Cuando España pasó de la tradición a la canción protesta: la importancia que tuvo la música durante la Transición española
Antes de la revolución que supuso la Movida Madrileña, España vivió un cambio musical que colaboró al desarrollo político del país hacia la democracia
Joan Manuel Serrat en 1975. / Gianni Ferrari
La cultura española no siempre se ha dictado por las mismas normas. Aunque tengamos un recorrido en este ámbito lleno de una característica tradición por la que prácticamente el mundo entero nos conoce, la realidad es que, durante mucho tiempo, no había cabida para otras formas de expresarse. Durante la dictadura de Franco (1939-1975), la libertad musical realmente no existía; y hasta que no se dio pasó a un gobierno democrático en el país, la censura en la cultura estaba a la orden del día.
Es por ello que la época de la Transición española -que marcó ese momento de cambio entre el régimen dictatorial en el que España se había visto sumido durante casi 40 años hacia un gobierno democrático con un rey incluido- fue tan importante en el desarrollo de todas esas libertades culturales de las que anteriormente España carecía. La gente, justo antes y durante el germen de lo que posteriormente se conoció como la Movida Madrileña, se dejó llevar por la creatividad, las influencias musicales que provenían de un extranjero más desarrollado en este ámbito, y esa ruptura con las convenciones que habían sido la prioridad hasta el momento.
Alaska y Los Pegamoides en San Isidro (1985). / Paco Junquera
Lo que más se recuerda de la Transición es ese cambio político, y la gran importancia que tuvieron los líderes del país para llevar a cabo esa transición entre un tipo de gobierno y otro. Pero aquí te vamos a explicar por qué la música también tuvo un papel fundamental en el cambio de la España dictatorial a la democrática. Y cómo marcó el comienzo de lo que hoy podemos llamar libertad.
De la tradición a la canción protesta
Durante la época de la Transición española (1975-1982), la música fue un motor fundamental de expresión social, resistencia y cambio político. Le dio banda sonora al aterrizaje definitivo de la democracia; y fue marcando, poco a poco, esos cambios políticos y evoluciones en el país a través de los tipos de música que cada vez se popularizaban más, así como de los mensajes que iban dejando las canciones a través de sus letras.
España venía de una época dominada por la censura musical, en la que primaban géneros como el flamenco, la copla, la zarzuela y el paso doble. Aunque, al final, estos fuesen los géneros musicales primordiales de una época de la historia española, y hayan marcado nuestra cultura, la realidad es que el mundo exterior evolucionaba; y los géneros del pop, el rock o el jazz extranjeros, no eran bienvenidos en el país.
Canto a la libertad
Artistas como Joan Manuel Serrat o Luis Eduardo Aute fueron dándole visibilidad a esta revolución que España estaba a punto de experimentar; y lanzaban canciones que servían como un cántico a la libertad. De hecho, José Antonio Labordeta lanzó incluso un tema bajo el nombre Canto a la libertad.
El género de la canción protesta –que cogió fuerza entre las décadas de los 60 y los 70 en Estados Unidos, Europa y Latinoamérica- llegó a España en ese momento de cambio. Y así, la Transición se vio marcada por canciones como la ya mencionada, Libertad sin ira de Jarcha, Al alba de Luis Eduardo Aute, Para la libertad de Joan Manuel Serrat y Mi querida España de Cecilia. Con estos temas se reivindicó esa libertad de expresión; y como siempre hace la música, movilizó a los españoles.
Elementos clave de la Transición a través de la música
La música sirvió como banda sonora para dar a conocer muchos movimientos políticos del momento, y para ayudar al ciudadano español a alzar su voz y unirse al cambio. El Referéndum para la Reforma Política (1976) tuvo como himno el tema Habla, pueblo, habla –del grupo Vino Tinto-. Con él, se trató de animar al pueblo español a salir a la calle y votar por primera vez en cuarenta años; y, como conocemos décadas después, se consiguió.
Además, en 1977, la primera fiesta del Partido Comunista de España tuvo lugar en la Casa de Campo de Madrid. Este evento supuso un antes y un después para ese partido que llevaba años escondiéndose en la clandestinidad; y contó con la presencia de 300.000 personas, innumerables discursos y una gran batería de artistas que se encargaron de dar banda sonora al evento -convirtiéndose en una de las partes más importantes de él-. Entre ellos, Ana Belén o el primer grupo de Nacho Cano, Prisma.
Ana Belen en 1978. / Gianni Ferrari
Todos sabemos que la Transición fue una época muy importante para el país; pero no todo el mundo guarda el recuerdo de la importancia que tuvo la música durante la época. Una letra bien pensada, acompañada de una melodía con trasfondo, puede llegar a calar el corazón de cualquiera; y en un momento lleno de cambios y tan vulnerable como ese, colaboró a la movilización de un país entero. Y ayudó a facilitar ese cambio a la democracia.
