Geese y otros nombres que deberías saberte antes de que los Grammy anuncien sus nominados
Las nominaciones se conocerán el 16 de noviembre

Cameron Winter, del grupo Geese, durante el Festival Lollapalooza de 2026 en Grant Park el 1 de agosto de 2026 en Chicago, Illinois. / Erika Goldring
Hay un momento del año en el que escuchar música empieza a parecerse sospechosamente a estudiar para un examen. Llega octubre, alguien dice "Grammy" y de pronto todos tenemos que saber quién es ese productor de Los Ángeles que lleva tres años trabajando en un sótano y por qué un señor llamado Actress acaba de hacer un disco que parece haber sido grabado dentro de una lavadora.
La primera ronda de votación de los Grammy 2027 tendrá lugar entre el 12 y el 22 de octubre. Las nominaciones se anunciarán el 16 de noviembre y la ceremonia será el 7 de febrero de 2027.
Todavía hay tiempo, por tanto, para hacer algo bastante más interesante que intentar adivinar quién va a ganar, ¡escuchar qué está pasando!
LOS40
LOS40
Porque 2026 está dejando una cosecha curiosa. Artistas que se niegan a quedarse en un género, productores que empiezan a tener el mismo peso narrativo que las estrellas y una generación que parece haber entendido que po”, rock, R&B o electrónica son categorías administrativas, no necesariamente musicales.
Estos son algunos de los nombres que conviene tener en la cabeza antes de que la Academia decida cuáles debemos tener:
Kelela
Kelela lleva años haciendo música desde un lugar extraño entre el R&B y la pista de baile.
Pero new avatar lleva esa mezcla a un territorio nuevo. Hay guitarras por que ya nadie parece necesitar justificar por qué una guitarra está en un disco de R&B.
Detrás aparece Oscar Scheller, uno de esos productores que empiezan a formar una constelación propia. Scheller tiene una capacidad especialmente interesante para construir canciones que suenan accesibles incluso cuando están haciendo cosas bastante raras.
También ha trabajado con Rebecca Black. Si miras los créditos en lugar de las portadas, empiezas a encontrar las mismas personas una y otra vez.
Geese
Geese son una banda de Nueva York y Getting Killed es uno de esos discos que obligan a utilizar la palabra "rock" con cierta cautela.
El grupo ha conseguido hacer música de guitarras sin convertirla en una recreación histórica de 1978, 1982 o 2004. Y buena parte de esa transformación pasa por Kenny Beats, alias Kenneth Blume.
Blume se hizo famoso produciendo hip-hop y trabajando con artistas como Vince Staples, Denzel Curry o Rico Nasty. Que ahora aparezca en el universo de una banda de rock como Geese dice bastante sobre el estado de la música.
Los productores ya no tienen por qué vivir en una categoría. El productor moderno es un diplomático entre géneros. Lleva una maleta llena de sonidos y nadie le pregunta por el visado.
James Ellis Ford
Si hay un nombre que conviene empezar a reconocer en los créditos es James Ellis Ford.
Ha trabajado con Arctic Monkeys, Depeche Mode, Beth Gibbons, Fontaines D.C., The Last Dinner Party y Geese. Es decir, si tu biblioteca musical tiene una ligera tendencia hacia artistas que visten de negro y parecen tener opiniones complejas sobre sintetizadores, probablemente ya lo hayas escuchado. En 2026, además, Ford ha publicado su propio álbum, Lost in Another World.
Rebecca Black
Pocas personas han tenido que soportar que internet decida quién eres con tanta violencia como Rebecca Black.
En 2011 fue uno de los primeros grandes fenómenos virales de YouTube. Hoy, Age of the Exhibitionist la sitúa en un lugar completamente diferente con una estética que abraza precisamente la cultura digital que una vez la convirtió en objeto de burla. En los créditos aparecen Oscar Scheller, Nightfeelings y atlgrandma.
La chica que fue definida por un meme ahora trabaja con algunos de los productores que están ayudando a definir el pop alternativo.
Tinashe
Tinashe lleva años atrapada en una de las zonas más interesantes y más incómodas del pop. En 2026 vuelve con Popstar, un proyecto que continúa jugando con música de club.
Aquí aparecen Arca y Machinedrum, dos nombres que han contribuido de manera decisiva a que sonidos antes considerados demasiado extraños para el pop hayan terminado formando parte de su vocabulario habitual. Ser una estrella ya no significa necesariamente sonar como una estrella. La coherencia está en la personalidad.
Actress
Darren Cunningham, conocido como Actress, lleva más de dos décadas construyendo uno de los universos más reconocibles de la electrónica contemporánea.
Su nuevo disco, Radical Frame, vuelve a mezclar techno, ambient, dubstep, grime, hip-hop y sonidos que parecen haber sufrido algún tipo de accidente informático.
No es música especialmente interesada en facilitarle la vida al oyente. Por eso resulta tan estimulante porque ni busca sonar futurista ni intenta demostrar que sabe mucho de tecnología. Simplemente trabaja con el sonido como materia.
Sudan Archives
Otro nombre que conviene tener localizado es Sudan Archives, el proyecto de Brittney Parks. La artista utiliza el violín como elemento central de una música que puede moverse entre R&B y el hip-hop. En 2026, esa mezcla resulta menos excéntrica de lo que habría parecido hace una década.
Porque la música contemporánea está dejando de tratar los instrumentos como símbolos de un género concreto.
Los nombres que están debajo de los nombres
Si hubiera que quedarse con una pequeña chuleta antes de que llegue noviembre, no bastaría con memorizar artistas.
Habría que memorizar también algunos productores: Cécile Believe, Oscar Scheller, Kenneth Blume, James Ellis Ford, Arca y Machinedrum.
Son parte de una generación que está desdibujando la frontera entre productor y artista. Para mi, esa es la verdadera historia de 2026. El pop tiene una red.













