Todas las vidas de '6 de septiembre', el himno que creció junto a Dani Fernández
De un acústico de YouTube a corearse en toda España

Dani Fernández en el Mallorca Live Festival
Mucho antes de las arenas con el cartel de sold out colgado, 6 de septiembre ya estaba ahí. Estaba en los acústicos que Dani Fernández compartía en YouTube cuando todavía buscaba su sitio tras Auryn. Estaba en las primeras filas de la Sala Caracol, donde los seguidores más fieles ya se sabían la letra para el primer concierto en solitario del artista. Estaba en aquella grabación en directo de la Joy Eslava y, poco después, en Incendios junto a Andrés Suárez. Porque la historia de 6 de septiembre es también la historia de cómo una canción fue creciendo hasta convertirse en uno de los grandes himnos del artista alcazareño.
A diferencia de otros éxitos que explotan de la noche a la mañana, el camino de 6 de septiembre fue paso a paso. Creció al mismo tiempo que lo hacía la carrera en solitario de Dani Fernández y acabó encontrando distintas formas de mantenerse viva hasta convertirse en una de esas canciones que ya forman parte de la identidad del cantante y de sus seguidores.
Quizá por eso, cuando el calendario marca el 6 de septiembre, cientos de personas vuelven a darle al play. Algunos por nostalgia, otros por costumbre y muchos porque la canción les recuerda exactamente dónde estaban la primera vez que la escucharon.
LOS40
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Primera vida: un acústico en YouTube para los seguidores más fieles
Mucho antes de llenar recintos o acumular millones de escuchas, 6 de septiembre ya circulaba entre quienes seguían de cerca los primeros pasos de Dani Fernández en solitario. Tras el final de Auryn en octubre de 2016, el artista comenzó a compartir en YouTube algunas de las canciones en las que estaba trabajando mientras buscaba su propio sonido.
Habían pasado apenas unos meses desde la publicación de Te esperaré toda la vida, el primer tema con el que dejó claro que su nueva etapa estaría marcada por las letras en castellano y una banda con peso propio. Después llegarían canciones como Miedo, Perdido en Madrid o Bailemos. Entre ellas apareció también 6 de septiembre, una composición que conectó rápidamente con quienes seguían de cerca aquella nueva aventura musical.

Segunda vida: de canción inédita a uno de los momentos más esperados de los conciertos
La segunda vida de 6 de septiembre llegó sobre los escenarios. El 5 de abril de 2018, Dani Fernández ofreció en la Sala Caracol de Madrid uno de los conciertos más importantes de su carrera hasta ese momento: el primero en solitario tras su etapa en Auryn. Allí ocurrió algo que pocos artistas consiguen. Una parte importante del público ya conocía la canción y era capaz de cantar algunos de sus versos a pesar de que todavía no había sido editada oficialmente.
Aquella noche confirmó que 6 de septiembre tenía algo especial. Durante los meses siguientes la canción fue creciendo concierto tras concierto, viajando con Dani por distintas ciudades y convirtiéndose poco a poco en uno de los temas más celebrados de su repertorio.

Tercera vida: la versión que quedó para siempre en la Joy Eslava
A medida que la carrera del alcazareño iba cogiendo velocidad, también lo hacía 6 de septiembre. Uno de los momentos clave llegó con el concierto de la Joy Eslava de Madrid. Actuar en una de las salas más emblemáticas de la capital suponía un nuevo paso adelante para el artista, pero además permitió que la canción encontrara una nueva vida gracias a la grabación de su interpretación en directo.
Aquella versión capturó algo que los acústicos no podían reflejar: la fuerza del público, los coros y la conexión que ya existía entre Dani y una audiencia que había hecho suya la canción desde el principio.

Cuarta vida: Andrés Suárez se une a la historia en Incendios
Cuando llegó 2019, 6 de septiembre ya era uno de los temas imprescindibles para entender la nueva etapa de Dani Fernández. Sin embargo, todavía le quedaba una transformación más.
A pocos días de la publicación de Incendios, su primer álbum de estudio, el cantante sorprendió anunciando que Andrés Suárez participaría en una nueva versión de la canción. La colaboración unía a dos de las voces más reconocibles de la industria española y daba una nueva dimensión a un tema que los seguidores llevaban tiempo considerando un himno.

Así, la canción cerraba un primer ciclo con cuatro vidas muy distintas: la del acústico compartido en YouTube, la de los conciertos donde empezó a ser coreada por el público, la del directo de la Joy Eslava y la de la colaboración junto a Andrés Suárez en Incendios. Cuatro capítulos de una misma historia para una canción que, años después, sigue ocupando un lugar privilegiado entre los fans del artista.













