Aparecen las primeras impresiones del Robot Phone de Honor
Uno de los dispositivos más estrafalarios de la marca recibe las primeras impresiones.
Honor Robot Phone
Cuando Honor empezó a insinuar la existencia de un teléfono que escondía un gimbal (estabilizador motorizado) plenamente funcional y un sensor de 200MP en su módulo trasero, parecía una idea surrealista sacada de un concepto futurista impulsado por IA.
La sensación dada a los que han podido tenerlo en sus manos no dista mucho de esa primera impresión; aun así, resulta innegable que se trata de un concepto brillante convertido en un teléfono Android perfectamente operativo.
Un despliegue fotográfico pensado para creadores
El Robot Phone de Honor está orientado principalmente a creadores de contenido. Su sensor de 200MP se aloja en el módulo trasero y pasa completamente desapercibido mientras permanece replegado.
No obstante, al pulsar el botón dedicado en la aplicación de cámara y desplazar la cubierta protectora, la enorme lente se despliega hacia fuera con un movimiento casi cinematográfico. Por su parte, el ultra gran angular de 50MP y el teleobjetivo periscópico de 200MP permanecen fijos.
La aplicación de cámara otorga un control total al usuario mediante desplazamientos horizontales y verticales (pan/tilt) con un amplio margen de maniobra. La cámara puede girar 180 grados para capturar selfies o apuntar hacia el frente para grabar el entorno.
Además, Honor ha integrado herramientas de grabación y formatos de vídeo bastante avanzados. Ofrece opciones de barrido panorámico y giros automáticos para lograr tomas complejas que requerirían mucha pericia con un smartphone convencional.
Al ser un producto centrado en la inteligencia artificial, incluye seguimiento de objetos y personas. El sistema de seguimiento responde con sorprendente precisión y la estabilización resulta impecable para tratarse de un gimbal integrado en el propio cuerpo del teléfono.
Inteligencia artificial y el asistente YOYO
El abanico de funciones es amplísimo y ofrece una experiencia de uso sumamente entretenida. Honor va un paso más allá del apartado fotográfico tradicional gracias a su modo asistido por IA.
Su capa de personalización, MagicOS, integra al asistente ‘YOYO’, capacitado para explorar el entorno y recopilar información visual al estilo de unas gafas inteligentes. Aunque el sistema muestra ciertas limitaciones al procesar consultas en idiomas distintos al chino, el concepto ha resultado fascinante a los que han podido echarle un ojo.
Aparte del mecanismo motorizado y las funciones de cámara, el Robot Phone conserva el conjunto de características habituales de MagicOS para la gama alta. En conjunto, se trata de una propuesta fresca y atrevida que aporta diversidad a un mercado de smartphones a menudo monótono.
Precio y disponibilidad ajustados por la alta demanda
Con un precio de partida de 9.999 yuanes (unos 1.300-1.400 euros al cambio) para la versión de 12GB de RAM y 512GB de almacenamiento, el dispositivo mantiene una relación calidad-precio competitiva dentro de su categoría. La variante superior, con 16GB de RAM y 1TB de almacenamiento, rozaría los 1.800 euros si tenemos la suerte de verlo por aquí algún día, cosa que parece difícil.
Si amigos, parece que hacerse con uno es prácticamente imposible a día de hoy. A esta aparente exclusividad para el mercado chino se le suma que Honor ha confirmado que el dispositivo ha superado sus previsiones de ventas casi de inmediato. La marca mantuvo unas expectativas de producción conservadoras y ahora se enfrenta a problemas de stock.
En definitiva, las primeras impresiones ‘en mano’ de los afortunados que han podido catar el Robot Phone nos dicen que la telefonía móvil todavía puede sorprender y resultar divertida. Aunque no todos los smartphones necesiten un gimbal extensible ni un despliegue fotográfico tan extremo, resulta interesante comprobar que aún existen alternativas innovadoras en el mercado.