La carrera de Rosalía por Gran Vía para anunciar LUX cumple un año: cuando un disco rompió las normas de la promoción musical
Un directo de TikTok y una cuenta atrás en las pantallas de Callao lo transformaron todo
Rosalía corriendo por Gran Vía para anunciar 'LUX', su nuevo disco. (Foto cedida por la agencia Está Pasando) / davit ruiz
El 20 de octubre de 2025, Rosalía hizo algo que pocas campañas musicales consiguen: transformar el anuncio de un álbum en un acontecimiento que miles de personas vivieron en directo. Vestida de blanco, rodeada de seguidores y corriendo por la Gran Vía madrileña, la artista catalana desveló la portada de LUX, su cuarto álbum de estudio.
Un directo de TikTok conduciendo mientras fumaba por Madrid
La expectación comenzó a crecer durante las horas previas. Rosalía inició un directo en TikTok a las 20:45 y anunció que a las 22:00 sucedería algo relacionado con su nuevo disco. Mientras sus seguidores se conectaban para descubrir la sorpresa, la artista se preparaba para una aparición en el centro de Madrid.
Rosalía corriendo por Gran Vía para anunciar 'LUX', su nuevo disco. (Foto cedida por la agencia Está Pasando) / davit ruiz
La estrategia tenía un elemento fundamental: el misterio. Las pantallas de Callao y Gran Vía se apagaron antes de dar paso a una cuenta atrás que mantuvo a los asistentes pendientes de la revelación. Sin un escenario más tradicional ni una actuación musical, la campaña convirtió una plaza de la capital madrileña en el centro de todas las miradas.
Sin embargo, hubo un contratiempo. La portada y el título de LUX aparecieron antes de tiempo en Times Square, Nueva York, lo que provocó la sorpresa y el enfado de Rosalía durante su directo. "¿Pero no íbamos a hacer ahora este reveal, tío? Quiero saber quién lo ha hecho", reaccionó al descubrir que el anuncio se había adelantado.
La noche dejó otra de las imágenes más icónicas de aquella presentación. El directo empezó en el coche en el que viajaba la cantante fumando y quedó atrapado entre el tráfico y la multitud congregada en Gran Vía, por lo que decidió bajarse y continuar corriendo hasta el hotel Vincci Capitol.
Una campaña que dividió opiniones
Detrás de aquella aparición estaba una estrategia organizada por Sony junto a la agencia creativa Está Pasando. La acción buscaba ir más allá de la presentación habitual de un álbum y generar una experiencia que el público pudiera seguir, compartir e interpretar en tiempo real.
No todo fueron elogios. Frankie Pizá, divulgador y antiguo director creativo de Primavera Sound, cuestionó la tendencia de las campañas de artistas y grandes marcas a buscar la provocación para conseguir atención. Según él, cada vez resulta más difícil sorprender al público, y ese intento de llevar el espectáculo al extremo no siempre se traduce en una buena imagen.
La aparición de Rosalía también tuvo una consecuencia administrativa. El Ayuntamiento de Madrid confirmó que la artista no había solicitado autorización para la presentación y trasladó el expediente a la Delegación del Gobierno. Al final, el 13 de noviembre de 2025, se comunicó que no se apreciaba ningún elemento motivo de sanción.
Los fans, protagonistas de la nueva promoción musical
Más allá de la polémica, el caso de Rosalía funciona muy bien para ver cómo el público se ha convertido en una pieza esencial de los lanzamientos musicales. Los seguidores ya no se limitan a comprar una portada o escuchar un adelanto de un single: siguen pistas, participan en directos, comparten teorías y amplifican cada novedad hasta convertirla en una conversación de todo un país.
La estrategia también se apoyaba en una dinámica muy usada ya en la industria: las pistas ambiguas que los fans interpretan y conectan para construir su propia narrativa sobre una nueva etapa. Cada detalle alimenta la expectación.
Rosalia presentando la portada de su nuevo disco 'Lux', en la plaza de Callao, Madrid / Europa Press News
Un año después, la carrera de Rosalía por Gran Vía sigue siendo una imagen potente de cómo evoluciona el marketing en la industria musical y cómo se buscan nuevas narrativas para revolucionar un mercado que, a veces, parece previsible.
