Bad Gyal responde a quienes la cuestionan por hablar de política: “Tengo una opinión y no está reñido con enseñar el culo”
La cantante catalana ha protagonizado la última portada de Elle
Bad Gyal acudiendo al desfile de Tommy Hilfiger / Gilbert Carrasquillo
Bad Gyal está cansada de que algunos se sorprendan cuando la escuchan hablar de algo más que música. La artista catalana, protagonista de la portada del número especial 40 aniversario de ELLE, ha reivindicado su derecho a posicionarse sobre cuestiones sociales y políticas sin que eso entre en conflicto con la imagen provocadora que ha construido durante su carrera.
La intérprete de Fiebre y Chulo ha reflexionado sobre cómo ha evolucionado desde sus primeras entrevistas y sobre los prejuicios que, durante años, han acompañado a su figura pública. “Dar mi opinión sobre temas políticos y sociales no está reñido con ser sexy”, afirma con rotundidad en la conversación con la revista.
Bad Gyal reconoce que muchas veces se ha encontrado con una reacción que le resulta familiar. Por su forma de expresarse, por sus letras o por la libertad con la que ha abordado siempre la sexualidad, algunos llegaron incluso a pensar que había recibido formación específica para responder en entrevistas. Nada más lejos de la realidad.
Bad Gyal en la portada de Elle
“Cuando algunos me escuchaban hablar en las entrevistas de promo decían: ‘Ha hecho press training’. No, soy Alba Farelo i Solé hablando y dando mi opinión”, explica. La cantante insiste en que simplemente ha crecido con los años, acumulando experiencias, giras y entrevistas que le han permitido afinar su discurso y sentirse más cómoda defendiendo aquello en lo que cree.
La artista también reivindica que una mujer pueda abrazar su feminidad y su sexualidad sin que eso le reste credibilidad cuando habla de temas serios. “Puedo pronunciarme sobre temas políticos y sociales porque tengo una opinión, y eso no está reñido con enseñar el culo cuando bailas o ser sexy en los videoclips”, señala.
Un mensaje que encaja perfectamente con el momento personal y profesional que atraviesa. A sus 29 años, Bad Gyal asegura sentirse “muy establecida” y con una identidad clara. En la entrevista, define su carrera como una construcción paciente, levantada poco a poco y siempre a su propio ritmo. “Bad Gyal es parte de Alba, son rasgos de mi personalidad. No es una máscara”, explica.
Además, la cantante vive una etapa especialmente dulce gracias al reconocimiento de Más cara, el proyecto que le ha valido una doble nominación a los Latin Grammy. Aunque admite que los premios no deberían ser la medida definitiva del éxito, sí los considera una recompensa simbólica después de años construyendo un universo propio.
Y si algo ha aprendido durante ese camino, según cuenta, es a convivir con las críticas. Porque si hay una idea que deja clara en esta entrevista es que no piensa elegir entre ser una artista sexy o una mujer con opinión. Para ella, ambas cosas pueden ir perfectamente de la mano.
