María Pombo, angustiada por la desaparición de su gato Pluto: “Estos días sin él están siendo una agonía”
Ante la preocupación y la falta de noticias sobre el animal, la creadora de contenido ha recurrido a sus redes sociales

María Pombo y Pablo Castellano. / Europa Press Entertainment
La influencer María Pombo atraviesa un momento dificil por la desaparición de Pluto, su gato de nueve años, que lleva ya cuatro días en paradero desconocido. Ante la preocupación y la falta de noticias sobre el animal, la creadora de contenido ha recurrido a sus redes sociales para pedir ayuda a sus millones de seguidores y tratar de encontrar cualquier pista sobre su mascota.
A través de varias historias de Instagram, Pombo compartió una imagen del felino y lanzó un emotivo mensaje en el que expresó la angustia que está viviendo toda su familia. “Pluto lleva cuatro días sin aparecer. Nunca se ha escapado, ni siquiera ha sido un gato de salir a pasear por la zona. Sabéis que es supercasero, cariñoso y que, si sale al jardín, siempre vuelve a la puerta o a una ventana para que le abramos”, explicó.
La influencer confesó que la incertidumbre está siendo especialmente dura debido al estrecho vínculo que mantiene con el animal desde hace años. “Llevo durmiendo con él en mi almohada nueve años y estos días sin él están siendo una agonía”, relató visiblemente afectada.
LOS40
LOS40

Historia de Instagram de María Pombo. / @mariapombo

Historia de Instagram de María Pombo. / @mariapombo
Según ha detallado, Pluto tiene microchip identificativo, aunque no llevaba collar en el momento de su desaparición. “Cada vez que hemos intentado ponérselo le ha durado cinco minutos”, comentó.
En su llamamiento, la empresaria también reveló un detalle que podría estar relacionado con la desaparición, aunque reconoce que podría tratarse solo de una coincidencia. Hace apenas un mes, la familia adoptó un segundo gato, con el que Pluto había conectado desde el primer momento. “Desde el día uno estuvieron pegados y jugando todo el rato”, explicó.
Además, recordó que el mismo día en que el felino desapareció decidieron cambiar su arenero habitual por uno nuevo y de mayor tamaño. “A lo mejor no tiene nada que ver, pero ahora mismo no puedo evitar darle vueltas a absolutamente todo”, confesó, reflejando el estado de preocupación en el que se encuentra.













