Crítica 'La Bola Negra': Los Javis firman su mejor película asegurándose un futuro estelar, pero con un fallo notable
El cine español recibe un nuevo título que, sin duda, formará parte destacada de su historia

Guitarricadelafuente como Sebastián en 'La Bola Negra'. / SUMA Content | Carla Oset / Carla Oset
¿Quién no ha oído hablar de La Bola Negra? Se estrena en cines el 25 de septiembre, pero es una rara avis del cine español: todo el mundo sabe algo de ella, algunos desde año y medio previo a poder verla. Y esa puede ser su peor suerte.
Pero que nadie se asuste. La gran película de los Javis ―su segunda, por cierto, no hay que olvidar la nominada al Goya La Llamada de 2017― es interesante, bella, trepidante... chulísima, incluso. Lo ganará todo, Goyas, Forqués, ¡Oscars! e incluso dará la sorpresa en muchos otros sitios. Por eso parece prohibitivo sacarle aunque sea un solo fallo: el manejo de las expectativas.

Pese a muchas entrevistas previas que haya sobre el proyecto, el tríptico que han construido Ambrossi y Calvo solo se entiende delante de la pantalla de cine. O, mejor dicho, se siente. La Bola Negra cumple con lo que ambos avisaron, es una grandísima reflexión sobre qué es ser un hombre homosexual, trasfondo lorquiano mediante.
LOS40
LOS40
Pero de ahí viene la reacción exacerbada de la gente, de cierto público que ha podido disfrutar de la película en festivales y pases. No tardan en elevarla como una maravilla del séptimo arte patrio; y si bien lo puede ser, todo el mundo se queda en la superficie del piropo. Algo que acaba provocando en el espectador que aún no la ha visto una sensación de magnificencia... sin saber el porqué de la misma.
Pero razones hay, y de sobra.
Un reparto de premio
Un año antes de ganar en Cannes, los Javis se pasearon por el mismo festival para anunciar que Penélope Cruz y Guitarricadelafuente serían dos de los nombres de su próximo proyecto. Pero, como ya sucedió en La Mesías o Veneno, su visión va más allá de nombres propios.

Glenn Close en 'La Bola Negra'. / SUMA Content | Carla Oset / Carla Oset

Glenn Close en 'La Bola Negra'. / SUMA Content | Carla Oset / Carla Oset
Aun así, y pese a que la coralidad de la cinta haga que se aprecien desde intervenciones pequeñas como las de Glenn Close o Yenesi a papeles más grandes; sí que se pueden resaltar ciertas interpretaciones.
Los debutantes Milo Quifes o el mencionado Guitarricadelafuente lo dan todo delante de la cámara, dejando claro que la mezcla entre su talento y la magnífica dirección de actores de los cineastas madrileños son un cóctel perfecto.

Milo Quifes en 'La Bola Negra'. / SUMA Content | Carla Oset / Carla Oset

Milo Quifes en 'La Bola Negra'. / SUMA Content | Carla Oset / Carla Oset
Si se resalta otra interpretación, debería ser la más obvia: Penélope Cruz viene respaldada por su propia carrera, pero encarnar a una copletista castiza le hace reafirmarse en que su estatus de estrella no es casual. Y eso que su participación en la película configura otro de los mínimos fallos de la misma.
Los bolas negras en La Bola Negra
¿Que amamos ver a la Penélope Cruz más chulapa que hemos visto en el cine? Claro. ¿Que podría no haberse hecho, y la película seguiría siendo perfecta? Por supuesto. Nada sobra en La Bola Negra ―la escena final de Pé, de hecho, deja una de las mejores frases del cine español―, pero lo cierto es que se sobrecarga hacia su final.

Penélope Cruz en 'La Bola Negra'. / SUMA Content | Carla Oset / Carla Oset

Penélope Cruz en 'La Bola Negra'. / SUMA Content | Carla Oset / Carla Oset
Cada escena alimenta una obra completa con un propósito, pero es imposible no tener la sensación de que hay demasiados añadidos. Quizá su extenso reparto, imposible de catalogar como cameos ―quién podría llamar 'estrella invitada' a Glenn Close, en vez de considerarla ya parte de nuestro cine―, tenga algo que ver.
No es que dos horas y media sea un metraje demasiado extenso para una película de tal categoría, pero el espectador puede acabar abrumado. De igual modo, todo se perdona en pos del concepto que los Javis consiguen trasladar después de su final.
And the Oscar goes to...
Puede que seguir mentando una posible narrativa de éxito en la inminente temporada de premios juegue en contra de la propia suerte de la película. Pese a esto, y aún teniendo en cuenta la trama con tendencia al horror vacui y unas expectativas mayúsculas, la película sí que se siente como un punto de inflexión en el cine patrio.

Una fotografía oficial de 'La Bola Negra'. / SUMA Content | Carla Oset / Carla Oset

Una fotografía oficial de 'La Bola Negra'. / SUMA Content | Carla Oset / Carla Oset
La Bola Negra es colosal, apoteósica, emocionante. Habrá quien no haya visto mucho cine español y se deje llevar por el comentario rancio de que no parece una película española, jo, jo. Pero lo cierto es que los Javis han seguido su camino natural y, lejos de pasarse a lo impresionante del cine hollywoodiense, han apostado por una historia que, si bien no renuncia a la épica, es mucho más nuestra de lo que cualquiera podría imaginar hace unos meses.
Dan igual las nominaciones, los premios... La Bola Negra es en general el espejo de lo que el cine español es capaz de hacer; y en particular, lo que los que escribieron el chiste de El Secreto de Puente Viejo de Paquita Salas, los que emocionaron dignificando a la Veneno y los que revolucionaron el mundo con La Mesías se han puesto como zénit.

Una fotografía oficial de 'La Bola Negra'. / SUMA Content | Carla Oset / Carla Oset

Una fotografía oficial de 'La Bola Negra'. / SUMA Content | Carla Oset / Carla Oset
Es evidente que ya tendrán en mente su siguiente paso, pero de momento, a esta bola le queda mucho recorrido. No será perfecta, pero sí es la película española del año.
La Bola Negra se estrena el 25 de septiembre en cines.













