La hermana de Dolly Parton revela por qué la artista ocultó al mundo el cáncer que padecía

No se ha hecho público qué tipo de carcinoma sufrió la cantante

La cantante de música country Dolly Parton posando para un retrato alrededor de 1972. / Michael Ochs Archives

La enfermedad de Dolly Parton permaneció mucho más tiempo en el ámbito privado de lo que sus seguidores podían imaginar. La cantante murió el pasado 25 de agosto a los 80 años después de una breve batalla contra el cáncer y, según ha contado ahora su hermana Stella, ni siquiera todos los miembros de la familia conocían la gravedad de su estado.

Stella Parton, de 77 años, ha hablado con Gayle King en CBS Mornings sobre los últimos meses de vida de la artista y sobre una decisión que ayuda a entender por qué su muerte sorprendió a tanta gente. Dolly había preferido mantener sus problemas de salud lejos de los titulares. No quería que sus allegados estuvieran pendientes de ella ni que sus admiradores vivieran preocupados por su estado.

"Dolly no podía soportar las cosas negativas", explicó Stella al hablar de las razones por las que su hermana decidió guardar silencio. "Y no habría querido que sus fans se preocuparan por ello".

La enfermedad que Dolly Parton quiso mantener en privado

La familia comunicó tras su fallecimiento que Dolly había muerto después de afrontar una breve batalla contra el cáncer. Hasta ahora no se ha hecho público qué tipo de cáncer padecía ni durante cuánto tiempo estuvo enferma.

Stella ha explicado que la información tampoco llegó a todos los familiares. Solo algunas personas del círculo más cercano conocían la situación. La cantante había tomado esa decisión de manera consciente, precisamente para evitar que la preocupación se instalara alrededor de ella.

"Algunos de nosotros lo sabíamos, los que estábamos más cerca, pero no toda la familia", contó Stella.

La última petición que le hizo a su hermana

Stella también ha recordado una de sus últimas conversaciones con Dolly. La petición que recibió entonces: "Lo último que Dolly me pidió fue que rezara. Sabía adónde iba. No iba a ningún mal. Iba a estar con mamá y papá. Definitivamente estaba preparada".

Para Stella, la relación entre ambas permitía detectar cosas que quizá el resto del mundo no veía. Aunque Dolly había construido durante décadas una imagen pública perfectamente reconocible, su hermana asegura que bastaba con mirarla para saber cómo se encontraba.

También recuerda hasta qué punto estaban unidas. La fama convirtió a Dolly en una de las mujeres más reconocibles de la música estadounidense, pero dentro de la familia seguía ocupando otro lugar. Stella podía interpretar su estado de ánimo sin necesidad de que dijera demasiado.

El papel de Carl Dean en sus últimos años

La conversación también llevó a Stella a hablar de Carl Dean, el marido de Dolly, fallecido el pasado 3 de marzo a los 82 años después de casi seis décadas de matrimonio.

Dean siempre había mantenido una distancia considerable respecto a la fama de su esposa. Apoyó su carrera, pero no disfrutaba de la exposición pública y prefería la vida doméstica. Stella recuerda que habría querido ver a Dolly en casa, alejada de los escenarios y dedicada a las pequeñas cosas del día a día.

"Él prefería que ella estuviera en casa con el pelo recogido en una coleta y descalza, cocinando en la cocina y, ya sabes, haciendo las cosas por la casa. Creo que eso es lo que él hubiera preferido".

La muerte de Dean afectó profundamente a Dolly. Stella reconoce que la pérdida fue muy dolorosa, especialmente después de tantos años juntos y de haber acompañado de cerca el deterioro de su marido.

Sin embargo, descarta que aquella pérdida fuera la causa de la enfermedad que terminó acabando con la vida de la cantante: "Creo que estaba muy triste, pero no creo que esa sea la razón por la que enfermó".

Stella cree que Dolly Parton trabajó demasiado

La explicación que ofrece su hermana tiene más que ver con el ritmo de vida que Dolly mantuvo durante décadas. Stella considera que la artista trabajó demasiado: "Creo que trabajaba demasiado y tal vez no se cuidaba como debería".

Dolly había construido una carrera que abarcó la música, el cine, la televisión, los negocios y numerosos proyectos relacionados con su nombre. Su capacidad para seguir creando era también una parte esencial de su personalidad.

Stella recuerda que incluso durante una de sus últimas conversaciones Dolly continuaba trabajando. Había proyectos en marcha y asuntos profesionales que seguían ocupando su atención: "Esa era su pasión".

Su representante de toda la vida, Danny Nozell, también había señalado que Dolly continuó trabajando hasta el último día. La cantante dejó encaminados distintos proyectos que seguirán desarrollándose después de su muerte, desde iniciativas empresariales hasta propuestas vinculadas a su legado artístico.

Entre ellos figuran la línea de muñecas Dolly Dolly y el café Dolly Cup of Ambition. También está previsto el musical Dolly: A True Original Musical, dedicado a su vida y trayectoria, cuyos preestrenos en Broadway comenzarán el 7 de diciembre.

A esto se suman el hotel SongTeller y el museo Life of Many Colors, dos proyectos que forman parte del universo creado por la artista alrededor de su carrera.

Todo eso seguirá adelante mientras su familia afronta una pérdida que, para Stella, tiene una dimensión mucho más íntima. Stella considera que murió en paz. También cree que, pese a todo lo que quedaba por hacer, Dolly había asumido hacia dónde se dirigía: "Definitivamente estaba preparada".