Oques Grasses convierte su adiós en una celebración inolvidable: “No habrá jaulas para tantos pájaros”
El concierto, aplazado desde el lunes por la lluvia, fue el primero de las cuatro actuaciones

Oques Grasses en el Estadi Olimpic de Barcelona. / Europa Press News
La despedida de Oques Grasses arrancó por todo lo alto en el Estadi Olímpic Lluís Companys, donde 55.000 personas acompañaron a la banda catalana en una noche cargada de emoción, nostalgia y espíritu festivo. El concierto, aplazado desde el lunes por la lluvia, fue el primero de las cuatro actuaciones con las que el grupo pondrá fin a su trayectoria sobre los escenarios.
Según las agencias que acudieron a la esperada cita, la velada comenzó de forma íntima, con Josep Montero interpretando Córrer pels camps desde una plataforma situada en medio de la pista. A partir de ahí, el espectáculo fue creciendo en intensidad con fuegos artificiales y una sucesión de himnos como Petar-ho, Sta guai, Elefants, Bancals o Cançó de l'aire, que desataron la euforia de un público entregado desde el primer acorde.
El concierto repasó las distintas etapas de la banda, desde sus primeros discos hasta Fruit del deliri, su trabajo más reciente. Uno de los momentos más celebrados llegó con John Brown, cuando el escenario se llenó de seguidores invitados por el grupo en una auténtica fiesta colectiva.
LOS40
LOS40
La emoción alcanzó su punto álgido en la recta final con Serem ocells, cuyo verso "no habrá jaulas para tantos pájaros" resonó con fuerza en el estadio, y con La gent que estimo. Para cerrar la noche, los músicos regresaron al centro de la pista para interpretar Sort de tu en una escena íntima y simbólica que puso el broche a la primera de sus últimas noches.
La serie de conciertos de despedida de Oques Grasses reunirá a más de 220.000 espectadores y ya se ha convertido en uno de los mayores acontecimientos recientes de la música catalana.













