Ana Locking resalta la importancia de programas como ‘Drag Race España’, “para combatir ideologías retrógradas y de extrema derecha”
Llega la sexta temporada del reality con la diseñadora y Los Javis en el jurado y Chanel como primera invitada especial

Ana Locking, Supremme de Luxe y Los Javis, en la sexta temporada de 'Drag Race España'. / Atresmedia
Este domingo 27 de septiembre se estrena en Atresplayer, la sexta temporada de Drag Race España. Hay cosas que no cambian como tener a Supremme de Luxe como anfitriona y a Ana Locking y Los Javis, como jurado.
Pero sí hay novedades, como la llegada de una bruja y de un drag King. Un giro de guion a las dinámicas de un concurso que ya nos ha presentado a sus nuevas 12 reinas en Meet The Queens. El estreno de esta presentación rompió todos los records lo que deja claro la expectación que hay generado en torno al estreno.
Nuevas identidades, nuevas problemáticas y nuevos desafíos en la carrera para encontrar a la mejor superestrella drag. De momento sabemos que la primera invitada al jurado es Chanel. La música sigue tomando el protagonismo en un reality lleno de color y reflexiones. Veremos lo que tiene que contarnos.
LOS40
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Ana Locking nos ha desvelado algunos detalles y su valoración sobre el valor real de este programa donde, además de pasar un rato divertido y disfrutar, se reflexiona sobre problemáticas que están todavía muy presentes en el colectivo.
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P: Esta nueva temporada viene con novedades, ¿cuál te ha sorprendido más?
R: Al principio el cambio de plató. Estás acostumbrada a una pasarela y cuando vuelves dices, wow, es muy bonita la pasarela de esta temporada. Sabes que el jurado siempre arrancamos la grabación haciendo una pasarela y es una gozada. Pisar ese escenario es una auténtica gozada. Más allá de eso me interesan mucho las identidades de esta temporada. Para mí es quizás lo que más me ha nutrido, no sorprendido, porque en todas las temporadas hay identidades muy poderosas, muy fuertes y muy honestas, pero esta temporada es muy diferente y muy especial el casting y noto que ellas tienen un compromiso muy personal con quiénes son como personas y el drag que hacen. Y luego, estoy muy contenta de que haya un drag king en el casting, me parece que invita a otras reflexiones sobre el drag muy especiales. Y reclamo un espacio de poder desde lo femenino a lo masculino que nunca ha sucedido. He disfrutado mucho y me ha sorprendido mucho poder disfrutar de un drag King esta temporada, me ha encantado.
P: Un programa que entiende la diversión como arte de revolución. Una idea que está muy presente en el proyecto de Bad Bunny, ¿tú lo entiendes así?
R: Son diferentes luchas, diferentes ramificaciones, pero es cierto que, afortunadamente, tiene que haber gente ahora mismo, por la política que nos rodea a nivel internacional, que levante el puño y plante cara. Bad Bunny lo hace gracias a de dónde él viene y lo que simboliza ser un latino en estos momentos y reivindicar esta cultura en este momento, y el desprecio que hay de cierta sociedad de extrema derecha hacia la inmigración y lo latino. Hay que dar las gracias porque siga habiendo gente que levante el puño y diga, ‘yo critico esto porque es una mierda, está mal y solo nos lleva a la perdición y el caos como sociedad’. Y así, desde otro lugar, lo hacen estas chicas. El otro día leía una noticia de una niña que se había suicidado y los padres la habían enterrado con el nombre de antes de hacer la transición, fanáticos religiosos, y que todavía pasen estas cosas… El otro día estaba viendo una serie británica, De puntillas (Tip Toe), que habla de cómo la sociedad, a través de los odios políticos y sociales, son capaces de generar un odio hacia el colectivo LGTBiq+ y hacia todo lo que es diferente a lo que uno piensa que debe ser el prójimo. Lleva a la muerte, al asesinato de gente por ser distinta y me parece terrorífico que estemos viviendo situaciones de este tipo de odio. Dices, esto pasaba en los años 80, que mataban a las maricas, pero no, esto está sucediendo ahora. Por eso tiene que haber programas como este que sigan estando ahí y sigan poniendo el punto de inflexión con respecto a las libertades de los demás para ser más empáticos y tolerantes.
P: Volviendo a la cultura drag, ha estado siempre muy presente en la música, desde David Bowie o Boy George a Lady Gaga o más reciente, Chappell Roan… ¿cómo valoras esta conexión?
R: La música yo creo que es una de las artes más arriesgadas en ese sentido por sus letras, sus estéticas y por cómo se han mostrado estos artistas que mencionas y muchos más, en el escenario. Pensemos en T-Rex, Iggy Pop en su momento, Patti Smith… han sido tantos que han levantado su voz desde sus propias letras y canciones y con su propia actitud en el escenario y en las entrevistas. El arte contemporáneo es mucho más elitista, es más difícil de entender, es menos directo con el público. El público que entiende de arte contemporáneo es un público que se ha cultivado en arte porque son códigos más complicados y más difíciles. Pero la música tiene una relación directa con el público y todo lo que se diga y transmita a través de ella es abrir mentalidades directamente y conectar directamente con el público. Lo mismo pasa con los mensajes negativos que también hay en la música que es más retrógrada y da un mensaje más perjudicial, pero vamos a lo bonito. La música con el drag está íntimamente relacionado porque siempre ha sido su camino de expresión, su forma identitaria de expresarse. Antes del travestismo estaba el transformismo que empieza un poco ahí, se trataba de transformarse en la identidad de la cantante favorita que solían ser folclóricas para hacerlas un homenaje porque se las admiraba. Trazaban su propia identidad de género a través del transformismo. La música ha salvado muchas vidas en la cultura drag. La música tiene un poder absoluto para cambiar la mentalidad y para llegar al público, es muy poderosa.
P: De hecho, la música está muy presente en el programa. Kim Miller, sin ir más lejos, se presenta como una transxugueira, ¿qué destacarías de ella?
R: Creo que no debería hablarte de ninguna de ellas porque todavía no se ha visto el programa porque puedo cometer el error de decir más de lo que debo. Estaría anticipando. Me encantaría hablarte de todas porque cada una de ellas tiene algo tan relevante. Unas me han llegado mucho al corazón, otras me han despertado una ironía y un sarcasmo ácido súper necesario hablando de temas muy complicados. Temas que a lo mejor hace 20 años no se hubieran querido tocar y ahora se habla de ellos y es muy importante cómo lo hacen. Hay otras que trabajan desde la experimentación del arte contemporáneo, tienen mucha cultura y trabajan desde ahí y es muy interesante. Otras trabajan desde la propia experiencia personal, terrible, experiencias dramáticas de que las han llevado a la pasarela como si fuera una exorcización del propio drama personal y eso ha sido muy bonito y va a llegar mucho al público a nivel emocional. Hay otras que son magia pura. Es un casting increíble. Y el drag king es la primera que ocupa el espacio criticando la masculinidad tóxica, el heteropatriarcado y todas estas dinámicas de abuso de poder machistas que hemos vivido en nuestra cultura desde hace tantos años, sobre todo en la dictadura, pero seguimos viviéndola porque sigue habiendo mucha violencia de género, año tras año. Qué maravilla que haya un drag King y se hable desde ahí. Es increíble esta temporada, no te la puedes perder.
P: No nos puedes adelantar qué artistas invitados vamos a ir viendo en la temporada. Pero si tú, a día de hoy, pudieras elegir a uno haya pasado o no, ¿a qué músico escogerías?
R: Te voy a poner imposible, no vaya a ser que meta la pata. Si me pongo en lo imposible, sería Madonna. Un icono, una mujer que ha explorado tantos territorios enlazándolo con contextos musicales desde donde ha hecho una crítica tan grande a tantas cosas, fíjate en su último disco, qué maravilla. Volver a la esencia de lo que supone disfrutar de la úsica en estado puro y bailarla. Hacer un repaso a toda la esencia de lo que ha sido ella y lo que es, con algo tan sencillo como sentir la música de nuevo. Y desde ahí, hablar de la libertad en todos los sentidos y desde el entendimiento de las personas y desde el respeto, la lucha, los feminismos, el colectivo y todo. Eso sería increíble, pero no lo han conseguido ni en la edición americana.















