Un exempleado de Eminem se declara culpable de robar y vender canciones inéditas
Joseph Strange se enfrenta a una posible condena de cinco años de prisión
Imagen del rapero Eminem sin descripción pública. / Michel Linssen
La música inédita de Eminem acabó circulando por internet a comienzos de 2025 y, detrás de aquella difusión, los investigadores estadounidenses encontraron una operación de venta que apuntaba a alguien que había trabajado durante años con el artista. Joseph Strange, antiguo ingeniero de sonido del rapero, se ha declarado culpable de un delito relacionado con la infracción criminal de derechos de autor. Ahora espera la decisión judicial sobre un caso que ha puesto cifras millonarias a la circulación de canciones que nunca habían recibido autorización para su publicación.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha anunciado la declaración de culpabilidad de Strange, de 48 años, que fue acusado en marzo de 2025 de infracción de derechos de autor y transporte interestatal de bienes robados. La pena máxima a la que se enfrenta es de cinco años de prisión. Su sentencia está prevista para el 27 de enero de 2027.
Las canciones inéditas de Eminem que terminaron en internet
La investigación comenzó después de que varios trabajadores de un estudio de grabación detectaran que música inédita de Eminem estaba apareciendo en la red durante enero de 2025. Los empleados alertaron al FBI, que empezó a reconstruir cómo habían salido los archivos del entorno profesional del artista y quiénes habían participado en su distribución.
Strange había trabajado como ingeniero de sonido de Eminem entre 2007 y 2021 en un estudio situado en Ferndale, Michigan. Según la denuncia inicial, esa relación laboral le permitió acceder a las grabaciones que posteriormente acabaron en manos de compradores. La investigación vinculó la venta del material con la difusión de más de 25 canciones en internet durante aquel mes.
Un comprador asegura que pagó 50.000 dólares por la música
Entre las personas identificadas por el FBI figuraba un comprador conocido como Doja Rat. Según la información recogida en la denuncia original, esta persona afirmó haber pagado a Strange 50.000 dólares por las canciones.
El comprador también aseguró que el antiguo empleado decía tener más de 300 temas y hojas con letras manuscritas. Esa afirmación apuntaba a la posible existencia de una cantidad considerable de material relacionado con el catálogo del rapero, aunque no significa que todas esas canciones llegaran a venderse o publicarse.
Durante la investigación, los agentes registraron la residencia de Strange y confiscaron discos duros que contenían copias de música inédita de Eminem. El material incautado formó parte de las pesquisas sobre el origen de los archivos y su posterior circulación.
Las filtraciones acumularon más de ocho millones de reproducciones
El alcance del caso también quedó reflejado en los datos de las plataformas digitales. Según la información aportada durante la investigación, en noviembre de 2025 las canciones que vulneraban los derechos de autor habían acumulado más de ocho millones de reproducciones.
El valor estimado de los archivos alcanzaba al menos los 750.000 dólares. Esta cifra corresponde a la valoración económica del material y no debe interpretarse como una cantidad que Strange hubiera ingresado necesariamente por las ventas.
El Departamento de Justicia advierte sobre el robo de propiedad intelectual
A. Tysen Duva, fiscal general adjunto de la División Penal del Departamento de Justicia, ha afirmado que el acusado había aprovechado su posición profesional para obtener beneficios con música que todavía no podía distribuirse públicamente.
"Joseph Strange abusó de su posición de confianza para copiar y vender ilegalmente música inédita de Eminem, lucrándose con obras que aún no habían sido autorizadas para su distribución pública. Su conducta vulneró tanto los derechos legales como los artísticos. La División Penal mantiene su compromiso de proteger la propiedad intelectual, exigir responsabilidades a quienes buscan lucrarse con el robo de contenido creativo y colaborar con nuestros socios encargados de hacer cumplir la ley para prevenir y desarticular estos delitos”.
La respuesta de las autoridades también se ha centrado en el principio de protección de la propiedad, tanto física como intelectual. Jerome F. Gorgon Jr., fiscal federal del Distrito Este de Michigan, defendió la actuación de su oficina frente a este tipo de delitos.
"Nuestra república se fundamenta en el derecho a la propiedad. Protegeremos ese derecho castigando a los delincuentes que roben la propiedad física o intelectual de los estadounidenses".
Las declaraciones sitúan el caso dentro de una cuestión que afecta al conjunto de la industria musical: quién controla las grabaciones, en qué condiciones pueden comercializarse y qué consecuencias afrontan quienes las distribuyen sin permiso.
El FBI destaca la importancia de proteger el trabajo de los artistas
Jennifer Runyan, agente especial al frente de la oficina del FBI en Detroit, también se pronunció sobre la declaración de culpabilidad y agradeció la colaboración del equipo investigador y de Mathers Music Studio.
"Detroit siempre ha sido una ciudad donde florece la creatividad, y nadie tiene derecho a robar ni a lucrarse con el trabajo de otro artista sin su permiso. La declaración de culpabilidad de hoy refuerza un principio fundamental: quienes comprometen la integridad del trabajo creativo ajeno deben rendir cuentas. Quiero felicitar a nuestra oficina del FBI en el condado de Oakland y a todo el equipo de investigación, cuya perseverancia y profesionalismo impulsaron este caso. También agradecemos la cooperación de Mathers Music Studio durante toda la investigación. Proteger la propiedad intelectual significa proteger el tiempo, el talento y el sustento de quienes la crean, y seguiremos tratando estas infracciones con la seriedad que merecen".
Joseph Strange conocerá su condena en enero de 2027
El siguiente paso del procedimiento será la sentencia, programada para el 27 de enero de 2027. Strange se enfrenta a una pena máxima de cinco años de prisión, aunque la condena definitiva todavía está pendiente.
Las cifras reflejan el recorrido de un material que no estaba autorizado para su publicación y que terminó acumulando millones de reproducciones. La resolución judicial determinará ahora las consecuencias penales para el antiguo colaborador del rapero.
