La emoción de Delaossa en Vitoria-Gasteiz contra las adicciones: “Esto se lo dedico a los niños perdidos. Me llevaré este concierto a la tumba”
El alegato de Delaossa, 'La Madrugá', el diluvio y la energía del colectivo euskaldun '48280' protagonizan la noche más emotiva del Vital Eguna
Delaossa / Luis Carbonell
La última vez que Delaossa visitó Vitoria-Gasteiz fue en 2019, cuando apenas empezaba a destacar entre los nombres propios del rap estatal. El movimiento Space Hammurabi, impulsado por varios freestylers malagueños, ya era una referencia en toda Andalucía. Todo eso queda en la memoria. Daniel Martínez ha vuelto a la capital alavesa después de su “renacer” musical y, sobre todo, personal. Ahora lleva “tres años limpio”, tal y como cantó en la Plaza de los Fueros como plato fuerte de los conciertos gratuitos del Vital Eguna. Presentó en directo casi todas las canciones de La Madrugá, el disco que le ayudó a salir del agujero y con el que homenajea a su familia, a su barrio —El Palo de Málaga— y a los recuerdos de su adolescencia.
La alerta por lluvias hacía pensar que el concierto corría el riesgo de suspenderse. No paró de caer agua en toda la tarde, pero en Euskadi ya estamos acostumbrados. Los mayores fans querían asegurarse un sitio en primerísima fila desde varias horas antes, completamente empapados, con paraguas y ponchos. El cada vez más famoso colectivo de raperos euskaldunes 48280 —llamados así por el código postal de su municipio, Lekeitio— abrió el show de Delaossa con barras en euskera, pogos e invitados especiales como Tatta o Kaene para cantar Muxutxo Bana o ASSTORE. Son algunos éxitos urbanos que marcan el ritmo de la calle en Euskadi.
Empieza el show. Acto 1
Tras el show de los teloneros, las luces se apagaron y empezó a sonar Un Gran Sueño. Comenzó el primer acto dedicado a su infancia y en la pantalla se leía “Bienvenidos a La Madrugá”. Los visuales proyectaban un amanecer y justo en el centro del sol apareció Delaossa: “¡Wake up niñato! Seguir tu camino es la ley… ¡El Palo, Málaga, Worldwide!”. La epicidad de la entrada era máxima cantando 2 The Sky. El rapero vino a Vitoria abrigado pero cargado de aura: sudadera de chándal y pantalones de pinza, todo full black salvo las zapatillas y las líneas blancas de la sudadera.
Siguieron sonando Rey, Vulnerable o Si Tu Supieras. El malagueño no dejó de moverse por el escenario, aunque con más cuidado que de costumbre por el suelo resbaladizo: “Me gustaría estar corriendo de lao a lao como suelo hacer, pero me voy a resbalar y no me quiero caer otra vez. Tengo mala experiencia con eso”. Delaossa recordó el accidente que sufrió en el primer concierto de la gira, cuando por causa de un fallo técnico se cayó desde una plataforma a 20 metros de altura en pleno show en el Movistar Arena.
A pesar de que el artista por sí solo llenaba el escenario, detrás le acompañaba su banda de músicos: guitarras, teclados, percusión, coros e incluso un cajón flamenco para interpretar las canciones con más raíz andaluza, como La Placita. Hubo tiempo para las barras, el fronteo y la crítica sobre el éxito, la fama y el materialismo en Bling Bling o Elíseos, su feat con Cruzzi (el artista que casualmente llenó esa misma plaza en el Vital Eguna de 2025 y a quien Dani considera uno de los referentes del rap con el lápiz más afilado del país).
La defensa de los barrios
No es la primera vez que Dani habla de la importancia de cuidar los barrios frente a la gentrificación: “Hay que defender las tradiciones, los pueblos, las regiones… ¡Viva la lucha de la clase obrera! Después de criarme en la playa y en la Placita… Mi primer trabajo fue detrás de la barra del bar”. Entre tantos recuerdos, presentó su hit La Barra del Bar, antes de que toda la plaza, empapada y abarrotada, cantase Ojos Verdes, Mal Agüero o Rounders, una de las canciones favoritas de los seguidores más OGs.
Delaossa volvió a demostrar que los gángsters también se emocionan y son capaces de sentirse vulnerables en Cuánto Falta. Un tema super sentimental dedicado a su padre, el popular pintor malagueño José Enrique Martínez. Su padre también participa en el tema con un mensaje cargado de orgullo: “Has sabido salir de todas las situaciones de forma airosa… Y de alguna manera, has sido un superviviente al fin y al cabo, ¿no?”. A pesar de haber escuchado ese verso miles de veces, el rapero se emociona como la primera vez, contagiando la lágrima a la Plaza de los Fueros.
Llegó el momento de Demonios de Blanco, la canción de La Madrugá que mejor representa la lucha interna y las malas decisiones con Recycled J. Justo después, volvió a denunciar la pérdida de identidad de los barrios y los problemas de ludopatía que sufren muchos jóvenes: “Por ahí hay un salón de juegos. Culpables de la adicción que genera en los jóvenes, se están cargando los barrios. Todo el mundo tenemos un veneno”, se lamentó antes de introducir Veneno, el éxito de su antiguo proyecto La Tour Liffee. Las luces tiñeron de rojo el recinto mientras el público coreaba: “Tú eras tóxica como veneno… Pero me falta el aire desde que no estás”.
New Season, el renacer
Limón y Sal fue una verdadera explosión de energía, con visuales que proyectaban una tormenta aún más fuerte que la que caía sobre Vitoria. Llegó la New Season, el renacer, la superación, su nueva vida... Delaossa se acordó de todos los que se quedaron a medio camino en el proceso de rehabilitación y de dejar atrás los malos hábitos. “Esta se la dedico a los niños perdidos”, gritó el cantante. “Tacho en el calendario otra fecha y me reafirmo. Este 1 de enero luce distinto, cerré esos episodios, empieza la nueva season (...) Llevo tres años limpio…” cantó la plaza, completamente orgullosa, junto al malagueño protagonizando un momento superespecial de pura celebración.
Delaossa - Nueva Season
Entre tanta euforia, ya nadie se acordaba del agua. La Plaza de los Fueros se convirtió en un verdadero patio andaluz con la colaboración flamenca de Pepe y Vizio: El Patio. La fiesta acabó por todo lo alto. “Creo que es uno de los conciertos más bonitos que he vivido, con la lluvia y los paraguas. Me llevaré este concierto a la tumba”, se despidió el rapero antes de rematar la noche con Still Loving, su feat con Quevedo.