Miley Cyrus abre un debate incómodo sobre las giras mundiales que cada vez se repite más: “La gente vendrá a mí”
Miley explica la razón por la que no quiere salir de Estados Unidos de tour
Miley Cyrus en el lanzamiento de 'Bass Persuades' en Los Ángeles / Kevin Mazur
Si la montaña no va a Miley, Miley no va a ir a la montaña. Así de claro lo ha dejado en su última entrevista con Zane Lowe. Miley Cyrus, que acaba de lanzar su nuevo disco Bass Persuades, ha explicado que no tenje intención de embarcarcarse en una gira mundial. Y que la venta de sus últimos conciertos en el Hollywood Bowl, a tan solo diez minutos de su casa, corroboran su decisión:
“Sé que por la demanda de entradas del Hollywood Bowl, mis cálculos son correctos y la gente vendrá hasta mí. No necesito ir hasta ellas. Esto es perfecto porque la gente quiere verme actuar y yo quiero dormir en mi cama”.
La artista ha elegido el Hollywood Bowl para las actuaciones de su nuevo proyecto porque por la cercanía a su hogar. Una decisión que encaja con la filosofía que lleva años defendiendo: priorizar su bienestar físico y mental por encima de las exigencias de una gran gira.
Miley lleva trabajando desde que era una niña y ha reconocido que aquellas interminables giras de su juventud están asociadas a una etapa personal que no quiere repetir. Una época en la que no estaba sobria y que le llevan a un mal momento de su vida. Durante la entrevista recordó unas palabras de Charli XCX sobre el desgaste de los conciertos y admitió sentirse completamente identificada.
“La rutina de los shows es muy estresante y no sé hasta qué punto es sostenible”, explicó.
La pregunta es inevitable: ¿es menos artista por decidir que ya no quiere vivir así? Probablemente no.
Lo que ocurre es que el debate no está tanto en su decisión como en la forma de comunicarla. Porque escuchar a una multimillonaria estrella del pop decir que no necesita viajar porque sus fans viajarán hasta ella puede sonar, como mínimo, privilegiado. Y ahí está el verdadero choque. Sobre todo para una artista que tiene un fandom tan fuerte como ella.
Mientras artistas como Taylor Swift, Bad Bunny, Shakira o Sabrina Carpenter recorren el mundo entero para encontrarse con su público, Miley ha decidido que no va a sacrificar sus rutinas, su descanso ni su estabilidad por hacerlo. Es una elección legítima. Pero también implica que miles de seguidores que viven fuera de Estados Unidos se quedarán sin verla.
Porque no todo el mundo puede permitirse cruzar el Atlántico para asistir a un concierto. Ni económica ni logísticamente.
La última vez de Miley en España
La última vez que Miley Cyrus actuó en España fue en 2019, durante el Primavera Sound. Para verla en una gira propia hay que remontarse hasta el Bangerz Tour de 2014, que sigue siendo la última gran gira mundial de su carrera.
Quizá Miley simplemente esté defendiendo algo que muchas estrellas no se atreven a decir en voz alta: que su salud está por encima de cualquier negocio. El problema es que, cuando eres una artista global, esa decisión siempre tendrá consecuencias.
Y una de ellas es que parte de tu público acabará sintiendo que la distancia entre el escenario y las gradas nunca había sido tan grande.
