Se buscan voluntarios para vivir tres meses en una isla paradisíaca
Un programa de conservación marina permite instalarse entre cuatro y doce semanas en Nosy Komba (Madagascar), una isla sin carreteras ni coches, para colaborar en el estudio de corales, peces y tortugas.

Una casa tradicional en una playa de Nosy Komba (Madagascar). / NANCY PAUWELS
Vivir durante unas semanas en una pequeña isla tropical de Madagascar, levantarse junto al océano Índico y pasar parte del día buceando entre corales y peces. Puede parecer el argumento de unas vacaciones soñadas, pero en Nosy Komba buscan personas dispuestas a ello con un objetivo muy diferente: colaborar como voluntarios en un programa dedicado al estudio y conservación de los ecosistemas marinos.
Nosy Komba es una pequeña isla volcánica situada entre Madagascar y la vecina Nosy Be y conocida también como la "isla de los lémures". Una de sus particularidades es que no tiene carreteras ni coches, por lo que buena parte de los desplazamientos se realizan caminando o por mar. Allí se encuentra el centro desde el que se desarrolla este programa de conservación, levantado junto a un arrecife que forma parte de un área marina protegida.

Un lemur negro en la isla de Nosy Komba. / NANCY PAUWELS

Un lemur negro en la isla de Nosy Komba. / NANCY PAUWELS
Los voluntarios pueden permanecer en la isla entre cuatro y doce semanas y reciben formación para participar en diferentes proyectos científicos. Entre las tareas se encuentran el seguimiento del estado de los arrecifes, la vigilancia del blanqueamiento de los corales, los muestreos submarinos o el análisis de arrecifes artificiales. Los participantes también aprenden a reconocer diferentes especies de peces, corales, tortugas e invertebrados.
LOS40
LOS40
Los requisitos
Aunque el escenario pueda parecerlo, la experiencia está planteada como un programa de voluntariado e investigación. Para participar hay que ser mayor de 18 años y contar con un nivel intermedio de inglés. También se requieren las certificaciones de buceo PADI Open Water y Advanced Open Water, aunque quienes no las tengan pueden realizar allí los cursos necesarios antes de incorporarse plenamente a los trabajos submarinos. La inscripción puede realizarse online a través de la plataforma Volunteer World, donde se pueden consultar las fechas disponibles y enviar la solicitud para participar.
La ubicación permite además conocer uno de los lugares con mayor biodiversidad de Madagascar
El programa proporciona alojamiento, tres comidas al día, supervisión y formación por parte del equipo, además de los tanques y recargas de aire, equipos de buceo y materiales utilizados durante las investigaciones. Eso no significa, sin embargo, que la experiencia salga gratis: los participantes deben asumir gastos como los vuelos hasta Madagascar, el visado, el seguro médico y parte del equipamiento personal necesario para bucear.
La ubicación permite además conocer uno de los lugares con mayor biodiversidad de Madagascar. Durante el tiempo libre se pueden recorrer los caminos y playas de Nosy Komba o desplazarse hasta Nosy Be y otros espacios naturales de la región. El programa menciona también actividades como el avistamiento estacional de tiburones ballena y excursiones a lugares como el monte Passot o los parques nacionales de Ankarana y Amber Mountain.
La parte fundamental de la experiencia, sin embargo, está bajo el agua. Los arrecifes de coral son ecosistemas extraordinariamente diversos, pero también muy sensibles a cambios en las condiciones ambientales. Fenómenos como el aumento de la temperatura del agua pueden provocar episodios de blanqueamiento, de ahí la importancia de realizar seguimientos que permitan conocer cómo evolucionan las comunidades de coral y las especies que dependen de ellas.













