Los animes que fueron arruinados por la controversia
Cuando los actos del autor se acaban llevando por delante una buena obra.

Rurouni Kenshin Remake / Aniplex
Las cancelaciones, escándalos y caídas en desgracia no son exclusivas de Hollywood o la industria musical; el mundo del manga también ha vivido episodios oscuros donde autores consagrados o promesas emergentes pasaron del aplauso masivo al rechazo absoluto.
En la industria japonesa, el impacto de una polémica suele ser fulminante: la cancelación inmediata de la obra, el retiro de tomos de las librerías y la ruptura de contratos de anime. A continuación, repasamos varias de las mayores polémicas con autores de manga que destruyeron sus carreras o hicieron que el público los rechazara.
Nobuhiro Watsuki (Rurouni Kenshin)
La polémica: Posesión de pornografía infantil.
LOS40
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El impacto: Detención e interrupción masiva de la franquicia.
En noviembre de 2017, la policía de Tokio arrestó a Nobuhiro Watsuki tras hallar múltiples DVDs con contenido de pornografía infantil en sus oficinas. Watsuki admitió los cargos abiertamente, y la noticia conmocionó a la industria, ya que Rurouni Kenshin era un pilar histórico del género shonen.

Rurouni Kenshin

Rurouni Kenshin
La editorial Shueisha suspendió de inmediato la publicación del arco de Hokkaido (con el que había resucitado al manga tras dos décadas), y las adaptaciones en emisión o proyectos cinematográficos quedaron congelados temporalmente. Aunque el autor pagó una multa y tras unos meses retomó la serie, gran parte del público occidental e internacional le ha dado la espalda de forma definitiva. Y con razón, añadimos.
Tatsuya Matsuki (Act-Age)
La polémica: Acoso sexual a menores en la vía pública.
El impacto: Cancelación definitiva de una de las obras más prometedoras de la Jump.
En agosto de 2020, Tatsuya Matsuki, guionista de Act-Age, fue arrestado tras ser identificado por cámaras de seguridad por tocar inapropiadamente a dos estudiantes de secundaria en la calle mientras conducía una bicicleta.
La revista Shonen Jump actuó sin miramientos: canceló el manga de inmediato, detuvo la venta de tomos, anuló la obra de teatro en producción y retiró todo el merchandising. La tragedia salpicó directamente a la ilustradora del manga, Shiro Usazaki, quien no tuvo ninguna responsabilidad en los hechos, pero vio su exitosa obra truncada de la noche a la mañana.
Mitsutoshi Shimabukuro (Seikimatsu Leader Den Takeshi! / Toriko)
La polémica: Prostitución infantil y violación de leyes de protección a menores.
El impacto: Arresto, cancelación de su serie estrella y condena penal.
En 2002, Mitsutoshi Shimabukuro era una de las estrellas de la Shonen Jump gracias a su comedia Seikimatsu Leader Den Takeshi!. Sin embargo, fue arrestado por pagar a una adolescente de 16 años a cambio de relaciones sexuales.
La serie fue cancelada abruptamente y retiraron sus tomos del mercado. Shimabukuro fue condenado a dos años de prisión. Años más tarde, con el apoyo de su amigo Eiichiro Oda (One Piece), regresó a la industria y lanzó Toriko, pero el estigma de su delito lo persigue permanentemente entre los lectores.

Toriko

Toriko
Tite Kubo (Bleach)
La polémica: Conflictos con el fandom, discusiones con otros creadores y choque con editores.
El impacto: Alejamiento de la comunidad y deterioro de la relación con los fans.
A diferencia de los casos penales, la caída de popularidad de Tite Kubo tuvo que ver con su actitud pública y la recepción de su obra. Durante la recta final de Bleach, Kubo protagonizó intensas discusiones con fans en redes sociales (llegando a cerrar su cuenta de Twitter tras criticar acérrimamente el comportamiento de los lectores y desmentir rumores con dureza).

Bleach

Bleach
Sumado a sus sonadas diferencias creativas con la Shonen Jump y al bajón de calidad percibido en el arco final, gran parte del público pasó del amor al desinterés, dejando a Bleach fuera del pedestal de los "Tres Grandes" hasta su reciente redención con la adaptación animada del arco ‘La guerra sangrienta de los mil años’.
Yasuhiro Kano (Pretty Face / M×0)
La polémica: Presunto plagio y acusaciones de calcar conceptos de obras ajenas.
El impacto: Cancelación sistemática de sus series y pérdida de credibilidad.
Yasuhiro Kano fue un autor muy querido a principios de la década de los 2000 gracias a Pretty Face y M×0. Sin embargo, su carrera se vio gravemente empañada cuando lectores y foros japoneses mostraron evidencias de similitudes extremas entre paneles de sus obras y trabajos de otros mangakas o fotografías de revistas de moda sin otorgar crédito.
La acumulación de críticas por falta de originalidad y la caída paulatina de sus votaciones provocó la cancelación prematura de casi todos sus proyectos posteriores, haciendo que la industria lo relegara al olvido.
Keisuke Itagaki (Baki)
La polémica: Declaraciones ultranacionalistas y trato denigrante a figuras extranjeras en su manga.
El impacto: Fuerte rechazo en mercados internacionales (Corea del Sur, Occidente).
El autor de Baki ha estado envuelto en múltiples enfrentamientos mediáticos por el tono abiertamente nacionalista y chauvinista de sus obras. En diversos arcos de Baki, se representa de forma humillante a iconos militares o deportistas de otros países (especialmente estadounidenses o rusos) frente al "espíritu luchador japonés".
Sus comentarios en entrevistas desestimando la cultura marcial occidental y justificando ciertos pasajes históricos polarizaron a la comunidad global, provocando que miles de lectores boicotearan sus volúmenes.

Baki

Baki
Hiroaki Samura (La espada del inmortal)
La polémica: Comentarios despectivos sobre sus propios lectores y apología de la violencia gráfica explícita.
El impacto: Cancelaciones de contratos publicitarios y rechazo del público generalista.
Durante la publicación de La espada del inmortal, Hiroaki Samura realizó varias declaraciones controvertidas en entrevistas donde afirmaba que dibujaba violencia explícita y violencia contra las mujeres simplemente por diversión o morbo, mostrando cierta apatía hacia la sensibilidad del lector común.

Espada del Inmortal

Espada del Inmortal
Esto generó un boicot por parte de asociaciones y colectivos en Japón que calificaron sus declaraciones de misoginia desmedida. Aunque es reconocido por su impecable técnica de dibujo a lápiz, su imagen pública quedó seriamente marcada.












