BOOX Picco: un eReader del tamaño de una tarjeta
La idea es que dejes de hacer scroll en el móvil en esos ratos muertosy te pases a la tinta electrónica

BOOX Picco
En esta casa no somos precisamente ajenos al catálogo de BOOX. A lo largo de los últimos años han pasado por nuestra mesa de análisis algunos de sus dispositivos de tinta electrónica y la sensación general siempre ha sido sobresaliente.
Por eso nos ha llamado especialmente la atención su último movimiento. Lejos de seguir la tendencia habitual de hacer pantallas cada vez más grandes, la marca acaba de presentar el BOOX Picco, un dispositivo que va en la dirección totalmente opuesta: empequeñecer la tinta electrónica hasta límites casi ridículos para resolver un problema cotidiano.

BOOX Picco

BOOX Picco
Un eReader que cabe literalmente en el bolsillo relojero
El Picco estrena una nueva línea bautizada como BOOX Tiles y su carta de presentación habla por sí sola: pantalla de 3,97 pulgadas y apenas 58 gramos de peso. Para ponerlo en contexto, sus dimensiones son similares a las de una tarjeta de crédito. Es tan diminuto que cabe sin problema en el bolsillo pequeño de unos vaqueros.
LOS40
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Sin embargo, el detalle que mejor define la idea detrás de este gadget es su funda magnética. Está pensada para acoplar el Picco directamente a la parte trasera del smartphone. La intención de BOOX con esto es muy clara: cambiar nuestros hábitos. En lugar de desbloquear el teléfono de forma automática para caer en el scroll infinito de redes sociales mientras esperas el metro o haces cola para pedir un café, la idea es tener un libro a mano y aprovechar esos dos o tres minutos muertos para avanzar un par de páginas.

BOOX Picco

BOOX Picco
Pantalla cuidada, botones físicos y buena versatilidad
A pesar de su formato ultracompacto, el dispositivo no da en absoluto la sensación de ser un juguete recortado. En el apartado visual monta un panel monocromático de tinta electrónica con 235 ppp, una densidad suficiente para mostrar tipografías nítidas y limpias sin provocar fatiga visual. Para adaptarse a cualquier entorno, cuenta con luz frontal regulable tanto en brillo como en temperatura de color, e incluso incluye un botón físico específico para alternar rápidamente entre iluminación diurna y nocturna.
La interacción tampoco se queda corta. Además de responder al tacto, recupera los botones físicos para pasar de página (un detalle que siempre se agradece en un lector dedicado) y suma un sensor de rotación en cuatro direcciones para acomodarse a cualquier postura o mano. En cuanto a la memoria, viene acompañado de una tarjeta microSD de 16 GB ampliable hasta los 2 TB, suficiente para albergar miles de títulos que se pueden transferir por USB-C, navegador web o mediante la aplicación BOOX Tiles. Todo ello respaldado por el software de la casa, que permite ajustar márgenes, fuentes e interlineados para exprimir al máximo una superficie de cuatro pulgadas.

BOOX Picco

BOOX Picco
Más que libros: widgets y utilidades para el día a día
Otro punto interesante es que BOOX no lo ha limitado únicamente a la lectura de eBooks. El Picco se puede personalizar como un gadget de escritorio o de bolsillo: permite fijar salvapantallas con ilustraciones, fotografías o citas (que en tinta electrónica lucen genial con consumo mínimo), e integrar pequeñas herramientas sencillas de productividad como temporizadores, listas de tareas o cuentas atrás. Todo bajo una interfaz limpia y pensada para no distraer.
Disponibilidad
El BOOX Picco ya se encuentra disponible para reserva a través de la tienda oficial de la marca. Si la experiencia en mano y la autonomía acompañan a lo que promete sobre el papel, puede convertirse en uno de los accesorios más curiosos y prácticos del año para quienes buscan desconectar de las pantallas tradicionales sin renunciar a llevar su biblioteca encima.












