El pueblo francés que prohibió la caza (e hizo historia)
Le Lherm ha conseguido retirar sus terrenos municipales de la zona de caza tras casi tres años de litigio, una decisión inédita que podría inspirar a otros municipios franceses.
Los cazadores de Francia, en pie de guerra. / rbkomar
Hay pueblos que cambian sus normas y pueblos que pueden abrir un camino para que otros hagan lo mismo. Es lo que acaba de ocurrir en Le Lherm, un municipio situado al sur de Toulouse, en Occitania, que ha conseguido excluir la caza como actividad recreativa de sus terrenos municipales. En total son 55 hectáreas, de las que 29 eran superficie cinegética, que han quedado fuera del territorio gestionado por la asociación local de cazadores.
La decisión ha sido posible gracias al artículo L.422-10 del Código de Medio Ambiente francés, que permite a los propietarios retirar sus terrenos de una Asociación Comunal de Caza Autorizada (ACCA) alegando convicciones personales contrarias a la caza. El alcalde, Frédéric Pasian, ha utilizado esta vía después de que un primer intento de prohibir la actividad mediante un decreto municipal fuera anulado por la justicia.
La bala que lo cambió todo
La oposición de Pasian a la caza no surgió únicamente de la batalla legal. Según explicó a TF1, en 2021 ocurrió un episodio que le hizo cambiar de perspectiva: durante una batida, una bala atravesó el aparcamiento de un supermercado y acabó impactando en un edificio cercano. "Fue entonces cuando tuve un clic sobre estos aspectos de seguridad", explicó el alcalde, que asegura que sus convicciones se fueron consolidando durante los años de enfrentamiento con los cazadores.
El alcalde se define como amante de la naturaleza y defensor de la biodiversidad
Pasian también se define como amante de la naturaleza y defensor de la biodiversidad, aunque reconoce que su postura le ha enfrentado con el colectivo cinegético. Según sus propias palabras, los cazadores han llegado a calificarle de "integrista dogmático" por su oposición a esta actividad. Después de casi tres años de litigios, el Ayuntamiento ha conseguido finalmente que sus terrenos queden excluidos del territorio de caza, con la autorización de la prefectura de Haute-Garonne y de la federación departamental.
El departamento francés cuenta con unos 20.000 cazadores aficionados. / Yves Adams
El resultado tiene además una particularidad importante: no se trata de una prohibición general de la caza en Le Lherm ni, mucho menos, en Francia. Lo que ha hecho el municipio es retirar sus propias parcelas del sistema de caza mediante el derecho que corresponde a sus propietarios. En el resto del territorio municipal, la actividad cinegética continúa sometida a la normativa habitual.
El miedo de los cazadores
La federación de cazadores de Haute-Garonne resta importancia al carácter excepcional de la decisión y recuerda que cada año se retiran terrenos de los territorios de caza, aunque normalmente se trata de propiedades privadas. La diferencia, en este caso, es que quien ha dado el paso es un ayuntamiento, algo que podría tener consecuencias políticas.
En Ginebra, una votación popular celebrada en 1974 acabó con la caza recreativa
El departamento cuenta con unos 20.000 cazadores aficionados y numerosas asociaciones comunales de caza. Por eso, una de las principales preocupaciones del colectivo es que otros alcaldes sigan el ejemplo de Le Lherm y recurran a la misma fórmula para excluir terrenos municipales. Si eso sucediera, podrían multiplicarse pequeñas zonas sin caza dentro de territorios donde esta actividad continúa siendo la norma.
El precedente tampoco equivale a lo ocurrido en Ginebra, donde una votación popular celebrada en 1974 acabó con la caza recreativa en todo el cantón suizo. Le Lherm ha tenido que recorrer un camino mucho más limitado: no ha cambiado las reglas para todo su territorio, pero sí ha demostrado que un municipio puede utilizar la legislación sobre propiedad de sus terrenos para sacar una parte de ellos del sistema cinegético. Y precisamente por eso, aunque solo afecte a 55 hectáreas, su caso puede acabar siendo mucho más importante de lo que parece.
