tengan una duración muy similar. Esto significa que, aunque la vuelta al trabajo, al colegio o a la rutina haga pensar lo contrario, todavía quedarán más de tres semanas de verano astronómico por delante.
La diferencia entre la percepción social y el calendario astronómico es cada vez más evidente. Para muchos, el verano termina cuando acaban las vacaciones. Para la astronomía, en cambio, la estación no entiende de agendas ni de regreso a la oficina: sigue su curso hasta que la posición de la Tierra respecto al Sol marca el cambio de ciclo.
Así que sí, septiembre puede saber a rutina, a reencuentros y a nuevos comienzos. Pero el verano, al menos oficialmente, todavía se resiste a hacer las maletas. Y quizás esa sea la excusa perfecta para exprimir los últimos atardeceres largos, las cenas al aire libre y los planes improvisados que hacen de esta estación una de las más esperadas del año.
