El momento ‘tierra, trágame’ de Amaia Montero en su último concierto con La oreja de Van Gogh (literal)

Ha ocurrido en su segunda fecha de este septiembre en el Movistar Arena de Madrid

La oreja de Van Gogh, en el Movistar Arena de Madrid 2026. / Europa Press News

Mientras Leire Martínez protagoniza una campaña publicitaria con indirecta para el que fue su grupo durante 17 años, La oreja de Van Gogh, continua con Tantas cosas que contar Tour que esta semana ha vuelto a recalar en Madrid. Martes y miércoles en la capital para seguir haciendo felices a todos aquellos que siguen disfrutando de la nostalgia que genera escuchar canciones como Rosas, La Playa o Cuídate.

En este segundo concierto del miércoles, Amaia Romero ha vivido uno de esos momentos ‘tierra, trágame’, pero en su versión más literal. Y es que en un directo puede suceder cualquier cosa y lo mejor es ser profesional y como diría Freddie Mercury, ‘the show must go on’. Es la filosofía que adoptó la cantante cuando se dio cuenta de que la plataforma que debía elevarla al escenario se quedaba bloqueada.

Su escenografía incluye algunas plataformas que en algún momento la elevan en el aire y parece que toca el cielo y otras, que tan solo tienen que sacarla del entresuelo para dejarla al nivel de sus compañeros. Y estaba subida en esta segunda cuando empezó a cantar 20 de enero. Pronto se dio cuenta de que la plataforma no se movía.

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La reacción de Amaia Montero

Podía haber entrado en pánico y parar el concierto para arreglar la situación o podía seguir cantando, aunque el público tan solo le viera la cabecita. Y optó por no interrumpir el concierto y seguir cantando pese al fallo técnico. Lo mismo que hicieron sus compañeros. Veíamos a Xabi San Martín haciendo algún gesto como preguntando qué estaba sucediendo, pero seguía al teclado como Haritz con la batería y Álvaro con la guitarra.

Son cosas que pasan en un directo y ella está más que acostumbrada a lidiar con situaciones inesperadas. Han sido muchos años sobre los escenarios, muchas giras por el mundo y esto no es un gran problema para ella que ha demostrado, una vez más, que sabe lidiar con este tipo de imprevistos.

Está claro que no siempre las cosas suceden como uno quiere, pero es parte del juego. El público, aunque preocupado por lo que estaba sucediendo, no dejó que ese percance le evitara disfrutar de una canción mítica que todos recordamos cada año en esa fecha tan señalada que le da título.

Una anécdota más que sumar a su lista de recuerdos de esta gira que les ha devuelto a sus orígenes y que no ha estado exenta de polémica por todo el lore que la ha rodeado.

No es la última vez que podamos ver este año al grupo en el Movistar Arena de Madrid. Queda una última fecha, el 30 de diciembre que pondrá fin a un año de carretera en el que la banda ha podido comprobar que sus fans de siempre siguen a su lado y se han sumado nuevos.